LA CUANTÍA DEPENDERÁ DE LOS ACTIVOS QUE VENDA

Hacienda acepta por primera vez una quita en el concurso de una gran inmobiliaria

Hacienda ha empezado a acatar de las insistentes peticiones del FMI de aceptar quitas para salvar empresas viables pero incapaces de afrontar su deuda.

Foto: Hacienda renuncia a la prioridad en el cobro de la concursada Nozar. (EFE)
Hacienda renuncia a la prioridad en el cobro de la concursada Nozar. (EFE)

Hacienda ha empezado a acatar las insistentes peticiones del FMI de aceptar quitas para salvar empresas viables pero incapaces de afrontar su deuda. El primer caso de concurso importante en que lo ha asumido es el de la inmobiliaria Nozar, con una deuda de 732 millones. El departamento de Cristóbal Montoro ha renunciado al privilegio del que goza por ley a la hora de cobrar, aunque la quita definitiva dependerá de los activos que consiga vender la empresa de la familia Nozaleda en los próximos 12 años.

El FMI recomendó expresamente al Gobierno español en mayo que acabase con el estatus privilegiado de Hacienda y Seguridad Social en los concursos de acreedores, para que también se sumasen a las quitas que aceptara el resto. El organismo sostenía que, "dado el amplio interés público en liberar el potencial de crecimiento de estas empresas, el Gobierno también debería participar, por ejemplo, permitiendo que las reclamaciones pendientes de Hacienda y Seguridad Social a estas firmas se reestructuren a niveles sostenibles si otros acreedores hacen lo mismo, sin menoscabar el cumplimiento de sus obligaciones".

Esta petición provocó el enésimo enfrentamiento entre Luis de Guindos –cuyos subordinados llegaron a anunciar públicamente que estaba "trabajando en fórmulas" para que se pudieran asumir dichas quitas, algo que confirmó el propio ministro– por un lado, y Montoro y Fátima Báñez (responsable de la Seguridad Social), por otro, que se negaban en redondo a asumir estas quitas. Esta batalla se resolvió finalmente el mes pasado con un real decreto de reforma concursal que deja en manos de Hacienda la decisión de asumir o no las quitas –que pueden superar el 50%–, es decir, no le obliga a aceptarlas, salvo que haya un 75% de otros acreedores públicos (Seguridad Social, CCAA o ayuntamientos) dispuestos a asumir ese sacrificio.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. (Reuters)
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. (Reuters)

Y Hacienda ha usado esta potestad por primera vez en un caso de empresa importante: el convenio de acreedores de Nozar firmado a finales de septiembre, a los cinco años de la suspensión de pagos de la empresa. Este acuerdo incluye la adhesión de créditos privilegiados por 26,3 millones de euros, propiedad de "la Agencia Estatal Tributaria, Iberia Investments Limited, Hypothekenbank Frankfurt A.G. y Colonial S.A.", según la propia compañía. La misma asegura que el convenio está respaldado por el 76,66% de los créditos totales (561,2 millones sobre un total de 732,1); en el caso de los créditos ordinarios, el porcentaje de adhesión alcanza el 63,08%, 292,9 millones, por encima del 50% que exige la nueva Ley Concursal. 

Montoro se cura en salud

Ahora bien, Montoro se cura en salud y no se suma al grueso de la banca, que asume de entrada una quita del 75% de sus préstamos y una espera de 15 años para recuperar el 25% restante. Esta es la llamada opción A, pero Hacienda, como titular de créditos con privilegio general, se ha adherido a la opción B, que "implica que, del importe que se obtenga de las rescisorias (recuperación de activos vendidos indebidamente) y de lo aportado por la compañía con recursos propios, y una vez pagados los créditos contra la masa, se cancelarán los créditos con privilegio general y luego los ordinarios", según una fuente conocedora del proceso.

Montoro no se suma al grueso de la banca, que asume de entrada una quita del 75% de sus préstamos y una espera de 15 años para recuperar el 25% restante

Es decir, no se puede saber a priori lo que se va a obtener pero, si llega para los ordinarios, Hacienda cobraría íntegramente; y si no, asumirá una quita mayor o menor. En la opción elegida por el fisco, la empresa se compromete a recuperar esos activos vendidos para alcanzar unos importes preestablecidos; y si no se alcanzan, los complementará con sus recursos propios. Estos importes son 10 millones el tercer año, otros 20 el quinto, otros 20 más el séptimo y finalmente 50 millones adicionales el duodécimo.

Sea como fuere, esta aceptación del convenio de Nozar supone un cambio significativo en la actitud del fisco, que hasta ahora insistía en cobrar el primero en todos los casos; de hecho, numerosas empresas se quejan de que han acabado en concurso por culpa de la intransigencia de Hacienda, ya que el resto de sus acreedores sí habían aceptado un acuerdo que permitía su supervivencia. Desde el Ministerio aseguran que han aceptado quitas en otros concursos, aunque nunca habían llegado a la magnitud de uno de los grandes del ladrillo como Nozar.

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