O te aclimatas o te ‘aclimueres’: los grandes del Ibex blindan pactos laborales ante el 20-D
  1. Empresas
NO CREEN QUE EL PSOE PUEDA DEROGAR LA REFORMA DEL PP

O te aclimatas o te ‘aclimueres’: los grandes del Ibex blindan pactos laborales ante el 20-D

Las principales empresas del Ibex están llevando a cabo planes para adaptar sus futuros marcos de relaciones laborales con el fin de evitar sorpresas desagradables tras las elecciones del 20-D

placeholder Foto: Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, antes de una reunión en Moncloa. (EFE)
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, antes de una reunión en Moncloa. (EFE)

La reforma del mercado de trabajo se ha situado en el foco del debate entre los grandespartidos políticos que concurren a las elecciones generales del próximo 20 de diciembre. El margen de actuación en materia fiscal y financiera deja un resquicio muy escaso para la confrontación de los principales argumentos económicos deMarianoRajoyy la única manera de atacar la fibra sensible del Partido Popular pasa por reducir el valor de la recuperación apelando al precio de los sacrificios que han tenido que asumir a la fuerza todos los españoles. La pérdida de poder de los trabajadores, auspiciada por las sucesivas normativas laborales aprobadas estos últimos años, constituye dentro del capítulo económico el mayor y másdiáfano talón de Aquiles que ofrece el Gobiernoa sus detractores y rivales ante el examen final de legislatura de las próximas Navidades.

Las discusiones sobre la eventual derogación de la reforma laboral han llegado a oídos de los fondos de inversión extranjeros, que se tientan la ropa cada vez que escuchan el runrún de cualquieramenaza involucionistacapaz de alterar la hoja contable de su apuesta en el mercado doméstico. El pánico que suscitabaPodemosse ha visto aliviado con la irrupción deCiudadanos como estandarte de la renovada tropa emergente, pero la pasada por la izquierda que está protagonizando elPSOEdePedro Sánchezasusta de manera especial a los responsables de las gestoras internacionales que se pasean por España. Quizá de ahí que las grandes empresas cotizadas hayan decidido saltar al ruedo para espantar con la fuerza de los hechos las amenazas de la verborrea gratuita con que los líderes de las formaciones aspirantes al trono monclovita tratan de arrimar el ascua a su sardina.

La actual regulación del mercado de trabajo está sometida a la volatilidad de la política de partido que caracteriza a la democracia española y nada puede impedir que cada cual construya sus propios reclamos invocando la destrucción masiva de legados que le resultan muy ajenos. Lasansias de regeneraciónfavorecen ahora más que nunca a losfundamentalistas del cambio, que tampoco parecen esmerarse en separar la paja del grano a la hora de enarbolar sus programas de transformación social. Frente a ellos, losdirigentes corporativos luchan por mantener el tipo adaptando las relaciones laborales de sus proyectos empresariales al marco todavía vigente, dentro de una estrategia que ni quita ni pone rey con vistas al futuro Gobierno, sino que trata de emitir un mensaje, blanco y en botella, destinado a garantizar la estabilidad en los mercados de capitales.

Telefónica pagará el 68% de la nómina a todos los trabajadores mayores de 53 años que decidan cada año darse de baja temporal en la empresa

Telefónica se ha puesto a la cabeza de la manifestación con unapropuesta realmente revolucionariapara el antiguo régimen de regulaciones de empleo sufragadas a medias con las rentas del viejo monopolio y una buena dote de recursos públicos. Se acabó lo que se daba porque hace tiempo que el Gobierno deZapateroaprobó la ‘enmienda Telefónica’ para que las empresas de más de 500 trabajadores con beneficios tuvieran que pagar por sus despidos forzosos. La primera multinacional española se convirtió entonces enreferencia del mercado de trabajoy consciente de ello trata ahora de hacer virtud de la necesidad ofreciendo a sus sindicatos unprograma de prejubilaciones voluntarioy financiado por la compañía sin ningún tipo de aportación del Estado o similar que lo parezca.

