por la incertidumbre independentista

Codorníu, Damm, Coca-Cola y Grupo Caixa se llevan el dinero de los bancos de Cataluña

Las empresas no solo han decidido mover sus sedes sociales lejos de Barcelona. También han optado por llevarse sus depósitos a cuentas corrientes por el riesgo independentista

Foto: Imagen: Enrique Villarino.
Imagen: Enrique Villarino.

La incertidumbre política en Cataluña no solo ha provocado que más de 3.200 empresas hayan movido sus sedes sociales y algunas fiscales fuera de la comunidad autónoma. Muchas de las compañías cuyo negocio principal está radicado en la primera región industrial de España han optado también por trasladar su dinero a bancos que no tengan su sede operativa en Barcelona. Según fuentes financieras, entre las sociedades que han transferido sus depósitos a Madrid, Valencia o Alicante destacan Codorníu, Cervezas Damm y Cobega, el mayor accionista de Coca-Cola.

Según las mismas fuentes, el listado de empresas que han decidido llevarse sus depósitos lejos de Cataluña lo completan aseguradoras como Catalana Occidente y Arag Seguros, RBA —editor de revistas como 'Semana', 'Lecturas' o 'National Geographic'—, Laboratorios Uriach (Fuca, Filvit, Biodramina o AeroRed), Media Markt, Gestamp y NH Hoteles. Pero entre todas ellas destacan compañías vinculadas y participadas accionarialmente por Grupo la Caixa, como Gas Natural, Abertis, Cellnex y Aguas de Barcelona.

La mayoría de estas compañías tomaron la decisión a los pocos días del referéndum ilegal del 1 de octubre, jornadas durante las cuales muchos clientes retiraron su dinero de bancos como CaixaBank y Sabadell por el temor a una declaración unilateral de independencia por parte de Carles Puigdemont. Lo que hicieron los principales bancos catalanes para evitar perder clientes fue crear lo que se conoció como 'cuentas espejo'. Es decir, cuentas con los mismos titulares, pero domiciliadas en otras comunidades autónomas donde estas compañías trasladaron sus depósitos como medida de precaución.

El paso se adoptó ante el temor a la proclamación de la república y se produjese un ‘corralito’ o bloqueo del dinero, situación que se hubiera traducido en una pérdidas millonarias para todas y cada una de las compañías. La tensión se acrecentó tras las intervenciones televisadas de Felipe VI y del propio Puigdemont, lo que provocó el anuncio en cascada de cambios de sede social y algunas fiscales fuera de Cataluña.

Entre las que mudaron su domicilio destacaron la propia CaixaBank (Valencia), Banco Sabadell (Alicante), la Fundación Bancaria la Caixa (Mallorca), Gas Natural (Madrid), Aguas de Barcelona (Madrid), Abertis (Madrid), Catalana Occidente (Madrid) o la propia Codorníu, que se mudó a La Rioja en pleno boicot en las redes sociales y en los supermercados a sus cavas, al vincular a una parte de la familia Raventós con el soberanismo catalán.

6.000 millones en el espejo

Sabadell y CaixaBank han declinado hacer ningún comentario oficial sobre estos movimientos de clientes al tener prohibido por normativa del Banco de España identificar a ninguna persona física o jurídica con la que tienen relación comercial. No obstante, otras fuentes próximas a estas entidades reconocen que en los días siguientes al 1-O abrieron numerosas cuentas fuera de Cataluña para que los consumidores tuviesen tranquilidad y seguridad sobre sus ahorros. Una maniobra que, según fuentes financieras, provocó un trasiego de más de 6.000 millones de euros.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Algunas de estas empresas admiten que ordenaron estos movimientos por cuestiones de prudencia. Sobre todo porque varias de ellas son cotizadas y debían preservar los intereses de sus accionistas, cualquiera que fuese la evolución del conflicto político. La inseguridad jurídica, añaden, requería medidas drásticas.La mayoría admite que han seguido trabajando con los mismos bancos —CaixaBank y Sabadell, principalmente—, pero desde fuera de Barcelona. Otras, como Codorníu, señalan que se trató de operaciones habituales entre filiales, sin ninguna relación con la tensión política que en los últimos meses se ha vivido y se sigue viviendo en Cataluña.

Otras fuentes señalan que entre las que más rápido tomaron la decisión de proteger su dinero está Cobega, principal accionista de la embotelladora española de Coca-Cola. Cobega está controlada por Sol Daurella. Aunque ya en 2012 se instaló en Madrid, la posición claramente a favor de la independencia de su marido, Carles Vilarrubí, exdirectivo del FC Barcelona, la ha situado en ocasiones en mitad de la polémica.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
46 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios