El 'lobby' soberanista calla en Cataluña

Los silencios de FemCAT: el 'lobby' soberanista que calla ante los disturbios

Esta asociación empresarial cercana al independentismo ha optado por un perfil bajo ante las protestas, movilizaciones y disturbios. Su presidenta ha evitado reunirse con Quim Torra

Foto: Elena Massot. (FemCAT)
Elena Massot. (FemCAT)
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FemCAT ha conseguido la cuadratura del círculo: el 'lobby' que no hace de 'lobby'. La asociación de empresarios nacionalistas catalanes más importante estos días calla. Habla Fomento del Trabajo, hasta por los codos. Se pronuncia Pimec. El Cercle d’Economía emite sus famosas notas de opinión mientras negocia que Iñigo Urkullu acuda a una de sus conferencias, lo que resulta toda una declaración de principios. Hablan los bancos, habla Seat. Las calles de Cataluña arden y toda la clase empresarial se ha pronunciado, algunos, muy pocos, para minimizar el conflicto, como el muy independentista presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell. Pero FemCAT calla.

El Confidencial ha pedido reunirse con Elena Massot (Vertix), la presidenta de la asociación, pero no ha sido posible cuando se le ha explicitado que se le preguntaría por la posición de FemCAT sobre el conflicto que vive estos días Cataluña. Sí que ha accedido la asociación a contestar un mail donde señala que "FemCAT no tiene por costumbre trasladar posicionamientos sobre el clima coyuntural a las autoridades políticas. FemCAT ha expresado reiteradamente su posicionamiento a favor del diálogo para la resolución de los conflictos, especialmente aquellos de naturaleza política". Lo dicho, el 'lobby' que no hace de 'lobby'.

FemCAT nació en 2004 para dar voz a los empresarios que no se sentían representados en el Cercle y agrupa a empresarios de la importancia de Joan Font (Bon Preu), Josep Mateu (RACC), Oriol Guix (Farga-La Cambra), Carles Sumarroca (Emte), Joaquim Boixareu (Irestal Group) Miquel Martí (Moventia), Pau Relat (MAT Holding y presidente de Fira de Barcelona) Anna Bosch (Grupo Noel), Cristina Rovira (Grupo Sifu), Tatxo Benet (Mediapro) o Ramon Carbonell (Copcisa), entre otros. Aunque no son empresas cotizadas, se trata de grupos grandes, con facturaciones entre 300 millones o incluso más de 500 millones, en algunos casos. Y con simpatías soberanistas que oscilan entre el derecho a decidir a la independencia pura y dura, pero con posiciones que siempre serían cercanas a los grupos que hoy mandan en la Generalitat.

Sin embargo, ante las protestas que están afectando a la economía en Cataluña —el grado podría ser discutible y muchas veces influiría la ideología— FemCAT calla. Igual hace con otras cuestiones económicas claves pero derivadas de la compleja situación política en Cataluña, como la falta de Gobierno en España o la ausencia de Presupuestos, tanto del Govern como en el Ejecutivo español.

Manifestantes independentistas bloquean la Plaza de España en Barcelona. (EFE)
Manifestantes independentistas bloquean la Plaza de España en Barcelona. (EFE)

Miembros de esta asociación consultados reconocen que muchos de los socios no son partidarios de los disturbios o querrían más estabilidad política para que hubiese presupuestos; pero, como otros prefieren amparar las protestas, el silencio ha sido el equivalente a un consenso de mínimos. También apuntan a que la actual Generalitat podría estar desconectada de los empresarios que hace años apoyaban el 'procés'.

Política de la ausencia

Así, por ejemplo, desde que Elena Massot tomó posesión como presidenta de FemCAT, acto en el que estuvo presente el 'president' de la Generalitat, esta empresaria no se ha reunido con Quim Torra, como ha reconocido la propia FemCAT, cosa que sí ha hecho, por ejemplo, el presidente de Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre. Es decir, aunque FemCAT tuviese opinión sobre lo que está pasando en Cataluña no se la hubiera podido trasladar a Torra.

FemCAT sí que emitió un comunicado el 14 de octubre, cuando se hizo pública la sentencia del Tribunal Supremo. Decía así: "FemCAT hace un nuevo llamamiento al diálogo que no se debería haber parado nunca, y a una solución política y pactada entre todas las partes. Una solución que también debe permitir la liberación de los líderes condenados, entre ellos el empresario Jordi Cuixart. Jordi Cuixart es un empresario comprometido y pacífico, un líder de equipos humanos. Comenzó desde cero una empresa industrial y, más recientemente, aceptó el reto de presidir una entidad cívica y social, Òmnium cultural. Nos consta que, al asumir esta posición, su mayor pesadumbre era no poder dedicar más tiempo a su proyecto empresarial, la internacionalización y la innovación que, gracias al talento presente en su equipo, continúan con fuerza". Se da la circunstancia de que Jordi Cuixart también es socio de FemCAT.

Seis días después TV3 emitía una durísima entrevista por escrito a Cuixart hecha desde la prisión en la que pedía movilizaciones constantes y más sacrificios a los catalanes con frases como "nos tenemos que preguntar qué está dispuesto a sacrificar cada uno. Con manifestaciones ya no basta, hay que asumir más compromisos. Y hay una parte de la sociedad que se resiste a esto".

Pese a callar ante disturbios y protestas, FemCAT sí se ha solidarizado con Jordi Cuixart pese a que este solo ha pedido "más sacrificios" a los catalanes

Ese mismo día FemCAT se adhirió al manifiesto 'Una llamada a la libertad como espacio de consenso' al que se sumaron entidades de toda Cataluña y que fue impulsado por sectores independentistas. En su tercer punto el manifiesto rezaba: "Llamamos a la ciudadanía a participar en las movilizaciones de todos los espacios compartidos que contribuyen a reforzar la cohesión y la convivencia desde la firmeza en las reivindicaciones de los derechos democráticos y las libertades". Se podría entender que para FemCAT las movilizaciones como los cortes indiscriminados de carreteras refuerzan "la cohesión y la convivencia", pero es imposible saberlo porque FemCAT calla.

Éxitos y fracasos

FemCAT siempre ha sido una fiel aliada a de la 'consellera' de Empresa, Àngels Chacón, que ha seguido la misma política. De hecho, ha iniciado una gira internacional con lo que ha evitado mojarse con las protestas. Chacón y Elsa Artadi fueron las grandes defensoras de que Pau Relat fuese nombrado presidente de la Fira. Fue el gran éxito de FemCAT. Pero como colectivo también acumula fracasos, como su apuesta por Spanair, en la que se perdieron 100 millones de dinero público, o el reciente intento de colocar a Enric Crous como presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona aliados con Pimec. Crous al final ni salió escogido para el pleno y se impuso Joan Canadell cuya empresa apenas es un pyme pero que contó con el apoyo de la ANC y del Cercle Català de Negocis. A diferencia que FemCAT, Canadell no calla y no deja de dar apoyo a las protestas y también a las posturas de la Generalitat.

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