LA PELEA POR LA MOVILIZACIÓN

Viaje al epicentro de la abstención que quita el sueño al dúo Sánchez-Iglesias

Las andaluzas dieron la sorpresa y el 41% del censo, sobre todo votantes de izquierda, se quedó en casa. PSOE y Podemos confían en que ahora el ‘susto’ de Vox llene las urnas

Foto: Pueblo de San Juan de Aznalfarache, Sevilla, que tuvo récord de abstención en las andaluzas de diciembre. (Foto: I. M.)
Pueblo de San Juan de Aznalfarache, Sevilla, que tuvo récord de abstención en las andaluzas de diciembre. (Foto: I. M.)

Fue uno de los pueblos del cinturón rojo de Sevilla donde la abstención sorprendió al PSOE. En las elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre, el 47% del censo de San Juan de Aznalfarache (Sevilla) se quedó en casa y no acudió a votar. Casi la mitad de quienes estaban llamados a las urnas. Ganó el PSOE en la localidad, a distancia de la segunda opción, Cs, pero, con todo, los socialistas notaron la sangría gota a gota en pueblos como este, donde la abstención fue mucho más elevada de lo que esperaban. Dejaron de apuntarse casi 1.500 votos. En 2015, la abstención fue de 10 puntos menos (38%).

Cartelería electoral. (Foto: I. M.)
Cartelería electoral. (Foto: I. M.)

Las mesas donde se registró más participación correspondieron a nuevas urbanizaciones donde se han mudado muchos jóvenes desde Sevilla, y en esas ganó Cs. San Juan de Aznalfarache, que lleva una década ganando población por su conexión con Sevilla capital con metro y su situación privilegiada en la cornisa del Aljarafe, cuenta con 21.000 habitantes. Sus alcaldes siempre han sido socialistas, excepto en el periodo 95-99, cuando se dio una alianza de PP, PA e IU. Es uno de esos pueblos fieles al PSOE que nunca fallaban, pero en diciembre, muchos votantes socialistas se quedaron en casa.

80 nacionalidades

“Se confiaron”, dice Inma Muñoz, secretaria de Organización del PSOE local y asesora en el consistorio. Atendiendo a lo que le dicen muchos vecinos, esta vez sí que irán a votar, visto lo que ocurrió en Andalucía y la irrupción de Vox. Esa fue otra de las grandes sorpresas en un municipio donde conviven más de 80 nacionalidades distintas y hay un alto porcentaje, respecto a otros municipios de la zona, de población inmigrante (12%). Vox irrumpió con 847 votos frente a los 75 que cosechó en las anteriores autonómicas. La subida de este partido se corresponde casi con la bajada del PP, relegado a cuarta fuerza política.

Inma Muñoz, secretaria de Organización del PSOE local y asesora en el ayuntamiento. (Foto: I. M.)
Inma Muñoz, secretaria de Organización del PSOE local y asesora en el ayuntamiento. (Foto: I. M.)

En el cuartel general del PSOE de Pedro Sánchez confían en que Andalucía sume, como mínimo, seis escaños más. Hay encuestas que les dan 28 diputados, frente a los 20 que obtuvieron en las generales de 2016. Esa remontada puede ser definitiva para que Sánchez siga en la Moncloa. También Unidas Podemos aspira a recuperar votos en el granero andaluz, donde las autonómicas desmontaron todas sus expectativas de quedar como segunda fuerza tras el PSOE. Quedaron cuartos, con PP y Cs por delante.

“Creo que no fue tanto Cataluña como la comodidad y la tranquilidad de darlo por ganado, pensar que no iba a haber problema”, asegura la dirigente socialista sobre por qué la gente se quedó en casa. El PSOE andaluz achacó en su momento la alta abstención (41%) de diciembre a que parte de su electorado estaba indignado con la gestión que se estaba haciendo desde el Gobierno de Sánchez de la crisis con Cataluña. Sin embargo, creen que ahora, cuando de verdad toca votar sobre esto, la movilización será mucho mayor. Todo por el temor a que se repita una alianza como la de PP, Cs y Vox en el Gobierno de España. De hecho hay encuestas que fían la victoria de Sánchez el próximo domingo a la subida del PSOE en Cataluña y Andalucía, dos de sus feudos, donde estaba de capa caída.

