tras perder más de 1.000 millones

Las familias del Opus toman medidas contra los gestores de sus inversiones en el Popular

Le retiran los poderes a Carlos Figuero, el veterano gestor de la Obra, mientras Pedro Pasquín, primer directivo de Lazard, dimite de otra filial vinculada al Opus y al banco

Foto: Vista de la fachada de la nueva sede del Banco Popular en el madrileño barrio de San Blas. (EFE)
Vista de la fachada de la nueva sede del Banco Popular en el madrileño barrio de San Blas. (EFE)

Las empresas y fundaciones próximas al Opus Dei, varias de ellas destacados accionistas del Banco Popular durante décadas, empiezan a tomar medidas contra los administradores que gestionaban su patrimonio. Una de ellas es Viviendas y Oficinas, dueña entre otros activos inmobiliarios de la propia sede de la entidad financiera, que le ha quitado los poderes mancomunados a Carlos Figuero García, exconsejero del grupo bancario y gerente del Patronato de Torreciudad, el templo levantado por Josemaría Escrivá de Balaguer en Huesca y lugar de culto de los miembros de la Obra de Dios.

Figuero también ha dejado de ser apoderado de la Sociedad General Financiera y Fiduciaria SA (SGFF), la empresa que agrupaba los intereses de los empleados del Banco Popular y que formaba parte de la Sindicatura de Accionistas, propietaria de casi el 10% de la entidad en manos ahora del Santander. Algunas fuentes indican que Figuero deja sus funciones por su avanzada edad, 83 años, mientras otras opinan que personas vinculadas a la Obra no le perdonan la pésima gestión de las inversiones y el mal papel jugado en la lucha de poder que se desató en el banco entre Ángel Ron y el mexicano Antonio del Valle.

El experto en dirección administrativa, fiscal y laboral de sociedades en España y en el extranjero, que fue consejero delegado de la SGFF durante varias décadas, también perderá su capacidad de firma en la Unión Europea de Inversiones (UEI), dueña del 3% de la institución bancaria, que ha aprobado su liquidación con unas deudas cercanas a los 200 millones de euros. Su participación llegó a valer cerca de 850 millones y la de la Sindicatura, unos 2.500 millones.

Un pasivo del que se ha hecho cargo Viviendas y Oficinas SA, conocida como Vyosa. Esta compañía aprobó el pasado 26 de julio en junta extraordinaria de accionistas su escisión total en dos sociedades, Viviendas y Oficinas SL y Vyosa Gestión. La empresa original, de la que asimismo era presidente Carlos Figuero, se disuelve, pero no se liquida, ya que los derechos y obligaciones que tenía pasan a estas dos nuevas compañías. A Figuero también le retiraron los poderes mancomunados el 27 de julio.

Vyosa, propietaria del edificio Beatriz, donde está la presidencia y la alta dirección del Popular, no ha dado más detalles de cómo se reparten los activos y los pasivos entre las dos nuevas empresas, pero lo que está claro es que deberán responder de un crédito sindicado de 193 millones que firmó a principios de año con Santander, Bankia y Sabadell que servía, en un principio, para respaldar a Unión Europea e Inversiones, de la que era el mayor accionista, con cerca del 18% del capital.

El expresidente del Banco Popular Ángel Ron. (EFE)
El expresidente del Banco Popular Ángel Ron. (EFE)

Esta participación fue vendida a la Fundación para Atenciones Sociales, presidida asimismo por Carlos Figuero. Esta organización sin ánimo de lucro tiene una sociedad mercantil llamada Fondo Para Atenciones Sociales, que está dirigida aún por Ángel Ron, expresidente del Banco Popular, según el registro mercantil. Aunque todavía no lo ha comunicado, la propiedad de esas acciones del Popular le obligará a reconocer un agujero que podría llevarse por delante a esta compañía. Una empresa que, por otra parte, es accionista de Rialp, la editorial de los libros de la Obra de san Josemaría Escrivá de Balaguer, en cuyo capital se encuentra Instituto de Investigación y Educación.

El CEO de Lazard se borra

De esta sociedad y de su fundación era consejero, vicepresidente y patrono Pedro Pasquín Echanove, consejero delegado de Lazard, el banco de negocios estadounidense que participó en la búsqueda de un comprador para Banco Popular antes de que fuera intervenido por las autoridades europeas. Primero negoció una fusión con BBVA estando aún Ron como presidente, mientras que posteriormente, y a petición de Emilio Saracho, colaboró con JP Morgan en encontrar un competidor que rescatase la entidad ante los graves problemas de capital y liquidez a los que se enfrentaba.

Pasquín dimitió de todos sus cargos de esta sociedad accionista del Popular el pasado 24 de julio, una decisión que fuentes del sector califican como un intento de borrar la huella del máximo ejecutivo de Lazard en España con la quiebra de la entidad financiera. Otras sostienen que la medida se debe al malestar con su trabajo, por no haber sido capaz de conseguir una solución que protegiese los intereses de las empresas vinculadas al Opus Dei, varias de las cuales están condenadas a la liquidación mientras que otras no podrán financiar sus proyectos sociales.

El Opus Dei siempre ha mantenido que directamente no tiene nada que ver con el Banco Popular, ya que su única labor es la pastoral. Además, recuerda que su única propiedad es el Santuario de Torreciudad, gestionado por Carlos Figuero, más las iglesias de Montealegre (Barcelona) y San José (Sevilla). Otras fuentes rebaten esta postura oficial al indicar que, por ejemplo, el Popular donó 25 millones al Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, fundada por Josemaría Escrivá de Balaguer, y accionista del banco.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
28 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios