Los cambios están en línea con los que ultima todo VW

Seat revisará sus previsiones de producción y ventas para 2016 tras el caso Volkswagen

Seat tenía previsto un crecimiento de ventas para 2016 por encima del 10%, en progresión con el buen comportamiento del que estaban disfrutando sus productos estrella: el León y el Ibiza

Foto: El logotipo de Volkswagen en la ciudad del automóvil en Wolfsburgo (Alemania). (EFE)
El logotipo de Volkswagen en la ciudad del automóvil en Wolfsburgo (Alemania). (EFE)

El fabricante de automóviles Seat prepara una revisión a la baja de sus previsiones para 2016, según han señalado fuentes cercanas a la compañía. La revisión se encuentra en línea con la que está elaborando todo el grupo Volkswagen (VW), la matriz de Seat, con motivo del escándalo 'dieselgate', al haber manipulado el 'software' del motor tipo EA 189, para reducir la medición de los niveles de emisiones de partículas NOx.

Seat tenía previsto un crecimiento de ventas para 2016 por encima del 10%, en progresión con el buen comportamiento del que estaban disfrutando sus productos estrella: el León y el Ibiza. Hasta junio, las ventas mundiales de Seat habían crecido un 8,2%, superando los 216.000 vehículos. En 2014, según la memoria de Seat de ese ejercicio, se vendieron un total de 489.896 unidades, un 9% más que en el año anterior.

Un recorte a la baja se espera también para la producción. El pronóstico era que la misma aumentase en 2016 en más del 12%, rozando cifras de saturación de capacidad para la planta de Martorell, Barcelona, la mayor fábrica de coches de España. Ahora ya no se puede ser tan optimista. En 2014 se fabricaron en Martorell un total de 442.677 turismos, un 13% más que en el año anterior.

Seat admite que montó 700.000 vehículos con el motor trucado

La planta de Barcelona cerró el primer semestre de 2015 con un incremento en la producción del 10,5% respecto al mismo periodo del años anterior, llegando a los 264.400 vehículos fabricados, 25.300 más que en el mismo periodo de 2014. Ahora la perspectiva durante el último trimestre es que esta tendencia alcista se trunque, a causa de una caída de las ventas provocada por el problema de imagen del escándalo del trucaje de los motores diésel. Y este es el mayor peligro que se cierne sobre todo el grupo VW.

Portavoces de Seat se limitaron a señalar que justo ahora están cerrando las previsiones de finales de 2015 y que nunca hacen anuncios sobre pronósticos futuros. Ayer, la filial española del grupo alemán aceptó que los coches fabricados por Seat que habían incurrido en irregularidades sumaban 700.000 turismos, ensamblados entre los años 2009 y 2015. La mayoría de estos coches, un 80%, se exportaron. Pero el resto se comercializaron en el mercado español y algunos recibieron ayudas en el plan PIVE en concepto de “vehículo eficiente”.

Devolución de ayudas fiscales

Ayer, el ministro de Industria, José Manuel Soria, aseguró que tanto Seat como el resto de marcas de VW han accedido a devolver estas ayudas, cuyo total no ha sido cuantificado, pero que representan 1.000 euros por vehículo. Seat ha asegurado que no podía cuantificar el impacto económico de la medida en las cuentas de la compañía.

No será el único efecto negativo. Según fuentes del sector de la automoción, se prevé que el próximo mes de noviembre VW estudie un plan de ajuste para todo el grupo, de manera que pueda hacer frente a las sanciones previstas y a la probable caída de ventas. Las sanciones no serían tan altas como se ha publicado en Estados Unidos, estipulando las multas solo en ese país en 18.000 millones de dólares, pero se prevé que Bruselas también tome cartas en el asunto en el mismo sentido.

Así, este mes de noviembre se reunirá en la sede del grupo en Wolfsburg la dirección de todo VW para hablar de estos planes a medio plazo. Y aquí es donde algunos nuevos proyectos se pueden frenar, dilatar en el tiempo o aparcarse de forma definitiva.

La razón de este cambio en la planificación radicará en el ajuste que podría llevar a cabo el grupo alemán para compensar la previsible caída de ventas que provocará el escándalo, según apuntan las mismas fuentes. Dicho ajuste podría incluir una supresión del dividendo del grupo.

Para Seat se trata de una crisis heredada. Seat ensambló motores afectados por el escándalo del 'dieselgate'. Pero dichos motores eran comprados por Seat al grupo VW. Y ya venían con el 'software' predeterminado por el consorcio alemán y la homologación europea correspondiente, según han explicado fuentes sindicales.

Miedo a una crisis larga

Pero lo peor es que en Seat se sienten rehenes de la estrategia de VW y en la filial española se teme una crisis larga que dinamite cualquier perspectiva de recuperación de ventas. Por eso se ha establecido una línea de contacto directa con el Ministerio de Industria para coordinar las políticas de comunicación. Sin embargo, puede no ser suficiente. Los frentes están abiertos en muchos países, muchas filiales -Skoda y Audi también se han visto perjudicadas- y muchos actores, como la Comisión Europea, que tendrá mucho que decir en este conflicto.

Seat es el primer grupo industrial del país. Factura 7.497 millones y da empleo a más de 12.600 personas, según los datos de su memoria anual. Cuenta con dos plantas en territorio español, las de Landaben y Martorell. La incertidumbre sobre su futuro tendrá impacto en toda la economía española.
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