cierra 2012 y 2013 sin retribuir al accionista

Mediaset se abona a no dar dividendo tras repartir 2.000 millones de euros este siglo

Mediaset anunció ayer ante sus accionistas que tampoco 2013 será año de dividendo, después de que el casillero ya quedara a cero el ejercicio anterior

Foto: El consejero delegado de mediaset españa, paolo vasile (mediaset)
El consejero delegado de mediaset españa, paolo vasile (mediaset)

Mediaset ha sido tradicionalmente una máquina de hacer dinero… y de repartirlo entre sus accionistas. De hecho, la compañía italiana ha distribuido entre los suyos desde el año 2001 la friolera de 1.916 millones de euros. Sin embargo, el impacto colateral de su asociación con el Grupo Prisa ha hecho estragos en su proverbial política de retribución a los inversores. Según anunció ayer la firma en su Junta General, tampoco 2013 será año de dividendo, después de que el casillero ya quedara a cero el ejercicio anterior. ¿Justificación? Hacer caja para “atender la financiación de potenciales oportunidades de negocio de carácter estratégico”.

Dos son los frentes que se esconden tras esa reflexión genérica. Y los dos tienen que ver con Prisa. En primer lugar, la demorada venta de Canal+, activo sobre el que la firma de Paolo Vasile tiene derecho de tanteo al atesorar ya un 22% de la plataforma de pago. En segundo término, la puesta en el mercado del 17,3% que la editora de El País posee en Mediaset desde la compra de Cuatro y que podría obligar al gigante italiano a hacer un esfuerzo extra. Como publicó El Confidencial, Juan Luis Cebrián y Manuel Polanco han comunicado que no asistirán a los Consejos de Administración de la sociedad cabecera de Telecinco en tanto no se resuelva ese segundo proceso.

Las palabras pronunciadas por el presidente de Mediaset, Alejandro Echevarría, no pueden ser más esclarecedoras para buen entendedor. “Existen en este momento oportunidades sobre las que, sin existir aún una posición definitiva, ya que la decisión depende fundamentalmente de factores externos aún por determinar, resulta aconsejable reservar toda la capacidad de financiación de que se dispone por si se dieran las circunstancias y resultara conveniente acometer las necesarias inversiones”, subrayó, añadiendo que, si “en el transcurso de unos pocos meses se aclara el panorama”, la sociedad podría replantarse la entrega de un dividendo en función de la tesorería.

Y es que Mediaset está sufriendo en sus carnes la premiosidad de Prisa a la hora de acometer esas desinversiones, calma alentada por los tres años que le ha concedido la banca para realizar las ventas. El sector daba por hecha la operación de Canal+ a finales de febrero, tras fijarse un deadline para la presentación de ofertas y celebrarse un Consejo de Administración en esas fechas con la cuestión a debate. Un mes largo después, agua. Según fuentes financieras, la venta del 17,3% de Mediaset también estaba sobre la mesa a principios de año, pero… “Todo en Prisa va muy despacio”, explican fuentes próximas al proceso.

Eso sí, “la política de dividendos del grupo continúa siendo la de retribuir a los accionistas con la caja que no es necesaria para la actividad operativa”, quiso dejar claro Echevarría a los accionistas. Mediaset ganó apenas 4,16 millones de euros el pasado ejercicio, si bien se trata de un guarismo condicionado por el test de deterioro del valor de Canal+. No en vano el beneficio operativo de la firma superó los 70 millones de euros. De hecho, la compañía ha ganado desde el año 2011 un total de 1.987 millones y ha registrado ejercicios con un pay-out (porcentaje del beneficio que se destina al dividendo) superior al 200%.

Más de un 60% de revalorización

A falta de pan, los ejecutivos de la casa pusieron énfasis en el buen desempeño bursátil de la compañía durante el ejercicio. “Nuestros accionistas poseían una parte de los 2.070 millones de euros que Mediaset España valía a finales de 2012 y le hemos entregado al término de 2013 una empresa con un valor de 3.413 millones. Mediaset ha incrementado más de un 60% su valor”, expuso el consejero delegado, Paolo Vasile. Un desempeño –a la sazón la mayor revalorización anual en la historia de la compañía- superior al registrado por el mercado, después de que el Ibex 35 se apreciara un 21,4% en el conjunto del ejercicio.

Los principales riesgos que afronta la firma en el presente 2014 enlazan con el contexto regulatorio y, sobre todo, con el inminente apagón de nueve canales tras una sentencia del Tribunal Supremo. La sociedad elevó ayer el tono de la crítica e incidió en que, aunque el falló afecta a una decisión tomada en la era Zapatero, el Partido Popular no es inocente. “Es un ministerio del Gobierno de hoy quien ha decidido que somos las compañías de televisión, que ninguna culpa tenemos, las que debemos pagar esta condena, este error”, zanjó Vasile. Toda una declaración de guerra.

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