con 6.000 millones en activos tóxicos

Popular sacará a bolsa su 'banco malo' en plena guerra del consejo contra Ron

La entidad dará entrada a un inversor institucional, previsiblemente un fondo oportunista, y posteriormente colocará en el mercado la inmobiliaria con 6.000 millones en activos

Foto: El presidente de Banco Popular, Ángel Ron. (Reuters)
El presidente de Banco Popular, Ángel Ron. (Reuters)

Banco Popular trabaja a marchas forzadas para separar sus activos tóxicos y limpiar su deteriorado balance. La entidad ha decidido que la nueva empresa o banco malo que agrupará la mayoría de las viviendas, locales comerciales y suelos embargados saldrá a bolsa lo antes posible, para acelerar el nuevo plan estratégico que tiene a parte del consejo de administración en pie de guerra.

Según han confirmado fuentes próximas a Banco Popular, la compañía de nueva creación dará entrada primero a un inversor institucional y posteriormente empezará a cotizar en bolsa, para facilitar la desvinculación de la entidad financiera de este negocio, que le ha llevado a adoptar un agresivo plan de reestructuración tras el desplome de la cotización. Deutsche Bank, el banco alemán que le está asesorando en la creación de esta inmobiliaria, será el coordinador global de la oferta pública de venta (OPV).

Lo que todavía no se ha decidido es si esta venta de acciones incluirá un tramo para inversores particulares, los cuales han sufrido el desplome de hasta el 96% del valor de Popular en bolsa en los últimos años. Por una parte, Deutsche Bank considera que sería más fácil hacer la colocación, que será de al menos el 40% del capital, solamente entre inversores institucionales, principalmente porque son los que mejor entienden este tipo de inmobiliarias, compuestas por activos 'distreess' o de carácter especulativo.

La inmobiliaria que agrupará todos los activos tóxicos embargados por mala gestión del riesgo alcanzará los 6.000 millones, 2.000 más de los previstos

Por otra parte, en el Popular se cree que vender las acciones de la nueva sociedad a través de su red de oficinas facilitará el éxito de la OPV, al tiempo que podría hacer partícipes a muchos de sus clientes de esta compañía, que presuntamente se colocará con descuento sobre el presunto valor real de los activos.  De hecho, el plan que tenía en mente a principios de este año ya incluía la venta de hasta 4.000 millones en inmuebles entre sus depositantes, intento que no llegó a ponerse en marcha. En cualquier caso, los accionistas actuales recibirán una participación de esta sociedad, puesto que el banco les gratificará con acciones en forma de dividendo extraordianrio.

La opinión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) también será tenida en cuenta, ya que el organismo supervisor no quiere que se repita un nuevo caso Bankia. De hecho, desde el fiasco del banco nacionalizado, solo una de las últimas 14 OPV ha tenido un tramo minorista, la de Aena, que además fue prácticamente testimonial. El resto, entre las que destacan empresas conocidas como Talgo, Euskaltel o Telepizza, se han limitado a inversores profesionales.

Lo que también ha decidido Popular es el tamaño de este banco malo. Según fuentes próximas a la operación, el volumen de esta inmobiliaria alcanzará los 6.000 millones, 2.000 millones más de los estimados el pasado mes de junio, cuando la entidad anunció una ampliación de capital a vida o muerte por 2.500 millones de euros y su profundo plan de reestructuración.

El mexicano pide cuentas a Ron

El inversor mexicano Antonio del Valle. (EFE)
El inversor mexicano Antonio del Valle. (EFE)

Un programa de adelgazamiento forzado que no tiene el visto bueno de todo el consejo de administración. Según indican fuentes próximas a la alta dirección de Popular, Antonio del Valle, el inversor mexicano dueño del 4% de la institución, está en total desacuerdo con algunas de las medidas que se han adoptado en los últimos meses. El multimillonario latinoamericano ha mantenido conversaciones con otros accionistas de referencia, como Allianz y Credit Mutuel, para promover la destitución de Ángel Ron, el presidente al que achaca el hundimiento del banco en bolsa y la suspensión del dividendo.

Las mismas fuentes indican que la aseguradora alemana estuvo a punto de no acudir a la ampliación de capital al no apoyar tampoco a Ron. Pero finalmente optó por suscribir la parte proporcional del 3,3%, con el fin de evitar un 'crash' mayor de la cotización y para mantener el acuerdo en el negocio de seguros. Por su parte, José María Arias, vicepresidente y representante de la participación heredada de Banco Pastor, también pidió explicaciones a Ron, aunque hasta el momento ha decidido ponerse de perfil en la guerra del consejo hasta saber si Del Valle tendría mayoría para pedir el relevo de Ron.

El presidente ha conseguido detener la rebelión de Del Valle gracias al apoyo de las familias históricas del Popular, pese a que la sociedad que las agrupa entró en causa de disolución precisamente por la caída en bolsa del banco.

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