sóLO AL JAZEERA PODRÍA COMPLICAR EL ASALTO

Telefónica pone la directa para tomar Canal+ en plena deserción de los candidatos

El culebrón de Canal+ podría estar viviendo sus últimos episodios. Según aseguran diversas fuentes próximas a las conversaciones, Telefónica habría acercado posturas con el Grupo Prisa

Foto: El presidente de Telefónica, César Alierta (i), y el presidente del grupo Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)
El presidente de Telefónica, César Alierta (i), y el presidente del grupo Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)

El culebrón de Canal+ podría estar viviendo sus últimos episodios. Según aseguran diversas fuentes próximas a las conversaciones, Telefónica habría acercado posturas con el Grupo Prisa en los últimos días para cerrar de una vez por todas la compra del 56% que la editora de El País aún atesora del activo. “El proceso está muy avanzado”, explican, dejando claro que no ha habido precisamente una lluvia de ofertas formales. Como ya publicó El Confidencial, sólo un factor podría arruinar la operación y no es otro que una propuesta fuera de mercado por parte del operador árabe Al Jazeera, muy interesado en poner un pie en España tras su entrada en el pago francés y el único aspirante con opciones.

Incluso en ese caso, Telefónica tiene margen de maniobra. No en vano, tanto la compañía de César Alierta como Mediaset tienen derecho de tanteo, ya que cada una posee a día de hoy un 22% de la plataforma de pago. Sólo una propuesta económica exorbitante que impidiera a la teleco justificar la operación ante sus accionistas en pleno proceso de reducción de deuda evitaría que igualara el precio. Es más, la multinacional española, que presenta los resultados correspondientes al año 2013 el próximo jueves, considera Canal+ un activo clave para armar su oferta convergente.

El proceso de venta, convertido con los meses en una auténtica montaña rusa, parecía embarrancar a finales de enero cuando Telefónica –el aspirante natural a adquirir la sociedad– deslizaba a Prisa una oferta que la propietaria de la Cadena SER consideró de derribo. El mal feeling generado entonces entre dos empresas condenadas a entenderse pareció abrir la puja a otras opciones que al principio parecían relegadas. Además de Al Jazeera, se han interesado por Canal+ el grupo británico controlado por Rupert Murdoch BSkyB; Vivendi, dueña de Canal+ Francia, y Liberty Global, multinacional estadounidense que recientemente compró Virgin Media por 23.300 millones de dólares.

En ese escenario, el Grupo Prisa ampliaba en un mes, en concreto hasta el 22 de febrero, el plazo para que los aspirantes a tomar la plataforma de pago presentaran sus ofertas, una decisión adoptada a petición de los posibles compradores. Aunque el objetivo de la compañía de Juan Luis Cebrián era estudiar las propuestas y tomar una decisión en el consejo de administración de la sociedad previsto para esta semana, fuentes próximas a las conversaciones dejaban claro la semana pasada que el calendario no era cerrado y que había flexibilidad para que los candidatos hicieran sus números. Y añadían que no había por entonces ofertas por escrito.

Un tema de dinero

Al final, la cuestión es de precio. Prisa, que arrancó a los bancos un plazo de tres años para no malvender el activo, aspira desde el primer momento a obtener un importe en el entorno de los 1.000 millones de euros. Los planteamientos de Telefónica han estado por momentos muy alejados de esa cifra, al punto de plantearse que podía acometer la operación con algún socio. Los rumores sobre el cierre de la transacción se disparaban ayer tras la celebración del consejo de administración de Prisa, al punto de que el sector manejaba ya un importe a medio camino en torno a los 900 millones por el 56% en liza. Lo que sí confirmó la compañía de los Polanco fue la incorporación al cónclave del empresario mexicano Roberto Alcántara Rojas, como había avanzado este periódico.

No ayudó a atenuar las especulaciones el hecho relevante remitido a media tarde por Prisa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que explicaba los efectos de que la participación del grupo accionarial de control de Prisa –la familia Polanco a través de su patrimonial Rucandio– haya bajado del 30% del capital por las sucesivas ampliaciones en la firma. Y es que la pérdida de ese umbral concede a Telefónica y Mediaset derecho "a adquirir la participación accionarial ostentada por Prisa en DTS [sociedad que aglutina Canal+]", ejercitable en un plazo de 15 días naturales.  

Como telón de fondo, las dudas sobre el valor real de Canal+. No en vano, Prisa provisionaba en el primer semestre de 2013 la friolera de 207 millones por el deterioro de la sociedad. La compañía ya había hecho un movimiento similar en 2012, por importe de otros 294 millones. Prisa TV, empresa que aglutina la división audiovisual, consignaba en ese mismo ejercicio provisiones por importe de 750 millones afectada por la evolución de Canal+incapaz de rentabilizar el contrato para la emisión del fútbol firmado con Mediapro y atajar el desplome de los abonados. Es más, puede que el destrozo no haya acabado ahí. No sería de extrañar que Telefónica y Mediaset tuvieran que afrontar esta semana un impacto en sus cuentas por el impairment de Canal+. Como para pensarse ir más allá.

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