EN MÁXIMOS DESDE 2008

La banca ignora los avisos del BCE en consumo: concede más crédito y más barato

El sector financiero recurre al crédito al consumo para ganar rentabilidad a final de año, a pesar de las advertencias del BCE y del Banco de España sobre las debilidades en este segmento

Foto: Inicio de las rebajas de enero en Madrid. (EFE)
Inicio de las rebajas de enero en Madrid. (EFE)
Adelantado en

La banca ignora los avisos de los reguladores. El sector financiero abrió el grifo del crédito al consumo a un nivel que no se recordaba en España desde hace más de una década. Las entidades prestaron 3.708 millones para nuevas compras de sus clientes en noviembre, el mayor volumen desde julio de 2008, según datos del Banco de España. Y lo hizo con los tipos de interés más baratos en casi 10 años: con una TAE media del 7,56%, la menor desde diciembre de 2010.

Este segmento es una preocupación para los reguladores —BCE y Banco de España— desde hace meses, por el repunte de la morosidad. De hecho, el supervisor español alertó a comienzos de año del aumento de este tipo de créditos entre las rentas bajas, por lo que sigue su evolución de cerca. "La morosidad está aumentando a tasas de dos dígitos y acelerándose, lo que pone de manifiesto una cierta fragilidad de la demanda en un contexto macrofinanciero muy benigno", señalaba el regulador en mayo del año pasado.

A lo largo de 2019, la preocupación de los reguladores se había ido disipando, ante la ralentización del crecimiento en el crédito al consumo, que había pasado de ritmos cercanos al 20%, en 2018, a uno del 5% en 2019. Sin embargo, los datos de noviembre rompen esta tendencia.

Fuentes de las entidades explican que noviembre es siempre un mes especialmente activo en este segmento por el Black Friday —desde 2016, es siempre el mes más fuerte— y que los tipos nunca habían estado tan bajos como ahora, para explicar la rebaja en los intereses.

Aun así, las cifras de noviembre reflejan que los bancos han aparcado las advertencias de los supervisores, ahogados por la necesidad de conceder nuevos créditos rentables que cuadren sus cuentas de resultados. Aunque hayan bajado hasta el 7,5%, estos préstamos superan con creces el 2% que cobran las entidades por las nuevas hipotecas, el 2,7% de la financiación a pymes o el 1,5% de los créditos a grandes empresas.

El efecto secundario de esta mayor rentabilidad es también un mayor riesgo, como se está reflejando en la morosidad. Así, los últimos datos muestran un incremento del 9% trimestral del volumen de dudosos, hasta superar los 5.000 millones por primera vez desde 2014.

Bajo vigilancia

Todo ello y el factor de que sean las entidades con menos presencia —y conocimiento de cliente— las que están abriendo más el grifo del crédito, junto al perfil de los clientes, hacen que el BCE y el Banco de España estén siguiendo de cerca el segmento. "El Banco de España continuará siguiendo de cerca estos desarrollos que, de momento, no suponen un riesgo para la estabilidad del conjunto del sistema financiero español ni reclaman la adopción de medidas macroprudenciales, aunque sí requieren un aumento de la vigilancia en las condiciones de concesión de operaciones crediticias y el seguimiento a las entidades más dinámicas en este segmento", expone el regulador español.

Junto al crédito al consumo, las entidades siguieron aumentando en noviembre la concesión de nuevas hipotecas, un 5% más que hace un año, lo que apunta a que este tipo de préstamos acabará en máximos en 2019 a pesar de la desaceleración.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios