elecciones andalucía 2018

Juanma Moreno: la vida en una furgoneta a este lado de la carretera

El candidato del PP se presenta por segunda vez como candidato a la Junta de Andalucía. Es malagueño, tiene 48 años y sabe que en esta ocasión sí se la juega

Foto: Juanma Moreno. (Ilustración: Raúl Arias)
Juanma Moreno. (Ilustración: Raúl Arias)

Como el de otros malagueños de su generación, 'A este lado de la carretera' es uno de los himnos de su vida. La canción de Van Morrison que versionó Danza Invisible la ha tarareado Juanma Moreno como una metáfora de la fugacidad y el paso del tiempo. Esa composición, junto a otras de Radio Futura y Golpes Bajos, la lleva en lo más alto de su lista de Spotify de música española de los 80 y 90.

"Esta vida que vivimos,
no es para mí
no quiero ser cualquiera
dale prisa a tu destino,
a este lado de la carretera".

Un trayecto de Málaga a Bilbao a mitad de los noventa. Juanma Moreno hacía campaña para lograr la presidencia de Nuevas Generaciones. Competía contra Agustín Iglesias, más tarde alcalde de Oviedo. Viaja, junto a su amiga Mariví Romero, ahora parlamentaria andaluza, para convencer a jóvenes afiliados de un PP de que él era el mejor candidato de los 'cachorros populares'.

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En aquella furgoneta alquilada sonaba la cinta del disco 'Catalina' de Danza Invisible. "Y volveré, y volveré", como dice la canción 'Naturaleza muerta' algo así como la precuela del "¡Vamos, que nos vamos!". Este es su grito de campaña, al igual que la imagen icónica desde el ‘Hackaton’ del arranque de la campaña es la de su chaleco sin mangas, con su nombre a la espalda, como si fuese Raúl y acabara de meter un gol en el Nou Camp. La campaña deja otras imágenes icónicas: un vídeo con muñequitos de 'Star Wars', cantando Cuando brille el sol del grupo La Guardia y la más potente: susurrándole a una vaca en una ganadería de Córdoba: "¿Tú vas a votar al PP?", preguntaba Moreno. Política líquida y a corto plazo.

Campaña de las andaluzas de 2015. Hace un año que es líder del PP andaluz. Otra furgoneta. Ahora ya no conduce. Además de uno de los dos conductores (se turnan Ángel y Benjamín), viaja un miembro de su equipo de Gabinete, alguien del equipo de Comunicación (casi siempre su dircom desde enero de 2016: Sebastián Torres, exredactor de 'El Mundo de Andalucía', quien investigó el caso ERE), el fotógrafo Jesús Morón, y el presidente o alcalde de turno del PP de la zona.

Ninguna encuesta le da ganador

Moreno no ganó las primeras elecciones a las que se presentó, un año después de su toma del poder orgánico en Andalucía. Ahora aspira, por segunda vez, a entrar en el Palacio de San Telmo como presidente de la Junta. Casi ninguna encuesta le concede los escaños necesarios (en una alianza necesaria serían 55 diputados juntando los votos del PP con los Ciudadanos) para serlo. Ninguna le da ganador. En algunas, como la del CIS, empata en intención de voto con Adelante Andalucía y Cs.

Como si fuera el cantante del grupo profesional al que le hubiera gustado convertirse, la vida de Moreno está unida a una carretera y a furgonetas, a aquella de hace 21 años, y a la de Volkswagen que se descompuso, como dirían los mexicanos, en enero de este año tras 200.000 kilómetros. La nueva, de la marca Mercedes, ya lleva 120.000. En este nuevo vehículo habla por teléfono, envía WhatsApp y revisa frases de sus discursos. Si es la hora de los informativos pide un continuo cambio de dial de una emisora de radio a otra. Algunas veces (las menos que él quisiera) se relaja ajustándose los auriculares de su iPhone para escuchar música. De la actual, le gusta Dani Martín y Coldplay.

Cree que su progenitor podría haber superado un cáncer de colon si el diagnóstico (pasó mucho tiempo en lista de espera) hubiera llegado a tiempo

Moreno nació en Barcelona en 1970, pero sus padres, que emigraron a Cataluña para trabajar, regresaron a Málaga cuando tenía él apenas dos meses. Su infancia la pasó cerca del barrio de la Cruz del Humilladero, situado junto a la antigua cárcel de Málaga. La adolescencia y juventud llevan la marca de la zona del Puente de las Américas de la ciudad andaluza, junto a la Avenida de Andalucía. Allí sigue viviendo su madre, María (‘Mari’) Bonilla, una mujer de espíritu alegre y vitalista que ha superado la muerte de su marido, quien falleció tres semanas antes de que su hijo accediera a la presidencia del PP andaluz por un cáncer de colon. Le encanta cómo cocina su madre: sobre todo, el puchero, el arroz y el gazpachuelo.