Campaña más municipal

En San Juan, la campaña lleva en marcha ya tres semanas. Aprendieron de lo ocurrido y decidieron desde el PSOE tensionar a su electorado desde finales de marzo. Eso sí, es una mezcla de generales y municipales, previstas para el 26 de mayo. Se han repetido formatos de asambleas abiertas, reuniones con colectivos, se recogen propuestas para el programa electoral de las locales... Han tratado de agitar el debate alrededor de la casa del pueblo socialista, con reuniones sectoriales con jóvenes, sobre educación, con marroquíes, un colectivo importante entre la población, y sobre diversidad, igualdad e integración.

80 nacionalidades conviven en este municipio con un 12% de población inmigrante. (Foto: I. M.)
80 nacionalidades conviven en este municipio con un 12% de población inmigrante. (Foto: I. M.)

“A mí me cuenta gente de confianza de toda la vida que esta vez sí van a ir a votar. La marca de Pedro [Sánchez] suma, el 'trifachito' pesa mucho más ahora que Cataluña”, asegura Muñoz. Admite que no detectaron lo que ocurrió en diciembre. “No lo vimos venir. Ni lo imaginábamos”, apunta. La mayor bolsa de abstención está entre la gente joven. Juan Luis Alcedo es vicepresidente del Consejo Local de Participación Ciudadana, un órgano que reúne a representantes diversos de la sociedad civil, desde hermandades a asociaciones de vecinos, 60 colectivos. “En diciembre, pesaron muchas cosas. También un cierre de una etapa de 37 años”, señala. “Ahora ha cambiado bastante el ambiente. En mi familia, entre los compañeros de trabajo, entre mis amigos, noto claramente que ahora hablamos mucho más de política que hace unos meses”, apunta Alcedo. Esa patada al tablero que ha agitado el debate se la achaca a Vox, un partido que hasta esas autonómicas no era conocido para la mayoría.

Letargo de Semana Santa

Las calles de San Juan no están llenas de carteles electorales. Priman las insignias de las hermandades. El propio ayuntamiento, como en otros muchos pueblos de Andalucía, ordenó no colocar propaganda electoral en las calles que recorrían las procesiones de Semana Santa. Esos días han aletargado la campaña. La fantástica convivencia de la que presumen en el ayuntamiento sanjuanero no es confirmada por todos los vecinos.

Más insignias de Semana Santa que carteles en las calles.
Más insignias de Semana Santa que carteles en las calles.

En la calle son mayoría de derechas los que aseguran que votarán sin duda. Señalan la inmigración como un problema. Los votantes socialistas se ocultan. No aparecen o prefieren callarse, y eso que en las urnas ganan por goleada al resto de opciones. En la avenida 28 de Febrero, una de las arterias principales del municipio, los vecinos se niegan a hablar de política. En cuatro horas de recorrido por el pueblo, no encontramos a nadie que abiertamente diga que en las autonómicas se quedó en casa pero que ahora se arrepiente y no duda en ir a votar.

Entramos en una peluquería. Se palpa el desencanto. Son mayoría las señoras de más de 60 años. Se identifican como hijas de comunistas, de republicanos, “gente de izquierda de toda la vida”, pero entonan el “España está muy mal”, hablan de “la invasión” de inmigrantes, relatan problemas de convivencia con los extranjeros e incluso se quejan de que Pedro Sánchez no haga nada “cuando le lanzan dardos al Rey” o “queman la bandera”. “Vox ha salido por lo que ha salido, si no seguirían callados, porque gente de Franco ha habido siempre y ni se veían”, concluye la dueña del local, que lleva la voz cantante. “Mira, mi hijo está en paro y va a pedir ayudas al ayuntamiento, y nada. Se lo dan todo a los extranjeros”, dice otra que concita unanimidad en sus contertulias. Acto seguido, proclaman el “no somos racistas pero...”. Admiten que ven la televisión cada mañana, de fondo en casa se ponen 'El programa de Ana Rosa' en Telecinco, y que ahora hablan más de política que antes.

