entre los grandes europeos

BBVA ya es el banco europeo más rentable pese a los golpes desde Turquía y México

Los progresos del grupo en 2018 elevan el ROE hasta el 12%, muy por encima de los comparables. Banco Santander, con un 8,43%, está en la parte media entre los grandes

Foto: Oficina de BBVA Bancomer. (Reuters)
Oficina de BBVA Bancomer. (Reuters)

Los bancos europeos acumulan una década de reestructuración, ampliaciones y recortes y, en su mayoría, aún no son rentables. Es decir, no son capaces de alcanzar la remuneración que exigen los accionistas, lo que perpetúa su agonía en bolsa, mientras que los supervisores presionan para que se esfuercen en ser rentables. Hay excepciones, como BBVA, que ha conseguido asentar su rentabilidad en los dos dígitos. Este progreso no se ha trasladado a la cotización, castigada por la incertidumbre en mercados como Turquía, economía sobre la que BBVA Research ve “preocupación” por “inquietantes” previsiones, y México, donde está en el aire la posibilidad de cobrar comisiones bancarias.

La entidad que preside aún Francisco González, al que sustituirá en enero Carlos Torres, publicó un retorno sobre el capital (ROE) del 12,2% en el tercer trimestre, mientras que el retorno sobre el capital tangible (ROTE) se elevó hasta el 14,8%. Las dos ratios están claramente por encima del coste del capital, que el Banco de España (BdE) estima por encima del 10%, con una prima de riesgo exigida por el mercado a las entidades financieras de más de 400 puntos básicos frente al resto del universo cotizado.

La rentabilidad es la principal variable explicativa de la valoración bursátil de los bancos cotizados, explica un estudio de AFI, que calcula una capacidad explicativa del 90% al ROE para conocer la evolución de la ratio de valor bursátil sobre el de libros. Sin embargo, BBVA tiene mayor rentabilidad que el resto pero cotiza infravalorada por múltiplos. Solo Bankinter tiene un ROE mayor en España, pero está muy por encima de comparables europeos. Sin embargo, cotiza en bolsa con un múltiplo de 0,8 veces el valor en libros, mientras que la banca se acerca a la unidad.

BBVA lideró en ROE o ROTE al grupo de bancos europeos más grandes por capitalización. Solo el francés Crédit Agricole y el holandés ING han publicado indicadores de ROE de dos dígitos, cercanos al 11% pero lejos del banco español. El suizo UBS y el francés BNP Paribas se acercan al 10%, mientras que HSBC, Nordea, Société Généralé y Banco Santander han publicado en sus últimos resultados trimestrales un ROE de entre el 8% y el 9%.

El banco cántabro siempre asegura que el ROTE es mejor referencia. En este caso, se situó en el 11,95%, en línea con Lloyds, banco británico que no da el ROE, y por encima de Barclays o Unicredit, otras entidades que solo publican el retorno sobre el capital tangible. Lejos de estas cifras, con un ROTE del 5,3%, se sitúa Royal Bank of Scotland (RBS).

La diversificación geográfica de BBVA es la que permite al grupo tener indicadores de rentabilidad más elevados que sus principales competidores en el viejo continente, gracias al crecimiento experimentado en los últimos años en mercados como México o Turquía. Pero esta exposición, a su vez, es la que castiga a la cotización por la incertidumbre de sus economías, especialmente este año con la crisis de la lira turca.

Castigo en bolsa

El diagnóstico de los analistas también lo comparten desde el grupo. “El mercado tiende a exagerar los miedos y las incertidumbres”, señaló este lunes Carlos Torres, consejero delegado de BBVA hasta que asuma la presidencia ejecutiva en enero, refiriéndose al castigo que se ha llevado la acción por culpa de los emergentes. A esto se suma la aversión generalizada a la banca en Europa por el entorno de tipos de interés al 0% y la presión regulatoria. Aun así, BBVA sufre más que el resto, al dejarse un 31% en el año. Es el banco español que más cae y está entre los cinco europeos que más pierden de los seis centenares que componen el Euro Stoxx Banks 600.

El principal mercado para BBVA es México, que representó el 43% del beneficio neto entre enero y septiembre, con 1.851 millones. Tanto las elecciones que ganó Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como la negociación del acuerdo comercial con Estados Unidos generaron incertidumbre en este mercado. “El sentimiento en el mercado ha mejorado hacia México”, aseguró Torres a los analistas en octubre, aunque rechazó valorar la cancelación del nuevo aeropuerto en Ciudad de México por AMLO, tras un referéndum celebrado la semana pasada, y que para Stefan Nedialkov, analista de Citi, podría ser “un mensaje sobre inversiones” del Gobierno mexicano en la economía.

Pero la incertidumbre, en realidad, se ha disparado sobre el negocio bancario en México. Tanto, que el viernes BBVA se desplomó un 5% por el riesgo de que se limiten o prohíban las comisiones por transferencias interbancarias y retiro de efectivo. El Gobierno de AMLO presentó el jueves esta iniciativa y provocó el desplome bursátil de los bancos que operan en el país. Para BBVA, las comisiones en México aportaron 900 millones de euros entre enero y septiembre al margen bruto, un 7,3% más que el año anterior. Este lunes terminó plano, tras subir con fuerza en el inicio de la sesión, ya que inicialmente México pareció dar marcha atrás a su iniciativa contra las comisiones pero finalmente quedó la puerta abierta, dejando al valor en mínimos desde 2016. Según cálculos de Moody's, la contribución de los ingresos por comisiones al beneficio ronda el 17%, solo menos en el país azteca que en Citibanamex y que en la filial mexicana de Banco Santander.

El segundo país más importante para BBVA es España, con el 27% del beneficio, y el tercero es Estados Unidos, que ha desbancado a Turquía, cuyo resultado atribuido al grupo español a través del 49% que tiene de Garanti ha caído un 14% en el último año, hasta representar el 11% del total.

Sin el impacto del tipo de cambio, el beneficio en Turquía se dispara un 39%. El quebradero de cabeza para BBVA, y su castigo en bolsa a lo largo del verano, llegó con la crisis de la lira, que se deja en 2018 un 27% respecto al euro. Las medidas extremas pero ortodoxas del banco central, que subió los tipos hasta el 24% en septiembre —en diciembre estaban en el 13,5%—, frenaron la sangría, y la lira rebota un 20% desde los mínimos de verano.

Aun así, Turquía sigue en el mapa de los riesgos que preocupan a los inversores. Y también a los economistas de BBVA, que ven aún perspectivas “inquietantes” sobre la inflación de la economía otomana, según un informe de BBVA Research que firman Adem Ileri, Serkan Kocabas, Seda Guler Mert y Álvaro Ortiz. El IPC se situó en el 2,67% mensual y el 25,2% interanual en octubre, por encima del incremento de precios en septiembre.

BBVA Research espera que la inflación se sitúe en el 23,5% a finales de año, aunque ve probable que haya “presiones” inflacionistas después de diciembre. No obstante, los economistas del banco confían en que el banco central mantendrá una política monetaria restrictiva para evitar la volatilidad de la divisa que sufrió Turquía especialmente en verano, así como para controlar la inflación.

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