antes de la cita del consejo de administración

Reunión secreta de Dimas y la vieja guardia de El Corte Inglés para evitar la guerra civil

El aún presidente, Florencio Lasaga, Carlos Martínez Echevarría y Jesús Nuño de la Rosa se citan para buscar una solución a medio plazo y paralizar la destitución del sucesor de Isidoro

Foto: El presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno. (EFE)
El presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno. (EFE)

Las dos sagas familiares que pelean por el control de El Corte Inglés se ven hoy las caras en una reunión en que deben aprobar las cuentas del ejercicio 2017-2018. Una cita en pleno cruce de filtraciones que amenaza con hacer estallar una guerra civil de dimensiones incalculables. Para evitar la explosión, Dimas Gimeno, el todavía presidente, su hermano Miguel Angel, Florencio Lasaga, Carlos Martínez Echevarría —los dos representantes de la vieja guardia— y Jesús Nuño del Pozo, consejero delegado, se reunieron ayer para buscar una solución a medio plazo.

Gimeno pidió a los dos octogenarios directivos coetáneos del fallecido Isidoro Álvarez paralizar su destitución en el consejo extraordinario previsto para la primera quincena de junio y trazar un plan a varios meses vista para profesionalizar la gestión de El Corte Inglés. Una propuesta que supondría frenar en seco el despido solicitado por las hijas adoptivas de Isidoro —Marta y Cristina Álvarez Guil— de la persona que su padre designó como sucesor antes de su fallecimiento.

De esta forma, Gimeno aceptaría abandonar su cargo de presidente no ejecutivo en los próximos meses, pero siempre y cuando la gestión de la compañía quedara en manos expertas, para salvaguardar los intereses de todos los accionistas de El Corte Inglés. En otras palabras, que ninguna de sus primas, especialmente Marta, le sustituya al frente del grupo de grandes almacenes.

Gimeno, las hijas de Isidoro Álvarez, Marta (2i) y Cristina, y Florencio Lasaga. (Fundación Ramón Areces)
Gimeno, las hijas de Isidoro Álvarez, Marta (2i) y Cristina, y Florencio Lasaga. (Fundación Ramón Areces)

De momento, Lasaga, Martínez Echevarría y De la Rosa se han comprometido como muestra de buena voluntad a no votar en contra de los cuatro puntos del orden del día que Gimeno ha incluido en el consejo ordinario que se celebra hoy. El primero de ellos es la puesta en marcha del plan estratégico que la consultora especializada en ‘retail’ Bain Consulting elaboró para la compañía a finales de 2016 y cuya aplicación el consejo no llegó a aprobar. Un plan que pasa por modernizar el grupo y prepararlo de cara a la salida a bolsa —segundo asunto del consejo— pactada con Hamad bin Jassim bin jaber al Thani, el jeque catarí dueño de casi el 15% del grupo a partir del próximo mes de junio.

El tercero es el estado de la auditoria del área de seguridad que pidió Gimeno meses atrás después de recibir varios anónimos en los que se advertía de presuntas irregularidades que afectaban a Juan Carlos Cernuda, el jefe de seguridad del grupo. Cernuda, hombre de máxima confianza de Florencio Lasaga, el octogenario directivo clave en la guerra de poder, habría creado sociedades paralelas a través de familiares que se abastecían de contratos con El Corte Inglés. Unas empresas que posteriormente vendía a terceros que habrían pagado comisiones millonarias para mantener los servicios con la compañía.

El punto caliente

Pero el que más preocupa a las partes es el último, relacionado con otros anónimos que llegaron a la cúpula de El Corte Inglés meses atrás y que afectarían a negocios oscuros de la división informática. Unos presuntos gastos extraordinarios millonarios que los gestores prefieren lavar dentro de la casa, pero que podrían acabar con denuncias en los tribunales si los implicados en la pelea continúan con su beligerancia.

Gimeno sigue decidido a no cesar voluntariamente de su cargo de presidente no ejecutivo, como le han solicitado hasta seis de los 10 consejeros de El Corte Inglés. Entre ellos, Lasaga y Martínez Echevarría, albacea de la herencia de Isidoro, un reparto de bienes que ha acabado con varias demandas de la familia de Dimas en los tribunales contra sus dos primas y con acusaciones personales muy graves. Por ello, el aún presidente confia en un cambio de posición de los octogenarios representantes de la vieja guardia hacia la neutralidad para encontrar una salida pactada.

El que no tiene previsto acudir físicamente al consejo de hoy es Shahzad Shahbaz, representante del jeque de Catar, que ha decidido ponerse de perfil en esta guerra familiar, a la espera de una profesionalización de la gestión que permita una futura salida a bolsa.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios