polémica por los intereses bajo el 0%

Manuscritos, ejemplos... la banca se blinda en los contratos contra el euribor negativo

Oficialmente, no preocupa; oficiosamente, sí lo hace. Las entidades están convencidas de que la ley y la razón están de su parte, pero se están cubriendo por lo que pueda ocurrir

Foto: CaixaBank figura entre las entidades que están aclarando más en los contratos que no pagarán intereses a los hipotecados. (Reuters)
CaixaBank figura entre las entidades que están aclarando más en los contratos que no pagarán intereses a los hipotecados. (Reuters)

La banca está convencida de que no tiene nada que temer. De que por mucho que el euribor a 12 meses insista en su incursión en terreno negativo -se encuentra bajo el 0% desde febrero-, nunca tendrá que pagar intereses a los hipotecados. Pero ese convencimiento no impide que las entidades estén extremando sus precauciones en los nuevos contratos hipotecarios a tipo variable que están concediendo, con el objetivo, según confiesan, de "aclarar aún más lo que ya era evidente: que el prestamista nunca pagará intereses al deudor". 

Esas precauciones se formulan a través de distintas variantes. La más explícita es la que requiere que el cliente coja el bolígrafo para escribir, de su puño y letra, que le queda claro que el banco nunca le pagará intereses por mucho que el euribor a 12 meses, que es la referencia para la inmensa mayoría de las hipotecas a tipo variable en España, siga cayendo. 

Cuestión de transparencia

CaixaBank ya está recurriendo a este texto manuscrito en sus nuevas hipotecas a tipo variable. Según fuentes conocedoras de la situación, lo hace para ajustarse a una resolución emitida por la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN).

La Dirección General de los Registros y del Notariado ya ha considerado adecuado incluir un manuscrito que recoja que el cliente entiende que no cobrará intereses

El pasado 27 de octubre, y a partir de un caso ocurrido en Vitoria, la DGRN entendió que, en beneficio de la transparencia, daba la razón a la registradora de la escritura y aseguraba que resultaba apropiado incluir un manuscrito para dejar aún más claro que el cliente entendía que el banco nunca le pagará intereses. Esta interpretación de la Dirección General se derivó de lo dispuesto en la Ley 1/2013, de 14 de mayo, que ya obligó a incluir textos manuscritos en las hipotecas con cláusulas suelo y techo, en las que llevaran asociadas instrumentos de cobertura de riesgo de los tipos de interés o en las que estuvieran concedidas en divisas distintas al euro.

Para que el procedimiento fuera homógenero, el Banco de España recibió el encargo de redactar un texto estándar. Y lo hizo"Soy conocedor de que mi préstamo hipotecario...", debía empezar a escribir manualmente quien pedía un préstamo hipotecario desde entonces para dejar patente que sí se había enterado de que ese contrato contenía cláusulas suelo o techo. Ahora, la fórmula es similar, aunque esta vez aplicada a los intereses negativos.

0%: un límite, que no una cláusula

Sin embargo, fuentes jurídicas y financieras matizan que la inclusión del texto manuscrito, aunque en efecto prolonga la intención de la ley de 2013 de reforzar la transparencia en la firma de los contratos para intentar defender mejor los intereses de los clientes, también genera "confusión". El motivo que exponen es que una cosa es una cláusula suelo, que es de lo que se ocupaba fundamentalmente aquella ley, y otra la situación actual, en la que, a su juicio, aclarar que la entidad jamás pagará intereses no constituye una cláusula. Recelan, por tanto, de aplicar una visión similar -el uso de manuscritos- para cuestiones que en su opinión no lo son. Este detalle, lejos de ser menor, contiene mucha sustancia, porque esas fuentes jurídicas aseguran que incluir una cláusula 0% sería una nueva versión de las prohibidas cláusulas suelo, de ahí que las entidades las estén evitando, conscientes de que puede ser un foco de problemas en el futuro.

El sector asume que la ley está de su parte, pero no se fía ante lo que puede ser una amenaza futura. De ahí las aclaraciones que está incluyendo en los contratos

Pero la opción manuscrita no es la única. Otras entidades están introduciendo ejemplos muy sencillos para explicar qué es el euribor negativo, cómo se vincula con el diferencial aplicado al préstamo y por qué el cliente no cobrará intereses del banco. Entre ellas figura, por ejemplo, Banco Popular. Otras, simplemente, están incluyendo notas o explicaciones para incluir explícitamente que el banco jamás pagará intereses al cliente. Es lo que está haciendo BBVA. Ya lo expuso gráficamente su consejero delegado, Carlos Torres: "Que la hipoteca te salga gratis, ¿qué más se puede pedir?".

El consejero delegado de BBVA expresaba así que el límite que tolerará el sector será el 0%. De nuevo el matiz en el que tanto insiste el sector: límite, que no cláusula, porque en los contratos hipotecarios que se están firmando desde que el euribor se encuentra en negativo lo que están haciendo "es clarificar aún más lo que ya estaba recogido", se precisa desde el sector. Es decir, son aclaraciones para que no le quede ninguna duda al cliente. "Pero no son cláusulas", se reitera.   

Fuente notariales recuerdan a los clientes que, en caso de que tengan dudas sobre estas cuestiones, siempre pueden acceder al contenido de la escritura tres días antes de la firma, con lo que disponen de tiempo para revisarla, formular preguntas o pedir cambios, y que también pueden elegir libremente al notario. Es decir, que no tienen obligación de acudir al que les proponga una entidad. 

El consejero delegado del BBVA, Carlos Torres Vila. (EFE)
El consejero delegado del BBVA, Carlos Torres Vila. (EFE)

No preocupa, pero...

Los bancos sostienen que estas actuaciones persiguen únicamente aclarar más la situación, porque su versión oficial es que este asunto no les preocupa. Y por dos motivos. El primero, que el euribor apenas se encuentra en el -0,001% y que debería bajar mucho más, al menos hasta el -0,2%, para empezar a superar los diferenciales más reducidos que se aplicaron en su momento a las hipotecas. Y el segundo, que la naturaleza de un préstamo impide que quien lo concede acabe recibiendo menos dinero del que prestó y pagando intereses al deudor. Apelan al Código Civil y al Código de Comercio para comprobarlo. 

Pero también hay una versión oficiosa que matiza la anterior. En dos sentidos. El primero, que las entidades no descartan que en caso de que el Banco Central Europeo (BCE) rebaje más los tipos de depósito, que ahora están en el -0,4%, el euribor descienda hasta terrenos más peligrosos. O que el nuevo euribor, cuya entrada en vigor se ha pospuesto hasta 2017, refleje unos niveles más reducidos que el actual y que supere ya los diferenciales. Y el segundo, que el sector teme una oleada de reclamaciones o demandas en caso de que, en efecto, el euribor acabe descendiendo tanto como para generar unos intereses negativos. Incluso aunque las entidades están convencidas de que la ley está de su parte.

Porque lo tienen claro. La ley está de su lado, insisten una y otra vez. Tildan de despropósito la posibilidad de tener que pagar intereses. Pero ni aun así se fían. A raíz de las demandas y de las sentencias judiciales de los últimos años, los bancos quieren blindarse ante los tipos negativos. Lo hicieron con sus empleados en el convenio colectivo recientemente firmado. Y lo están haciendo con sus clientes de manera cada vez más explícita.  

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