ASÍ ANALIZAN EL DEBATE

Los expertos vieron "silencios" de Sánchez, "nervios" de Rivera y "blanqueo" de Abascal

La influencia de este debate en el electorado quizá se relativice, pudiendo tener un mayor efecto en la movilización del electorado propio que en la caza del indeciso

Foto: Los candidatos Pablo Casado (i), Pedro Sánchez (2i), Santiago Abascal (3d), Pablo Iglesias (2d) y Albert Rivera (d).
Los candidatos Pablo Casado (i), Pedro Sánchez (2i), Santiago Abascal (3d), Pablo Iglesias (2d) y Albert Rivera (d).

El único debate electoral entre candidatos de la campaña del 10-N se ha saldado sin grandes ganadores ni tampoco perdedores, según coinciden en concluir los expertos en comunicación política consultados. Sí conceden que unos se han desenvuelto mejor que otros, consiguiendo fijar el liderazgo en los bloques ideológicos en los que se incluyen o lanzando los mensajes convenidos para atraer a su electorado potencial. Así las cosas, la influencia de este debate en el electorado quizá se relativice, pudiendo tener un mayor efecto en la movilización del electorado propio que en la caza del indeciso.

"No es previsible que este debate tenga demasiada influencia en las próximas elecciones, y si tiene alguno, no será precisamente el de aumentar la participación", concluye César Calderón, politólogo y CEO de Redlines. Para la consultora y presidenta de la Asociación de Comunicación Política, Verónica Fumanal, el efecto sobre el voto útil se diluye más en un debate con hasta cinco candidatos, siendo los cara a cara unos debates más determinantes en este sentido.

Por su parte, el asesor de comunicación y consultor político Antoni Gutiérrez-Rubí afirma que el debate tendrá sus efectos tanto por la amplia bolsa de indecisos que deciden su voto en los últimos días como porque, en anteriores ocasiones, entre el 7% y el 10% de los votantes eligieron su papeleta tras este evento de campaña. El hastío, añade, hace que no sea fácil observar tendencias de fondo, pero entiende que hay "más incertidumbre sobre el desenlace que sobre la trascendencia, que siempre la tiene". Sin grandes ganadores ni perdedores, estos expertos aterrizan su análisis candidato a candidato.

Pedro Sánchez

Si el presidente en funciones sorteó por momentos el 'todos contra Sánchez' y logró fijar una serie de propuestas concretas, como destaca Fumanal, tuvo dos momentos en los que salió perjudicado y que posiblemente lo acompañarán el resto de la campaña si sus rivales echan mano de ello durante los mítines de los próximos días. Uno de ellos, remarca la presidenta de la Asociación de Comunicación Política, es cuando no reacciona ni responde al hecho de si cree que España es una nación de naciones, como han defendido otros dirigentes socialistas. El otro, añade, es cuando tampoco responde a si pactará con fuerzas independentistas. "El silencio mata en televisión", asegura Fumanal.

El presidente en funciones sorteó por momentos el 'todos contra Sánchez' y logró fijar una serie de propuestas concretas

Para Gutiérrez-Rubí, Sánchez tuvo un desempeño más o menos correcto, principalmente al saber situar sus propuestas, pero entiende que uno de sus principales errores estuvo en la comunicación no verbal. "No mirar a tus rivales y refugiarte en tus notas o en el atril es un error que puede ser percibido como autosuficiencia. Los planos de escucha son tanto o más importantes que los planos cuando intervienes", remarca este consultor, que recientemente ha publicado el libro 'Gestionar las emociones políticas' (Gedisa).

"Hemos asistido a un debate por el liderazgo de la izquierda en el que Pablo Iglesias ha sido el más eficaz gracias a que Sánchez, incomprensiblemente, le ha dejado todo el terreno libre", opina Calderón. Entiende así que el líder de Podemos "ha sido capaz de construir un discurso lleno de ideas, lenguajes y guiños culturales a los nichos de voto progresistas, incluido el del PSOE".

Pablo Casado

El líder del PP se ha situado también como el líder del bloque conservador tras este debate, según coinciden en señalar los expertos. "Hemos visto también un debate por el liderazgo del centro-derecha que ha ganado Pablo Casado", explica Calderón, quien destaca del candidato de los populares que acudió al debate bien preparado y que fue "tremendamente eficaz tanto ante un Rivera nervioso y disminuido como sobre todo ante Sánchez, a quien ha conseguido acorralar en varias ocasiones".

