AGUADO Y MONASTERIO ABREN EL CAMINO

Ciudadanos y Vox empiezan el deshielo en la recta decisiva para cerrar los pactos

El primer encuentro entre los candidatos madrileños abre una vía de entendimiento en la semana definitiva: el sábado se constituyen los ayuntamientos de toda España

Foto: Ignacio Aguado y Begoña Villacís en la sede de Ciudadanos la noche electoral del 26 de mayo. (EFE)
Ignacio Aguado y Begoña Villacís en la sede de Ciudadanos la noche electoral del 26 de mayo. (EFE)

La semana definitiva ha llegado. El calendario tiene señaladas dos fechas importantes. La primera, este martes, con la constitución de las asambleas de Madrid y Murcia. Sin duda, la primera gran fotografía de los nuevos pactos. La segunda, la más importante, llegará el sábado en los ayuntamientos de toda España con la votación de los alcaldes. Ambas son inamovibles: ni hay segundas intentonas ni margen de error. Lo que los diputados y concejales voten a la primera será lo que salga adelante. De ahí que más allá de los encontronazos y malos entendidos, las formaciones políticas entran ya en la fase final de la negociación.

La suma de la derecha dependerá del entendimiento que finalmente logren los tres actores implicados, con PP y Vox en conversaciones paralelas a las iniciadas entre populares y Ciudadanos por la negativa del partido de Albert Rivera para entenderse con la formación de ultraderecha. Sin embargo, a excepción de Castilla y León y algún consistorio, la suma de PP y Ciudadanos no alcanza en casi ningún sitio. Los votos verdes son estrictamente necesarios. El caso madrileño es significativo y lo es todavía más desde este domingo.

Los candidatos de la Comunidad, Ignacio Aguado (Cs) y Rocío Monasterio (Vox), se citaron el fin de semana en un hotel de Madrid. El objetivo: compartir café y conversación, romper el hielo y avanzar en la negociación de la Asamblea madrileña. El martes quedará constituida y si la derecha quiere garantizarse la mayoría, deben contar con los diputados que lidera Monasterio. En principio, el partido naranja aspira a la presidencia. Si algo dejó claro Santiago Abascal desde el primer momento fue que no daría su apoyo para ninguna institución si no formaba parte de la negociación.

Dicho de otra manera: si Ciudadanos no hablaba con Vox, no podrían contar con sus cuadros para nada. La ejecutiva nacional naranja aprobó la semana pasada su hoja de ruta para las negociaciones de pactos. Y la principal premisa que salió adelante por unanimidad fue dejar a Vox fuera de todo pacto de Gobierno. Hubo un resquicio: entablarían conversaciones con todas las formaciones para asuntos institucionales como los parlamentos autonómicos. La cuestión es que la cita Aguado-Monasterio es el primer paso. Es la primera vez que dos dirigentes de estos partidos se sientan a una mesa.

Aunque fuentes de la cúpula de Rivera insisten en que el mandato de su ejecutiva fue claro y se mantiene (no negociarán acuerdos de Gobierno), dirigentes del partido sí reconocen que este podría ser, al menos, el inicio del deshielo. Son muchos los que dudan de que sea posible repetir con exactitud el acuerdo de Andalucía, en el que Ciudadanos y Vox no coincidieron en una sola fotografía. No se sentaron. No negociaron. Y no firmaron un mismo documento. El PP ha sido el encargado de abrir la negociación con los de Abascal en toda España para, después, hacer coincidir en algún punto los dos acuerdos.

A pesar de que la negociación entre los candidatos madrileños se habría basado en la votación de la Asamblea, el camino del entendimiento parecer estar ahora más cerca y la vía podría ser la misma. De esta manera, quedaría satisfecha la principal exigencia de Abascal (“que se sienten a hablar con nosotros”). Lo que está por ver es si el acuerdo será extensible para las siguientes citas en los municipios. El tiempo sí apremia y apenas quedan días.

En Madrid este lunes los equipos negociadores de José Luis Martínez-Almeida (PP) y Begoña Villacís (Cs) vuelven a sentarse tras el fiasco del pasado viernes en el que no solo no hubo acuerdo, sino que sus posturas se alejaron notablemente. El PP municipal se decepcionó al ver que los naranjas dejaban la puerta abierta a que Almeida no fuera el alcalde. Consideraban que ese debía ser el punto de partida. Ciudadanos, en cambio, apostaba por cerrar un acuerdo de Gobierno (como acordaron en la anterior cita de líderes).

La reunión se terminó con malas caras y emplazándose a un reencuentro esta semana. De ahí, que los equipos negociadores de la Asamblea se vieran aquella tarde del viernes en un clima de absoluta cordialidad. No querían que todo acabara saltando por los aires. En la Comunidad la negociación sigue avanzando y los dos partidos tienen la certeza de que saldrá adelante. Lo previsible es que sea Ciudadanos quien ocupe la presidencia de la Asamblea, y el PP la de la Comunidad. Con todo, las formaciones insistieron en “no hablar aún de nombres” y evitar el encontronazo Almeida-Villacís.

Lo que está claro es que el primer encuentro entre Ciudadanos y Vox llega en el momento clave. Además de para garantizar la mayoría de la Mesa, puede ser el balón de oxígeno que el bloque de la derecha reclamara en la recta final para los ayuntamientos, especialmente en la capital, y en las conversaciones de cara al resto de comunidades autónomas. Encima de la mesa siguen estando además de Madrid, Murcia y Aragón. En la última, PSOE y los regionalistas del PAR han firmado un acuerdo que no saldrá adelante sin Ciudadanos. Pablo Casado ya ha empezado a maniobrar para devolver opciones al otro bloque. En Castilla y León, Pago Igea (Cs) tiene la llave. Por el momento, insiste en duras exigencias de regeneración para el PP sin confirmar un acercamiento real al PSOE.

Elecciones Municipales y Autonómicas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
24 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios