La petrolera ha presentado un recurso

Repsol sufre el Brexit: un tribunal no le deja pagar con el CO2 que Bruselas le daba gratis

La Justicia pide a la petrolera devolver un exceso de derechos por emitir gases de efecto invernadero. Repsol pide compensar con la asignación gratuita de la CE, bloqueada para UK en 2018 por el Brexit

Foto: Imagen: EC.
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Repsol se está viendo salpicada por las consecuencias del Brexit. Pese a que el grueso de la actividad de la petrolera española en Reino Unido está fuera del peligro derivado del divorcio, según reitera en sus informes, existen algunos flecos colaterales que sí le están alcanzando.

Este es el caso de su buque petrolero Bleo Holm, que opera en el Mar del Norte para su filial Repsol Sinopec Resources UK. Una investigación llevada a cabo por el regulador británico OPRED (Offshore Petroleum Regulator for Environment and Decommissioning, por sus siglas en inglés) descubrió que una falla mecánica no reportada había reducido su capacidad, lo que según explica el medio especializado 'Energy Voice', llevaba a que Repsol hubiera recibido más derechos de emisiones de CO2 entre 2013 y 2017 de los que le correspondían.

Esto motivó que el Gobierno británico llevara una reclamación ante la Justicia. Concretamente, el Department for Business, Energy and Industrial Strategy (BEIS) solicitó que se devolvieran unos cuatro millones de euros que el carguero de Repsol había recibido de más en derechos de CO2 en dicho periodo. Aquí es donde viene la controversia.

Buque Bleo Holm.
Buque Bleo Holm.

La filial británica de la petrolera española entiende que de dicha reclamación puede compensar la mitad, en torno a dos millones de euros. Bruselas decidió a finales de 2018 cancelar los derechos de asignación gratuita por emisiones de CO2 a operadores del Reino Unido pese a no haberse materializado aún el Brexit. Esto provocó que Repsol se viera obligada a comprar los derechos de emisión de su carguero para ese año. Sin embargo, ante esta reclamación, la firma entiende que puede compensar parte ya que el pago de 2018 corresponde con la asignación gratuita que venía haciendo la UE. Dicho de otro modo, como UK sigue dentro de la UE, Repsol cree que tiene pendiente la asignación gratuita de derechos del año pasado que ya ha pagado.

Sin embargo, la reclamación del Gobierno de Theresa May en marzo de 2019 contra Repsol ya no contaba con esas asignaciones gratuitas. Un tribunal de la Cámara Reguladora General ha desestimado la pretensión de Repsol de compensarse con esos hipotéticos derechos de emisiones de CO2 gratuitos que le corresponden por 2018 sobre el buque Bleo Holm. No obstante, Repsol ha anunciado que recurrirá esta decisión y entiende que se están violando sus derechos de propiedad. La jueza del caso señaló que esta reclamación no correspondía a un tribunal británico e instaba a Repsol a dirimir esta cuestión en un tribunal europeo.

¿Por qué Bruselas suspendió la asignación gratuita de derechos de CO2 a UK a finales de 2018? Dichos derechos están dentro de un sistema de comercio intracomunitario. Es decir, se pueden comprar y vender entre operadores dentro de la Unión. Ante la previsión de que el Brexit se produjera el 29 de marzo de 2019, Bruselas se apresuró a suspender las asignaciones gratuitas a los operadores británicos, ya que estos podrían vender los derechos de emisión en masa a la vista de una hipotética pérdida de vigencia. Eso introduciría una avalancha de oferta que hundiría el precio, precisamente el objetivo contrario de la Comisión Europea, que es ir recortando la asignación gratuita de derechos de emisiones de CO2 para que aquellos que más contaminen paguen más y primar a los operadores más limpios.

¿Por qué Bruselas da derechos de emisión gratuitos? Se trata de una medida de salvaguarda contra los actores que compiten en mercados internacionales. Es decir, cuando la competencia está fuera de la Unión Europea, da medidas de gracia para no perjudicar a los operadores de la UE frente a otros que no respetan el principio de quien contamina paga.

Actualmente, el Ejecutivo de Boris Johnson y la Comisión Europea están en negociaciones para mantener el sistema de derechos de emisiones de CO2, pero aún no hay ninguna decisión tomada. Además, el fuerte apoyo cosechado por el inquilino de Downing Street en las últimas elecciones le da alas para materializar un Brexit, también si es de manera desordenada, algo que había vetado el Parlamento Británico hasta ahora.

Simon Tilling y Stephen Lavington, socios del bufete de abogados Burges Salmon, señalan en una tribuna en la que analizan este caso que "esta decisión es muy relevante, tanto como un ejemplo de los riesgos muy reales de un impacto material de Brexit en los negocios del Reino Unido (a pesar de que Reino Unido todavía es un estado miembro de la UE), y también para demostrar que el estado actual del limbo del Brexit puede tener consecuencias inesperadas pero significativas para las empresas del Reino Unido".

En cuanto a la posición de Repsol, estos abogados especializados aseguran que la petrolera había sido "víctima de un momento desafortunado". "Las empresas no pueden esperar que los tribunales intervengan donde las incertidumbres y las brechas legislativas creadas por el Brexit producen consecuencias no deseadas", concluyen.

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