Cree que su progenitor podría haber superado la enfermedad si el diagnóstico (pasó mucho tiempo en lista de espera para una cita con el especialista) hubiera llegado a tiempo. Ha impulsado la universalización en el sistema sanitario andaluz de la prueba del cribado de colon. La Junta solo la aplica por el momento en 25 centros de salud de la comunidad autónoma. La Consejería de Salud ha anunciado que la extenderá al resto de centros durante este año.

Falsas Realidades y Lapsus Psíquico

Sus padres regentaban una droguería/perfumería debajo del piso familiar. En la trastienda de aquella tienda, donde Lola, su hermana mayor, también daba clases de baile a niñas y adolescentes, entre ellas a Cristina, su hermana pequeña, solía encerrarse para preparar los exámenes de la Universidad Laboral, el centro de Secundaria donde cursó Bachillerato.

Pero el joven Juanma le dedicaba más tiempo a emborronar letras y ensayar melodías de las canciones que luego interpretaría como vocalista en los tres grupos de música que tuvo: Falsas Realidades, Lapsus Psíquico y Cuarto Protocolo. Tocaban en fiestas de fin de curso y en pueblos. Él siempre recuerda uno que dio en Villanueva del Cauche (Málaga), una pedanía de Antequera, versionando a Danza Invisible.

Pablo Casado y Juanma Moreno. (EFE)
Pablo Casado y Juanma Moreno. (EFE)

Estudió Psicología y Magisterio, pero abandonó estos estudios (luego, ya en su etapa en Madrid, se graduó en Protocolo y Organización de Eventos por la Universidad Camilo José Cela, con polémica de su CV incluida) cuando la política se le cruzó como un ciclón en primer lugar y luego le atravesó ya toda su biografía. Adiós música y hola cosa pública. El líder del PP andaluz charlaba con Juan, su padre, hijo de jornalero, un hombre cabal, y de una inteligencia reposada, sobre si José María Aznar era la mejor opción para el futuro del país. Fue a un mitin en la plaza de toros de La Malagueta y el Aznar de centro-derecha moderado le convenció

El joven Juanma empezó a despuntar con un innato y tranquilo liderazgo no exento de una obsesión por el método, por llevarlo todo preparado

Con su amiga Mariví, que llegó a ser su jefa de Gabinete en Nuevas Generaciones en Génova y luego secretaria general del PP de Málaga, se presentaron en la sede del partido para afiliarse. En la Asociación Popular de Estudiantes organizaron un encuentro con Aznar, cuando estaba en la oposición, en la recién inaugurada Facultad de Derecho en el campus universitario de Teatinos. Se desbordaron todas las previsiones.

El joven Juanma empezó a despuntar con un innato y tranquilo liderazgo no exento de una obsesión por el método, por llevarlo todo preparado, que provocó (y provoca) en él y en su equipo un intenso y a veces desbordado afán de perfeccionismo para tener todo a punto. De esta manera apenas disfruta de lo conseguido, sino que pregunta de manera casi compulsiva en qué ha fallado y cómo lo podría hacer mejor la próxima vez. Detesta que le hagan 'la pelota' y que le digan que lo ha hecho muy bien si cree que tiene margen de mejora. Revisa una y otra vez fichas, datos y nombres.

Esta vez se la juega

Pamela Hoyos, su jefa de Gabinete, con la que ya trabajó cuando fue secretario de Estado de Asuntos Sociales e Igualdad (su departamento gestionó 9.000 millones de euros), está pendiente de su agenda y le recuerda el tiempo que le queda en sus intervenciones. También le aconseja de modo constante desde la biografía de algún interlocutor con el que se va reunir, la etiqueta adecuada para cada acto o las pistas para abordar un discurso.

Ha gastado fama de "buena gente, pero no tiene suficiente fuerza para ser el jefe de la oposición", según confirman fuentes del 'fuego amigo', el peor enemigo posible. Le acusan de haber dilapidado el enorme caudal de voto heredado de las elecciones de 2012, cuando Javier Arenas ganó los comicios, aunque sin la mayoría absoluta que se preveía. El PP-A está dividido en varias provincias y en algunas (como Sevilla y Granada) sufren graves problemas internos. Si pierde muchos votos o incluso si es superado en número de diputados por CS y Adelante Andalucía, la guerra interna será un hecho y podría provocar su dimisión. Si consigue ser presidente de la Junta (ninguna encuesta le da como primera opción) hará Historia en Andalucía. Él sabe que esta vez se la juega.

Juanma Moreno, en el debate de Canal Sur TV del pasado lunes. (EFE)
Juanma Moreno, en el debate de Canal Sur TV del pasado lunes. (EFE)


La acumulación de cargos arranca con el primer Gobierno del PP en el Ayuntamiento de Málaga (mayo de 1995) Celia Villalobos le nombró concejal de Juventud y Deporte. En 1997 dejó la concejalía y pasó a ser parlamentario andaluz sustituyendo a la hoy alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz. En ese mismo año y hasta 2001 se convierte en el presidente nacional de Nuevas Generaciones tras haber sido su número 1 regional y provincial. Fueron años muy duros por la violencia vasca: asiste a los entierros de Miguel Ángel Blanco y José María Martín Carpena. Tras tres años en la cámara autonómica, le nombran diputado por Cantabria. Luego fue parlamentario en el Congreso por Málaga y responsable de política autonómica y municipal en la sede de Génova.

Mientras su vida política crecía, poco a poco se alejaba de la práctica del deporte en equipo (le encantaba jugar al baloncesto y no tenía mal tiro de media distancia) y sí crecía su entusiasmo y ambición por llegar a cotas altas en el partido. Su etapa como edil malagueño coincidió con el famoso no triple de Mike Ansley, jugador del Unicaja, frente al Barcelona de Aíto. Aquel partido se perdió y también la liga ACB. El político disfrutaba de la dirección en el banquillo de quien ahora es uno de sus mayores adversarios políticos: Javier Imbroda, número 1 de Ciudadanos al Parlamento de Andalucía por la provincia de Málaga.

Gimnasia, 'Manu' y tres hijos

El deporte no ha dejado de estar presente en su vida. Con Nacho Díez, el otro miembro de Gabinete, que también es tesorero del PP-A, ha salido a correr en ocasiones por el entorno del río Guadalquivir. Aunque con lo que más disfruta es andando rápido y con una buena tabla de ejercicios aeróbicos en el gimnasio que no perdona tampoco en esta campaña, en la que ve muy poco a su mujer, Manuela Villena (más conocida como 'Manu') y sus tres hijos, los tres varones, de 4, 7 y 9 años.

'Manu' trabajaba en el distrito de Barajas del Ayuntamiento de Madrid cuando su marido le dijo que por qué no intentaba ganar el intenso y disputado casting del PP andaluz, hasta ese momento con un claro favorito: José Luis Sanz, alcalde de Tomares (Sevilla), y protegido de Juan Ignacio Zoido y María Dolores de Cospedal. Su mujer, que se levanta a las 6.30 de la mañana, trabaja desde 2017 como responsable de Relaciones Institucionales Sanitarias de la empresa farmacéutica Bidafarma, en Sevilla. Viaja con frecuencia fuera de Andalucía. Estuvo un par de años en desempleo. Manuela es muy discreta y no le gusta nada que aparezcan fotos (y mucho menos material audiovisual) de sus niños.

Suele apuntar ideas, momentos que le han gustado, para no olvidar cosas importantes para él, en una especie de diario de campaña

El matrimonio eligió vivir en la zona de Montequinto (Sevilla), perteneciente al municipio de Dos Hermanas, y lindando con Alcalá de Guadaíra, no lejos de la sede de la Universidad Pablo de Olavide. Hace unas semanas paseando por la zona, por los alrededores del Mc Donald’s donde se fotografió Juanma Moreno y Pablo Casado con las familias de ambos, se encontró un perro bichón maltés. Estaba abandonado y su dueño era desconocido. Toby ya forma parte de su familia.

Calle Larios y Alhaurín El Grande

El candidato del PP suele leer los periódicos en el iPad y el dosier que le prepara su equipo con las noticias más importantes del día. Luego está enganchado, con sus dos teléfonos móviles iPhone, a la actualidad de la prensa digital. Está leyendo ahora 'Hombres buenos' de Arturo Pérez-Reverte y 'El hombre en busca de sentido', de Viktor Frankl, el relato de un psicólogo en un campo de concentración, pero en la última semana no ha tenido tiempo de hincarle el diente. Suele apuntar ideas, momentos que le han gustado, para no olvidar cosas importantes para él, en una especie de diario de campaña.

Echa de menos no compartir más tiempo con su madre y sus hermanas. Cada vez que tiene un día libre del fin de semana se desplaza a su piso del centro de Málaga, junto a la calle Larios, que compró hace casi 20 años cuando estaba soltero, y a la parcela de frutales, "un campito", que tiene su familia en Alhaurín El Grande, donde reposan las cenizas de su padre. Allí se dedica a podar árboles y quitar malas hierbas, esas mismas malas hierbas políticas (a su juicio, los casi 40 años de gobiernos del PSOE en Andalucía, incluida la Junta preautonómica) que él se ve con fuerzas para arrancar, eso sí, con la ayuda de Ciudadanos. De confirmarse, sería ya a otro lado de la carretera.

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