los feudos de las elecciones

Los datos del golpe al PSOE: Sánchez movió a la derecha; Díaz desmovilizó a la izquierda

Los socialistas empiezan a repartir culpas del descalabro. Consenso en que la campaña de Susana Díaz fue mala pero que el apoyo al independentismo de Moncloa disparó a la derecha

Foto: Susana Díaz y Pedro Sánchez. (EFE)
Susana Díaz y Pedro Sánchez. (EFE)

La mañana tras las elecciones andaluzas amaneció con el olor a guerra interna en el PSOE. En privado, los dirigentes nacionales culpan a Susana Díaz por su campaña hipotensa y su gestión, y el hastío a 36 años de gobierno socialista, mientras que el PSOE andaluz achaca los malos datos a Sánchez y a su alianza con los independentisrtas catalanes. Como en casi todo divorcio, los dos tienen sus razones. A falta del análisis poselectoral, los datos muestran que los grandes feudos del PSOE tuvieron una baja participación mientras que los de la derecha tuvieron más votos que la media, como si Pedro Sánchez hubiera movilizado a la derecha y Susana Díaz, desmovilizado a la izquierda. Cuando se cae un avión no hay una sola causa, sino una concatenación de fallos.

Al analizar el resultado del PSOE —siete puntos menos de voto y 14 escaños menos que hace tres años—, Susana Díaz le ha hecho la autocrítica a Sánchez. "Cuando Juan Marín hablaba de Cataluña, yo le decía que debería centrarse en Andalucía. El último día de campaña, Albert Rivera pedía el voto en Ciudadanos contra los independentistas de Cataluña. Y yo siempre he pensado que teníamos que centrarnos en Andalucía y sus problemas. Pero a la vista de los resultados, tengo que reconocer que la que estaba equivocada era yo y Cataluña tenía mucho que ver en estas elecciones", declaró en la Cadena SER.

En el barrio más rico de Sevilla, la participación fue del 74,86%, y la derecha se llevó el 83% de los votos. En el más pobre y de izquierdas, votó el 52%

Era su forma de culpar a Sánchez del mal resultado electoral. Cataluña ha sido clave en la campaña de Vox, PP y Ciudadanos. Y los avances de participación de la jornada electoral ya apuntaron que algo estaba pasando, que eso había calado. En el barrio de Los Remedios, en Sevilla, el más rico de la ciudad, a las seis de la tarde había votado el 58,8% del censo. Al final, la participación fue del 74,86%, 16 puntos más que la media andaluza y la misma que en las elecciones anteriores. Allí, Vox, PP y Ciudadanos sumaron el 83% de los votos. Los Remedios tiene la renta más alta de Sevilla: 43.000 euros por habitante, según un estudio del ayuntamiento.

En el otro extremo de la riqueza está Cerro Amate, con 18.866 euros de renta media. La participación fue del 52,18%, seis puntos y medio menos que la media andaluza y 22 puntos por debajo de la que hubo en Los Remedios. Allí, PSOE y Adelante Andalucía sumaron el 62,3% de los votos. "Cuando vimos los avances de participación de Los Remedios y de Cerro Amate, vimos que esto no iba bien", confiesa un político de izquierda, que cree que Susana Díaz era una mala candidata con una mala campaña. Adelante Andalucía, que ya había apuntado que dejaría gobernar al PSOE, no supo capitalizar el hartazgo de 36 años de Gobierno socialista y no subió. Alberto Garzón, malagueño y líder de IU, ha escrito en su blog: "El problema real lo tenemos en que ese hecho ha coincidido con una desmovilización muy notable de votantes de izquierdas que prefirieron la abstención a votar a nuestra candidatura o a la de otras organizaciones progresistas".

Los extremos de Los Remedios y Cerro Amate se repiten en otros puntos de Andalucía. Un análisis de los resultados electorales desvela que la desmovilización en los feudos de la izquierda fue mucho mayor que en los de la derecha. Mientras que la abstención en los 59 municipios en los que PP, Ciudadanos y Vox sumaron más del 60% de los votos se incrementó de media en 2,40 puntos; en los 184 feudos de la izquierda, la abstención aumentó en casi siete puntos.

Los trasvases de voto a Cs y Vox

De los cinco partidos políticos que han salido de las elecciones del pasado domingo con representación en el Parlamento de Andalucía, solo Ciudadanos (290.000 votos más) y Vox (de 18.000 a 396.000 sufragios) han visto mejorar sus resultados respecto a los comicios autonómicos de 2015. ¿A costa de quién los han ganado? En el caso de Vox, el análisis de los datos electorales muestra que sus nuevos votantes salieron en su mayoría de las propias filas del PP. Como se puede ver en el siguiente gráfico, el partido de Santiago Abascal obtuvo mejores resultados en aquellos municipios en los que el PP perdió más votos.

Los datos demuestran también que Ciudadanos ha pescado en caladeros tradicionales del PSOE y el PP. En ambos casos, el partido liderado por Albert Rivera obtiene mejores resultados en aquellos municipios donde los dos partidos tradicionales de la izquierda y la derecha han perdido más votos. No obstante, la correlación entre el voto a la formación naranja y la pérdida de apoyos de sus principales rivales es mayor con los socialistas que con los populares.

Todo ello muestra un efecto secundario: el corrimiento de votos desde el PSOE a la derecha, un fenómeno que se explica sobre todo por el incremento de la abstención en los feudos de la izquierda. En 2015, PP y Ciudadanos sumaron el 36% de las papeletas, mientras que el pasado domingo solo subieron tres puntos, hasta el 39%. Por tanto, la irrupción de Vox, con el 11% de los votos, habría que buscarla tanto en la abstención de los votantes socialistas como en la movilización de la derecha como consecuencia del independentismo catalán. La aparición del partido de Santiago Abascal en la escena política nacional también ha provocado otro efecto colateral: la fragmentación de la derecha española por primera vez en los últimos 40 años.

Un dirigente socialista coincide a la hora de señalar que hay que combinar los dos factores. El abrazo de Sánchez al independentismo para movilizar a la derecha y la campaña andaluza de los que se quedaron en casa. "Quien le hizo la campaña no va a responsabilizar ahora de la derrota a Pedro Sánchez, ¿no?". Desde otra baronía del PSOE, se insiste en el análisis de responsabilidades compartidas pasado el calentón inicial de tirarse los trastos a la cabeza. Otro veterano opina que pesó más Cataluña. "Han subido Ciudadanos y Vox y los dos iban con la bandera de España. El resultado es una metástasis de lo que ocurre en Cataluña".

La primera reacción de Ferraz fue ir a por la cabeza de Susana Díaz, pero después bajó el volumen de la crítica. Si el análisis que se impone es el de que hubo una responsabilidad compartida, si Sánchez ahora se aleja del independentismo —como sugiere su plan de presentar unos Presupuestos que difícilmente obtendrán apoyos—, si barones y Ferraz se encaminan hacia un superdomingo en el que su suerte irá ligada, se impone una tregua entre las filas socialistas. Y la unión temporal del partido. Al menos, hasta el próximo mes de mayo.

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