Para Gutiérrez-Rubí, Casado ha mejorado su desempeño respecto a abril, consiguiendo resolver a su favor la competición dentro del bloque conservador. Con todo, añade como principal punto débil que "por momentos no consigue parecer un candidato a la presidencia". La presidenta de la Asociación de Comunicación Política explica que Casado ha intentado emerger como jefe de la oposición y comparte que respecto a los debates de la pasada campaña también lo ha logrado, "pero no porque lo hiciera mejor que el resto, sino porque sus dos contendientes en la derecha se lo regalaron. En abril, Rivera le cuestionaba que fuese él el jefe de la oposición, pero en esta ocasión tanto Rivera como Abascal se lo permitieron situándolo como el único que podría tener la alternativa" a un Gobierno progresista. Pero también ha tenido grandes fallos. El principal, según Fumanal, fue la referencia al sobre con la papeleta y 1.000 euros dentro para votar a Sánchez, cuando "en el ideario colectivo, los sobres con dinero remiten a la corrupción del PP".

Albert Rivera

El debate es una cuestión de expectativas, explica esta asesora política, para contradecir una cierta tendencia generalizada sobre el mal desarrollo del líder de Ciudadanos en el debate. A lo que se sumaría, dice, la coyuntura de descenso en las encuestas y el abandono de ciertos creadores de opinión. "Como cuando caen las bolsas, que se trata más de una percepción subjetiva de cómo va la economía", resume. En este sentido, destaca que fue capaz de fijar bien sus mensajes, se llevó la foto del debate, no abusó tanto de 'gadgets', mantuvo una buena posición corporal y buscó el cuerpo a cuerpo protagonizando algunos de los momentos más visibles del debate.

Rivera "está deteriorando su imagen pública y política", que se visibilizaría en "su zigzagueo y sus interrupciones constantes durante el debate"

El autor de 'Gestionar las emociones políticas' explica en cambio que en estas elecciones Rivera "está deteriorando su imagen pública y política", que se visibilizaría en "su zigzagueo, sus interrupciones constantes durante el debate, sobreagitación y recurso de materiales gráficos que creo que lo desdibujan". En resumen, opina Gutiérrez-Rubí que "no consigue sacudirse la idea de ir a la deriva, quizás en barrena. Es como un actor que siente que sus viejos trucos ya no funcionan".

Pablo Iglesias

Del líder de Podemos, Fumanal destaca que, junto a Casado, fue capaz de dirigirse a colectivos concretos, en su caso los taxistas o las 'kellys'. Le atribuye un buen debate, yendo de menos a más, aunque vuelve a la cuestión de las expectativas: "Como venía de hacerlo bien en abril, ayer las expectativas eran altas, pero continuó con una acertada estrategia de tono moderado y puso contra las cuerdas a Sánchez, quien no le aclaró si iba a hacer una gran coalición o no". Destaca asimismo que su minuto de oro, durante el que leyó una carta de una joven valenciana en situación de precariedad laboral y con problemas para emanciparse, fue original, logrando encontrar un elemento diferenciador.

Los expertos vieron "silencios" de Sánchez, "nervios" de Rivera y "blanqueo" de Abascal

Gutiérrez-Rubí comparte que Iglesias fue efectivo durante el debate, "aunque quizá menos que abril". Entiende asimismo que consiguió situar la premisa fundamental de con quién pactará Sánchez, sin obtener una respuesta clara, ocupando así un mayor espacio de la izquierda y, en definitiva, "se situó como líder solvente a la izquierda del PSOE, por si alguien tenía dudas de si tendría un relevo en este espacio".

Santiago Abascal

El estreno del líder de Vox en el debate fue positivo para sus intereses electorales. Según el asesor y analista César Calderón, protagonizó una suerte de tercer debate, al "correr en solitario dirigiéndose sin trabas a su entregada y ruidosa parroquia sin que ninguno de los otros candidatos, incomprensiblemente, haya sido capaz de combatir las evidentes falsedades, inexactitudes y 'fake news' con las que ha trufado su discurso".

"Logró conseguir no parecer lo que es", resume Gutiérrez-Rubí. "Fue duro en temas de fondo, pero con una superficie formal que lo hace asimilable, que lo blanquea, al expresar cuestiones a veces anticonstitucionales sin parecerlo, sin la agresividad que se le atribuye a la extrema derecha", añade. Para Fumanal, fue muy bien preparado al debate, y aunque parecía hierático y desaparecido por momentos, logró lanzar los mensajes para los suyos. "No fue especialmente brillante, pero colocó propuestas duras con un tono moderado y relajado. Lo supo rentabilizar".

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