PUNTO DE INFLEXIÓN PARA LA OPV DE AENA

Barajas alcanza el umbral de crecimiento de tráfico tras 36 meses seguidos de pérdidas

En enero la caída de tráfico en Barajas ha sido del 0,5% frente al 16% de hace un año. El aeropuerto entrará en signo positivo en el primer trimestre

Foto: El aeropuerto de Barajas. (EFE)
El aeropuerto de Barajas. (EFE)

El Ministerio de Fomento se resiste a lanzar las campanas al vuelo, pero los datos provisionales de enero muestran el punto de equilibrio en las cifras de tráfico aéreo registradas por el aeropuerto de Madrid-Barajas. La joya de la corona de Aena está a punto de recuperar el pulso después de tres años de desgaste y espera surfear la ola de la crisis este mismo trimestre con nuevos crecimientos operativos que supondrán el punto de inflexión para la privatización del gestor aeroportuario.

El primer mes de 2014 ha confirmado las expectativas manejadas a finales del pasado año por la ministra Ana Pastor. Barajas ha cerrado enero con una leve caída del 0,5% que contrasta con la bajada del 16% contabilizada en el mismo mes de 2013. La favorable evolución del aeropuerto internacional se pone de relieve con mayor claridad si se tiene en cuenta que diciembre se cerró con una reducción del tráfico del 5,3%.

Buena parte de la mejora se debe al récord del tráfico internacional que ha obtenido en el último año la red de Aena, totalizando más de 129 millones de pasajeros procedentes del exterior sobre un total de 200 millones de personas que utilizaron los aeropuertos en 2013. La continuidad de esta tendencia es también una garantía para el desarrollo de Barajas, que ha incrementado su actividad con 70.000 pasajeros internacionales más a lo largo de enero.

El aeropuerto madrileño es el gran hub o centro de conexión doméstico y, por tanto, el que más directamente ha sufrido la crisis. Con escasas intermitencias, las pérdidas de tráfico se han sucedido desde el año 2008, y han llegado a desatar ciertas tensiones en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. El presidente regional, Ignacio González, reclamó encarecidamente en octubre pasado un recorte drástico de las tasas aeroportuarias, lo que provocó la réplica del presidente de Aena, José Manuel Vargas, solicitando una mayor promoción de Barajas por parte de las autoridades políticas autonómicas.

Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas. (EFE)
Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas. (EFE)

El rifirrafe se desvaneció a las primeras de cambio en cuanto el Ministerio de Fomento trasladó al jefe del Ejecutivo madrileño las cifras que acreditan el despegue inmediato del aeropuerto, sobre todo una vez conocidas las peticiones de slots para la temporada de verano, que empezará la última semana de marzo con el cambio de hora. A partir de ese momento se pondrá de manifiesto el cambio de ciclo en Barajas, cuyos números negros se verán reforzados por la nueva ruta a Shanghai, otra más a Washington y la base operativa que la firma escandinava Norwegian implantará en la capital a partir de junio.

El impulso del tráfico en el que tradicionalmente ha sido el estandarte de la red pública de Aena es crucial para la puesta en valor de la entidad con vistas a la anunciada privatización. El Gobierno considera que el gestor aeroportuario es la principal puerta que conecta a España con el resto del mundo y quiere abordar la operación “con mucho cuidado”, en palabras de uno de los más cercanos colaboradores del presidente Rajoy.

Resultado operativo de 1.600 millones en 2013

La transferencia de la mayoría de capital tiene que estar cimentada en unas reglas claras de juego que garanticen las relaciones de la futura Aena con las compañías aéreas a través del llamado Documento de Regulación Aérea (DORA). Dicho marco fijará las tasas a medio plazo en función a la previsión de tráficos y desarrollo de inversiones del grupo aeroportuario, determinando unos parámetros de calidad de servicio para las aerolíneas en su razón de ser como clientes finales.

La ministra de Fomento, Ana Pastor. (EFE)
La ministra de Fomento, Ana Pastor. (EFE)

El Ministerio de Fomento persigue, además, convertir a Aena en una compañía multinacional capaz de asegurar una rentabilidad sostenida que le permita competir dentro de un mercado eminentemente globalizado. Lo más difícil de este proceso de transformación ha tenido lugar durante los dos últimos años, caracterizados por un esfuerzo de ajuste y consolidación que ha permitido reducir el endeudamiento de 14.000 a 11.500 millones y pasar de una generación de caja negativa en 565 millones a una positiva de 850, una vez descontada la inversión en capital (Capex) y los intereses de la deuda.

Aena cerrará el ejercicio de 2013 con un ebitda de 1.600 millones de euros, lo que supone un incremento del 35% respecto a 2012. Con esta credencial, la compañía podrá ofrecer un atractivo a los inversores que calculan un multiplicador de 10 veces el resultado operativo como referencia de valoración para la salida a bolsa. El grupo contabilizaría así un equity de 16.000 millones, casi un tercio superior a la deuda bancaria. A partir de estos parámetros financieros, la OPV está servida, a la espera de la decisión política que ha de adoptar el Consejo de Ministros.

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