La compañía ha incluido en su oferta de negociación colectiva una fórmulaquepermite a losmayores de 53 añossolicitarla interrupción de sus contratos año a año hasta que cumplan su edad oficial de jubilación. El trabajador percibirá unsalario regulador equivalente al 68% de su nóminaademás del abono del convenio especial con la Seguridad Social que será pagado por la empresa. Telefónica trata de amoldarse a las derivaciones de la nueva regulación laboral en España con un Plan Flexible de Suspensión de Empleo que, previo acuerdo con los sindicatos y salvo mejor opinión del Gobierno, estará vigente durante el próximo trienio 2016-2018 en las tres filiales españolas del grupo; Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones de Informática y Comunicaciones.

Las implicaciones del Real Decreto 5/2013

Con similar base jurídica otras grandes empresas están tratando igualmente de adaptarse a los cánones que van a imperar en el mercado de trabajo durante los próximos años en España. De entrada, los grandes empleadores del país no quieren escuchar los cantos de sirena que anuncian la eventual derogación de las actuales leyes laborales y han empezado a poner en marchaplanes de gestión estructural de recursos humanoscon el fin de asegurar el control de cualquier contingencia, tanto las previstas como las sobrevenidas. La principal amenaza latente, que obliga a un ejercicio de prevención especial, reside en el Real Decreto 5/2013 promovido por el Ministerio de Empleo hace dos años para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad.

Desde entonces elpaso a la jubilaciónse puede hacer efectivo de manera voluntaria y casi generalizadaa partir de los 63 años, sin que la empresa tenga nada que decir si el interesado decide dejar la compañía o si, por el contrario, prefiere seguir en activo. Las sociedades cotizadas han perdido el viejo libreto de la regulación masiva a partir de medidas no traumáticas de bajas incentivadas o jubilaciones anticipadas. Ahora es el trabajador el que tiene la sartén por el mango, lo que obliga a establecer acuerdos con suficiente perspectiva de futuro y que determinen un horizonte de garantía en la rotación de puestos que resultan claves para la operación del negocio. ElBBVAen el sector bancario yEndesaen el mercado eléctrico son dos de los pioneros en este tipo de programas laborales que ahora se están extendiendo con profusión entre otras marcas renombradas del Ibex 35.

Red Eléctrica ha establecido un programa laboral de gestión estructural que define el plan de carrera y la indemnización de sus primeros 25 directivos

La más reciente, que no la última, en incorporarse a la lista ha sidoRed Eléctricaque añade a su condición de sociedad cotizada la más significativa de empresa bajo control del Estado. Con un 20% de participación en el capital, la SEPI actúa como primer accionista de referencia de la sociedad que presideJosé Folgado, antiguo secretario de Estado de Economía con el Partido Popular. Todo ello otorga un carácter institucional a estos nuevos planes laborales que los más suspicaces identifican como un intento por arropar al equipo directivo ante la amenaza que supone cualquier cambio de Gobierno el próximo mes de enero.

Es cierto que Red Eléctrica es la brújula que marca el relevo político en España y sus presidentes son removidos del cargo sin solución de continuidad cada vez que las elecciones deparan un nuevo inquilino en el Palacio de La Moncloa. En todo caso, el proyecto elaborado por el bufeteSagardoypara la empresa encargada de operar el sistema eléctrico está medido al milímetro con uncoste estimado entre nueve y 12 millones de euros para un colectivo de 25 profesionalesde alta responsabilidad ejecutiva en la compañía. El objetivo no es otro que fijar el plan de carrera de cada cual con el fin de que la empresa pueda programar la renovación de su equipo directivo evitando bajas inesperadas que podrían afectar al organigrama de la compañía.

Red Eléctrica dotará un fondo para hacer frente a la salida ordenada y previamente acordada de los directivos en edad de jubilación, de manera que la cuenta de resultados de la empresa no se vea perjudicada por decisiones puntuales no previstas.Los contratos de la alta dirección tendrán marcada su fecha de caducidadcon la indemnización correspondiente. Una solución comparable, a pequeña escala, con la que Telefónica negocia ahora dentro de su convenio colectivo y que pone de manifiesto el cambio cultural operado estos años en el mercado de trabajo. Al margen de los datos de empleo, la principal reforma estructural de la legislatura está suponiendo unatransformación radical de los viejos hábitos y costumbres laboralesa la que no pueden resistirseni las más poderosas y precavidas sociedades cotizadas del país. A fin de cuentas, empresa precavida vale por dos.

Reforma laboral Noticias de Telefónica José Folgado Red Eléctrica de España (REE) SEPI Endesa Noticias del BBVA Pedro Sánchez Mariano Rajoy Ibex 35
El redactor recomienda