CON ENVÍOS DE INFORMES CONFIDENCIALES

Repsol e YPF se enzarzan en un espionaje por la expropiación de Vaca Muerta

Ambas compañías envían informes confidenciales a un grupo selecto de inversores y banqueros en las que se acusan de falsedades en su gestión

El espionaje no es sólo una cuestión política, de países que se vigilan con métodos poco diplomáticos. También afecta a las empresas. Así están actuando Repsol e YPF para denunciar a un selecto grupo de banqueros, analistas e inversores de las supuestas manipulaciones que están difundiendo las dos partes sobre la gestión de Vaca Muerta, el tesoro argentino expropiado a la multinacional española por el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

En la entrevista concedida a El Confidencial por Miguel Galuccio, consejero delegado de YPF, el primer ejecutivo de la compañía latinoamericana admitió tener conocimiento de unos informes reservados que Repsol estaba enviando desde septiembre de 2012 a un colectivo de personas vinculadas a los accionistas de la sociedad y con el sector del petróleo. Unos documentos “en donde se critica, bajo supuestos argumentos técnicos, la gestión que se hizo cargo de YPF desde mayo de 2012” y que provocaron un grave enfado en la cúpula de YPF.

Según la empresa argentina, “en el informe correspondiente al mes de julio de este año, Repsol se centra en la comparación de la performance (evolución) de los pozos puestos en producción por YPF en Vaca Muerta a partir del 16 de abril de 2012 con los que fueron auditados a finales del 2011 por Repsol y que dieron lugar a la incorporación de reservas de Vaca Muerta en los libros de la compañía”. Un asunto de gran relevancia que Galuccio no dejó pasar por alto por la “falsificación de información en la que incurre Repsol”.

“A través de una serie de maniobras en la elaboración y presentación de la información, Repsol llega a la conclusión de que los pozos verticales puestos en producción por la actual gestión tienen un rendimiento más bajo”, aseveración a la que YPF responde con contundencia al asegurar que “los pozos verticales que puso en producción la actual gestión de YPF en 2013 al octavo mes ya habían acumulado 3.300 barriles más que los que puso en producción Repsol durante su gestión”.

Pero el grupo presidido por Antonio Brufau, lejos de amedrentarse, no se ha quedado callado. La empresa participada por La Caixa, Sacyr y la mexicana Pemex ha enviado otro informe confidencial en el que ataca con dureza a los actuales administradores de la que antes era su filial más importante. Según Repsol, en las últimas semanas se ha asistido a un nuevo intento por parte de YPF de disfrazar los verdaderos resultados de su gestión. El grupo pone de manifiesto que los datos que utiliza Galuccio son los facilitados por el Ministerio de Planificación de Argentina, dejando caer que, por tanto, son manipulados. 

La española defiende que el contenido de su boletín privado contiene “información –oficial y pública– que fue suministrada por YPF con carácter de Declaración Jurada” y con la que “cualquier lector puede comprobar el comportamiento de producción de todos los pozos en producción de la formación Vaca Muerta por la petrolera”. Además, añade que “las conclusiones a las que se llegaron fueron asimismo ratificadas por informes elaborados por consultoras internacionales e independientes expertas en energía”. La acusación de “falsificación de información” a la que aludía YPF es, por lo tanto, “sencillamente infundada”.

Duro ataque a Chevron y Dow

El equipo de Brufau respalda su versión con una serie de gráficos que se pueden consultar en el archivo adjunto y conformes a la propia documentación remitida por YPF a la Securities Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos, la CNMV de la Bolsa de Nueva York, donde cotiza la filial argentina. Por si fuera poco, Repsol acusa a su enemigo de la “creciente presión internacional” a la que está siendo sometida por la expropiación y arremete con dureza contra los acuerdos alcanzados con las estadounidenses Chevron y Dow.

Sobre la primera, señala, “ha recibido la mayor condena de la historia por daños cometidos por empresas de su grupo (Texaco) en la Amazonía” y que “la regla no escrita de juego limpio entre las grandes empresas energéticas ha quedado, en el caso de Chevron, gravemente en entredicho”. En este sentido, la Sala D de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal ha rechazado días atrás una demanda de Repsol contra YPF para obtener copia del contrato suscripto con Chevron. 

Respecto a la alianza con Dow, Repsol considera que “demuestra la impaciencia de aquélla (YPF) por presentar cualquier supuesto avance en la explotación del proyecto de Vaca Muerta, en un sector que lo que exige es un marco que genere confianza, seguridad y visión a largo plazo”.

Unas misivas de ida y vuelta que no facilitan nada la negociación para buscar un acuerdo que termine la guerra iniciada hace año y medio. Aunque tanto Galuccio, por un parte, como Brufau, por otra, han expresado por separado sus deseos de conseguir un pacto, en el que ya se ha involucrado el Ministerio de Economía, este contraespionaje demuestra que las posturas están muy lejos de entenderse. 

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios