EN PLENA GUERRA POR CONTROLAR LA ELÉCTRICA

Iberdrola pagó 10 millones a los detectives de Kroll y K2 para investigar a ACS

Fuentes oficiales de la eléctrica admiten los pagos a estas dos agencias estadounidenses, que realizaron informes sobre ACS en plena guerra por el control de la eléctrica

Foto: Torre de Iberdrola, sede social de la compañía. (EFE)
Torre de Iberdrola, sede social de la compañía. (EFE)
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Iberdrola no ha ahorrado en gastos para defender sus intereses. La eléctrica, que está siendo investigada por el juez por presuntamente contratar a José Manuel Villarejo para realizar investigaciones a políticos, jueces, accionistas y competidores, también se puso en manos de Kroll y K2 Intelligence, dos de las mayores agencias de detectives del mundo, en 2008. En esa época, Florentino Pérez, presidente de ACS, se encontraba en pleno intento por hacerse con el control del 'holding' energético en dos polémicas juntas de accionistas.

La contratación de Kroll y de K2 Intelligence fue millonaria. Según las mismas fuentes, Iberdrola pagó a estas compañías especializadas en investigaciones corporativas al menos 10 millones de euros mediante varias facturas. Los importes de cada una de ellas oscilaron entre los tres y los cinco millones. Se abonaron desde el departamento de Relaciones Institucionales de Iberdrola, dirigido por Fernando Becquer, y de secretaria general, dependiente de Julián Martínez Simancas, ex responsable de Asuntos Jurídicos y actual secretario general del consejo de administración. El visado de parte de estas últimas facturas lo hizo Jesús Pernía, hombre de confianza de Simancas y persona encargada del montaje y desarrollo de las juntas de accionistas.

Fuentes oficiales de Iberdrola reconocen la contratación de Kroll, cuyo fundador, Jules Kroll, creó K2 Intelligence en 2009, pero matizan dos aspectos. En primer lugar, que los primeros cinco millones se pagaron entre 2008 y 2009 y que una cantidad similar que no precisan se abonó en los años siguientes, hasta 2016. En cualquier caso, y como han defendido en las facturas devengadas a Villarejo, sostienen que se trata de contratos totalmente legales mediante sociedades mercantiles.

No obstante, han descartado detallar cuáles fueron los trabajos realizados por Kroll y K2 Intelligence, que no se contabilizaron a través del departamento de Seguridad, el área desde la que se hicieron los encargos y pagos a Villarejo, pese a tratarse de unas empresas de investigación. Iberdrola ha reconocido 17 facturas al comisario por 1,1 millones de euros, una décima parte de lo pagado a las agencias de origen estadounidense.

Fuentes indican que estos encargos respondían a informes de ciberseguridad y de posicionamiento estratégico de otras compañías

Otras fuentes indican que algunos de estos encargos respondían a informes de ciberseguridad y de posicionamiento estratégico de otras compañías. Entre otras, ACS, que en aquel momento intentó sin éxito tomar el control de Iberdrola. De hecho, en la junta de accionistas de 2009, Florentino Pérez solicitó mediante un requerimiento notarial un asiento en el consejo de administración, pero Galán le espetó públicamente que “no es el momento oportuno”. Al contrario, el presidente propuso a los accionistas una reforma de los estatutos que suprimía la edad de jubilación a los 70 años y que permitía la continuidad de los que ya estaban en el órgano de gobierno. Además, redujo el número de consejeros a 15, medida con la que daba un portazo a las aspiraciones del máximo ejecutivo de la constructora.

En la junta de 2010, se repitió parte del guion y el consejo de Iberdrola echó a los cinco minutos al consejero —José María Loizaga— que había sido nombrado a petición de Florentino Pérez en sustitución de uno (Juan Luis Arregui) que dimitió antes del inicio de la junta a petición de Galán. Después, Iberdrola y ACS se acusaron de determinadas arbitrariedades y pidieron las impugnaciones de las citadas juntas de accionistas y de sus cuentas. Fuentes próximas a la documentación oficial admiten que la constructora presidida por Florentino Pérez fue el principal objeto de las investigaciones de Kroll y K2 Intelligence.

El hombre del PP

El nombre de Becker ya se vinculó a los pagos a Villarejo, ya que su nombre apareció en el informe realizado por José Antonio del Olmo, exadministrador de Iberdrola, en el que se describen los supuestos pagos ‘anómalos’ al comisario de Policía. A Del Olmo, el testigo protegido por la Audiencia Nacional en este caso, lo enumera como una de las cuatro personas elegidas —más Galán, Francisco Martínez Córcoles, número dos del grupo, y Antonio Asenjo, jefe de Seguridad— que estaban informadas de estos trabajos calificados como “confidenciales”.

Desde su incorporación en Iberdrola, Becker desempeñó diferentes cargos ejecutivos, como máximo responsable del departamento Financiero, de Recursos Humanos y de Relaciones Institucionales. El último fue consejero delegado de Iberdrola España, hasta que en febrero de 2018 se acogió a un plan de bajas incentivadas al perder el favor de Galán. Becker fue un nombre muy próximo al Partido Popular, en especial a Rodrigo Rato y a Mariano Rajoy. Su salida se vinculó precisamente a la mala relación que el presidente de Iberdrola tenía con el Gobierno conservador, con cuyo ministro de Energía, Álvaro Nadal, había tenido muchos encontronazos.

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