POR LOS RESULTADOS DE 2019 Y LOS TRÁMITES

Los avales del ICO dejan fuera un tercio de las pymes en plena crisis del coronavirus

Un informe calcula que más del 30% de las microempresas, que son la mayoría, no podrá acceder. Se pide solvencia, beneficios en 2019 y una serie de documentos que lo acrediten

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Las garantías para la financiación del sector privado se ha convertido en una de las claves de las políticas de los gobiernos para evitar que esta crisis pase de coyuntural a estructural. Es decir, se asume una caída de la actividad sin precedentes en las últimas décadas, pero los avales buscan que fluya el crédito para evitar cierres de empresas y que estas recurran a recortes de personal. Por ahora, en marzo ya echaron el cierre cerca de 86.000 empresas con trabajadores a su cargo.

El Gobierno anunció avales por hasta 100.000 millones de euros, y desplegó ya una primera línea de 20.000 millones a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para la que ha habido sobredemanda en el tramo de 10.000 millones para pymes y autónomos. Fruto de ello, ya se ha anunciado un segundo tramo de 20.000 millones. Estos avales cubren por parte del Estado el 80% de las potenciales pérdidas de estos préstamos, para incentivar que los bancos abran el grifo del crédito.

Los requisitos para estos avales son no aparecer en los ficheros de morosidad, no estar en proceso concursal a fecha del 17 de marzo y no estar en crisis antes de empezar 2020. Este último criterio puede ser subjetivo, pero la medida objetiva que se está usando en los bancos de forma generalizada es haber tenido beneficios en 2019, aunque los números negros no son garantía de que una empresa sea solvente y las pérdidas no siempre son sinónimo de crisis.

“La instrucción es que no se traslade un problema previo que era previsible debería soportar el balance de la entidad financiera, a una exposición amparada en una garantía estatal”, explican fuentes bancarias. “Las entidades no pueden dar créditos ICO para ayudar a cancelar otro, o que den créditos que vayan para clientes que antes de esta crisis ya estuvieran en deterioro, sino que deben ser para renovaciones o nuevas operaciones para empresas cuyas dificultades vengan por el Covid-19”, añaden.

Los bancos están aplicando tipos de interés de entre el 1,5% y el 4,5%, según autónomos, empresarios y gestorías consultados. Solo se rechaza el préstamo por motivos de riesgos o formales, que básicamente es contar con una documentación que acredite solvencia. Este paso, aunque suena lógico, amenaza con dejar fuera a cientos de miles de micropymes que no están obligadas a presentar cuentas de pérdidas y ganancias. "Es el 'scoring' habitual. Si una empresa viene de pérdidas es difícil que reciba un préstamo", señalan en un banco.

"Se están empezando a denegar operaciones por parte de las entidades financieras, ya que el acuerdo marco entre el ICO y los bancos establece que para la concesión de los créditos avalados los criterios son los mismos que se exigían con anterioridad a la crisis del coronavirus", explican desde Cepyme. Además, añaden "se solicita a las entidades financieras que reclamen garantías oportunas para su concesión". "La actual situación de incertidumbre y de paralización de actividad podría obligar a una mayor flexibilidad en los requisitos y garantías solicitadas, ya que dicha situación en nada se asemeja a la precedente", insisten en la patronal.

Las empresas están obligadas a presentarlas si se dan dos de los siguientes requisitos: que el activo consolidado supera los 20 millones, que la cifra de negocio sobrepase los 40 millones o que la plantilla esté compuesta por más de 250 trabajadores.

En España hay 2.803.769 pymes, según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, de las que 1.233.777 tienen asalariados. De ellas, el 87% se consideran micropymes, con entre uno y nueve empleados. En 2019 solo presentaron sus cuentas anuales de 2018 el 30% de las micropymes, según datos recopilados por Borrox del Sistema de Análisis de Balances ibéricos (SABI), que es el que usan herramientas como Informa.

Resultados de las empresas. (Fuente: Borrox)
Resultados de las empresas. (Fuente: Borrox)

Dentro de las casi 400.000 micropymes que reportaron su balance anual de pérdidas y ganancias, el 31% acabó con números rojos. Para las cuentas de 2019, a presentar este año, todavía están en plazo. Los bancos admiten las cuentas definitivas o provisionales para tramitar la solicitud de préstamo. En el conjunto de empresas con entre uno y 249 empleados, presentaron cuentas 497.090, de las que 143.357 terminaron con pérdidas, el 29%, según las cifras recopiladas por Borrox.

Estas cifras coinciden con la central de balances del Banco de España, muestra realizada a partir de 537.000 empresas privadas y públicas, de las que el 34,4% acabó en números rojos en 2018. Según datos de Cepyme, entre las pymes que acabaron en beneficios el promedio fue de 37.701 euros, y contando solo las micropymes de 25.493 euros, mientras que entre las que sufrieron pérdidas la media es de 20.571 euros para micropymes y de 23.997 euros para el conjunto de pymes.

Volumen de trámites

Por otro lado, la mayoría de pequeñas empresas no está acostumbrada a la burocracia de presentar cuentas anuales, lo que ahora puede ser un problema para muchas de ellas. Las gestorías tienen un volumen disparado de trabajo para ayudar con los trámites y la documentación que deben pasar a las entidades de crédito, y elaborar desde cero por primera vez una cuenta de pérdidas y ganancias para enseñar no es fácil.

Los bancos están pidiendo a las pymes el modelo IVA 390, el balance y cuenta de pérdidas y ganancias provisional o definitivo de 2019, el informe de auditoría del ejercicio 2019 si la empresa está obligada a realizarlo y explicar en las diferencias notables entre 2019 y 2018, así como un argumento y justificación de los fondos solicitados. Para las pymes más grandes también se pide el presupuesto de tesorería para 2020 cuando sea posible y el grupo de bancos con el que trabaja.

La supervivencia de las pymes es básica para que no se dispare el desempleo y, sobre todo, que la crisis se acote en el tiempo a lo que dure esta pandemia, cuyo principal impacto es el humano y sanitario, pero que también arroja nubarrones para la economía. Las pymes mantienen el 65% del empleo en España, mientras que si se cuenta solo a las micropymes, suponen el 55%.

Pero también son las que más sufren cada vez que hay un ‘shock’ económico por su menor músculo financiero como las grandes compañías. En marzo, según las estadísticas publicadas este lunes por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, se cerraron 85.873 empresas, de las que 85.690 eran pymes, y de ellas 70.053 son microempresas con entre uno y nueve trabajadores.

Este impacto también se ve en el empleo, que bajó un 4,05% en marzo respecto a febrero, hasta los 15.381.275 trabajadores. El empleo cayó un 7,5% en las microempresas, un 8,6% en las pequeñas y un 5% en las medianas. Mientras que en las grandes el descenso fue del 0,3%. De hecho, el 80% del empleo perdido correspondió al segmento de pymes. El peso en esta caída de las microempresas es del 28%.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios