primer fabricanTE de aluminio de España

Cortizo, el patrón gallego del aluminio

Quién iba a decir a José Manuel Cortizo Sóñora, presidente del grupo gallego Aluminios Cortizo, que la carpintería que montó en 1972 iba a convertirse en el primer fabricante de aluminio de España

Quién le iba a decir a José Manuel Cortizo Sóñora, presidente del grupo gallego Aluminios Cortizo, que la carpintería que montó en 1972 en un humilde y embarrado portalón en Extramundi, Padrón, (A Coruña), iba a convertirse en el siglo XXI en la primera empresa de fabricación de aluminio de España y en líder europeo en perfiles de aluminio para la industria. Cuando empezó su periplo empresarial, España vivía en blanco y negro y progresar era una tarea titánica. Fue con la recién estrenada  democracia cuando Cortizo Sóñora amplía su negocio e inaugura su primer almacén de logística. Hoy, 42 años después, esta sociedad de capital gallego, íntegramente española, es el buque insignia del grupo familiar Cortizo, que emplea a casi 2.000 personas y está presente en 31 países. En el último ejercicio consiguió facturar 338 millones de euros con una producción de 60.000 toneladas. Los beneficios, una incógnita.

Aplicando históricamente una política de reinversión del beneficio, la familia ha conseguido que la empresa creciera tanto dentro como fuera de España. Además, ha diversificado el negocio y bajo el holding Cortizo Cartera abarca el sector inmobiliario y energético, lo que les permite manejar un patrimonio de casi 27 millones que en 2013 les reportó un beneficio superior a los 7. También están presentes en el área conservera y de curtidos con éxito.

Por todo esto, José Manuel Cortizo se ha convertido en uno de los empresarios gallegos más influyentes, aunque es un gran desconocido para el público. La explicación del porqué de ese “anonimato”, de no querer salir en los medios de comunicación, la tiene Inés Rey, responsable de marketing  de Aluminios Cortizo. Asegura “que es porque le gusta la discreción”. Lo describe “como un hombre cercano y trabajador incansable”, y le arroga ser pieza clave del éxito empresarial al estar presente en todas las áreas fabriles.

En el transcurso de estas cuatro décadas, Aluminios Cortizo no ha parado de crecer hasta convertirse en un imperio que ha traspasado fronteras. A día de hoy dispone de un centro tecnológico de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) y otro de formación, en Padrón (A Coruña); ocho centros de producción de aluminio en los que aplica tecnologías únicas (seis en España, uno en Polonia y otro en Eslovaquia); 28 centros de distribución y logística repartidos por casi toda Europa, junto a una extensa red de delegaciones y una importante flota de camiones.

Toda esta operativa empresarial les ha llevado a ser reconocidos internacionalmente y entre sus clientes figuran Airbus o Thyssen. El AVE y los vagones del metro de Hong Kong también llevan componentes de la gallega Cortizo.

Fuerte apuesta inversora

El primer cliente de la compañía es Alemania, seguido de Francia y España. Afianzada en los tres países, la compañía está a punto de concluir un ambicioso plan de mejora y expansión al que han destinado en los últimos tres años 60 millones de euros. Siguiendo con este plan, y en un futuro no lejano, tienen previsto desembarcar en Rumanía, donde van a construir cuatro centros de distribución logísticos además de una fábrica. También han pensado levantar un centro en Gran Bretaña. En Francia, país estratégico para la compañía, todo está listo para que este año comience a funcionar una nueva instalación fabril.

Este año Cortizo se enfrenta en España a varios retos. El más importante es la producción de PVC –un campo hasta ahora desconocido por ellos–, para lo que ha construido una nueva planta en Padrón que les ha costado 12 millones de euros. Además, están atentos a los resultados de la nueva fundición en Mieres (Asturias), donde han invertido 5,2 millones y de la que esperan producir hasta 25.000 toneladas anuales de tocho de aluminio.

Además, Cortizo está pendiente del comportamiento de las otras empresas en las que se ha diversificado el negocio, especialmente en Cartera do Sar, que constituyó en 2012 para agrupar el área inmobiliaria y eléctrica, antes concentradas en Cortizo Cartera, holding que aglutina actualmente el área industrial. Así, a Cartera do Sar pertenecen las centrales hidroeléctricas Taboada, Chantada o Caldas de Reis y las cuatro inmobiliarias: Proincor, Terras do Sar, Soferpro, e Hilecor. 

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios