factura fiscal del sector

La banca paga un 16,5% en impuestos tras ganar 4.325 millones en España

El tipo impositivo efectivo que pagan los bancos sigue subiendo. Cuatro entidades ya están cerca del 30% que les corresponde abonar y, en total, la 'cosecha' fiscal asciende a 830 millones

Foto: María Dolores Dancausa, durante su intervención en la junta general de accionistas de Bankinter de marzo de 2014. (EFE)
María Dolores Dancausa, durante su intervención en la junta general de accionistas de Bankinter de marzo de 2014. (EFE)

A la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, le salió de dentro: "Esto demuestra que no pagamos pocos impuestos". Lo dijo durante la presentación de los resultados anuales de la entidad, el pasado 21 de enero. Y quería llamar la atención sobre la factura fiscal abonada por Bankinter en 2015: 144,4 millones de euros, el 27,7% de sus resultados antes de impuestos (RAI).

Con ese llamamiento, y con este tipo efectivo, Dancausa quería reivindicar que las grandes entidades sí pagan impuestos. Ampliando la perspectiva a los otros seis bancos que forman parte del Ibex 35 y que ya han presentado sus cuentas del ejercicio 2015, la cosecha de impuestos para las arcas públicas españolas alcanza los 830 millones de euros. Con un resultado antes de impuestos ligeramente superior a los 5.000 millones, ese volumen conduce, a su vez, a un tipo impositivo efectivo medio del 16,5%, por encima del 14,7% del año anterior. Eso sí, prescindiendo de los datos de CaixaBank, que representa el caso más singular del sector, el tipo efectivo medio de los otros seis bancos del Ibex se eleva al 23%

En 2015, las entidades de crédito soportaban un impuesto de sociedades del 30%. Por tanto, el tipo impositivo medio sigue por debajo de esta cota, pero continúa subiendo tras los años en que las pérdidas o los créditos fiscales provocaron que la declaración fiscal le saliera a 'devolver' al sector. Además, la situación varía mucho entre unas entidades y otras. 

Ana Botín, en enero, durante la presentación de resultados del Santander. (EFE)
Ana Botín, en enero, durante la presentación de resultados del Santander. (EFE)

Muy cerca del 30%

Según las cuentas anuales que han presentado, cuatro entidades sí están muy cerca de ese 30%. Además de Bankinter y su 27,7%, se trata BBVA, Banco Santander y Bankia.

En el caso de BBVA, su negocio bancario e inmobiliario español desemboca en unos impuestos de 219 millones y una tasa efectiva del 28,1%. Por su negocio bancario de España, Santander paga 213 millones, con una tasa efectiva del 27,2%. Y en el caso de Bankia, abona 391 millones, que conducen a un tipo efectivo del 26,9%. 

A continuación, figuran Banco Popular, con 8,2 millones y una tasa del 7,2%, y Banco Sabadell, con 32,5 millones y un 4,4%. Ambas entidades justifican estos tipos efectivos por la concurrencia de distintas cuestiones. 

La entidad presidida por Ángel Ron matiza que su 7,2% viene determinado por dos razones. La primera, la contabilización de plusvalías en el último trimestre de 2015, entre las que destacan por un lado 51,5 millones de euros por la venta a EVO Payments de la participación del 50% que el grupo mantenía en Universalpay Entidad de Pago. Y la segunda, la provisión extraordinaria de 350 millones de euros para cubrir un posible riesgo legal derivado de la potencial eliminación de las cláusulas suelo con efectos retroactivos hasta mayo de 2013.

En el caso de Sabadell, el tipo desciende hasta ese 4,4% por el impacto de la compra de TSB en 2015. La entidad catalana compró la británica por debajo de su valor en libros. Cuando una sociedad adquiere a otra a un precio inferior a su valor contable, se produce un 'badwill' -o fondo de comercio negativo- que se convierte posteriormente en beneficios en la cuenta de resultados. "El tipo impositivo efectivo a cierre del ejercicio 2015 está impactado principalmente por la contabilización del 'badwill' resultante de la adquisición de TSB, así como por el cambio de la normativa fiscal en Reino Unido referente al tipo impositivo aplicado", explica la entidad. 

La particularidad de CaixaBank

Como ha ocurrido en los últimos ejercicios, CaixaBank es la entidad que ofrece una mayor particularidad fiscal. En 2015, los impuestos no restaron, sino que sumaron 181 millones de euros a su RAI. Viene siendo así desde 2011, una situación que desde la entidad justifican por dos motivos principales.

El primero, evitar la doble imposición con su cartera de participadas, es decir, que se vuelvan a pagar impuestos sobre unos beneficios que ya han tributado antes. Tras la reforma fiscal realizada por el Gobierno en 2014, la normativa contable establece un régimen de exención fiscal tanto sobre los dividendos como sobre las plusvalías generados en las sociedades participadas residentes, siempre y cuando se cumplan los supuestos exigidos, como son contar con una participación superior al 5% o realizar una compra superior a los 20 millones de euros y mantener esa participación durante más de un año. En el caso de CaixaBank, es lo que ocurre, por ejemplo, con sus participaciones en compañías como Telefónica o Repsol

Y el segundo, el efecto contable favorable del 'badwill' generado en las compras de entidades que ha realizado en los últimos ejercicios. Ocurrió, fundamentalmente, en los resultados de 2013 tras la adquisición de Banco de Valencia, y en 2015 ha pasado con la compra del negocio de Barclays en España.

Desde la entidad catalana matizan, eso sí, que el efecto fiscal positivo que se refleja en sus cuentas es una cuestión contable, y que eso no significa que no pague los impuestos que le corresponden.

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