Muchos votantes aseguran ser de izquierdas "de toda la vida", pero dicen que cogerán la papeleta de Cs e incluso admiten que sus hijos votan a Vox

“Yo sé que voy a ir a votar. Voy a ir. Pero todavía no sé a qué”, dice otra de las vecinas. En el grupo de la peluquería, el problema surge cuando se les pide una foto y que se identifiquen con nombres y apellidos. “Ay no, ‘mi arma’, que después hay represalias”, dice una de las mujeres y contagia de temor al resto. “A mí me gusta Juanma Moreno, el nuevo que está en la Junta, porque, mira, llevo 14 meses para operarme la rodilla y ha llegado el muchacho y me han llamado. Pero vamos, a la de aquí del PP, a esa no la voto ni loca, es una malaje, no la puede ver nadie”, dice sobre la candidata de las municipales. A los pocos minutos, se arrepiente de su voto virtual. “La verdad es que no sé a quién voy a votar”. Entra en la bolsa de indecisos. “Mira, nosotros hemos sido del PSOE de toda la vida, pero yo voy a votar a Cs, mi hija al PP y el niño a Vox”, espeta otra que da por zanjada la conversación antes de cruzar a tomar el café con calentitos a Los Martínez.

María Jesús de la Marta muestra su sobre para el voto por correo. (Foto: I. M.)
María Jesús de la Marta muestra su sobre para el voto por correo. (Foto: I. M.)

Juan Pedro Cruces apura en un bar un aguardiente y dice claro que votará a Vox. Era votante del PP. El porqué ni lo duda: “Sus ideales coinciden con los míos”. “Yo sí que creo que Vox le quitó votos al PSOE”, asegura según su propia estadística de barra de bar. En una galería comercial, María Jesús de la Marta saca tras el mostrador de la tienda en la que trabaja un sobre: “Sí voy a ir a votar. Fui en diciembre y ahora. Estaré fuera y he pedido el voto por correo”. En su comercio, se abre otra discusión sobre por qué los sanjuaneros se quedaron en casa en diciembre y salen palabras como “aburrimiento”, “desencanto”, o “total, como al final siempre salen los mismos”.

Problemas "en las cabezas"

Un poco más adelante, en una ferretería, Sebastián Ortiz lo tiene claro: “Yo soy de izquierdas y republicano, y claro que voy a ir a votar, voy a votar a Podemos. Vox ha sacado mucho pero verás cómo al final Andalucía vota muy poco”. Paco Vega apostilla: “Es que aquí somos mucho de quejarnos en el bar, de decir total si son todos unos rateros, si nos van a robar igual y esas cosas, sabe usted, y después la gente va y no vota”, dice este señor que se presenta como gitano descendiente de Gitanillo de Triana, “el auténtico”.

Paco Vega y Sebastián Ortiz votarán a la izquierda, aunque temen que la gente se quede otra vez en casa. (Foto: I. M.)
Paco Vega y Sebastián Ortiz votarán a la izquierda, aunque temen que la gente se quede otra vez en casa. (Foto: I. M.)

El periplo por San Juan acaba en Mater et Magistra, una asociación para discapacitados y sus familias, con Mercedes Antúnez como directora gerente. Cuando se le pregunta sobre las quejas de los sanjuaneros con la inmigración, que contrasta con el ayuntamiento sacando pecho por el buen ejemplo de integración en sus calles, Antúnez admite que ese discurso “está en la calle”, pero deja claro que “no hay ningún problema, todo lo contrario”. “Mis chicos salen cada día y jamás ha pasado nada, nunca hemos tenido un problema de convivencia. En este centro hay extranjeros trabajando y da gusto. Los problemas los tiene la gente en sus cabezas”, zanja. Ella cree que en las andaluzas hubo “un exceso de confianza” y que ahora ve “más miedo”. “Los radicales siempre nos han ido mal, de un lado y de otro. A todo el que me pregunta le digo que vote, desde el respeto, lo que les de la gana, pero que voten”, dice Antúnez. “Esta vez, la gente va a apostar por el voto útil. Las andaluzas dejaron un mensaje muy clarito”.

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