familias sin beneficio fiscal

Cómo reclamar a Hacienda la deducción de 1.000 euros por guardería si te deja sin ella

Miles de familias se quedarán sin este beneficio fiscal, que es ajeno a las guarderías con licencia municipal pero no autonómica. Hay varias vías para pedir la ayuda a la AEAT

Foto: (Foto: Corbis)
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La campaña de la renta 2018, que arranca en abril, tendrá un nuevo beneficio fiscal para la conciliación familiar que no llegará a todas las madres. Los presupuestos del año pasado recogieron por primera vez una deducción de 1.000 euros por gastos en guardería que la Agencia Tributaria (AEAT) ha restringido a los centros de educación infantil con autorización autonómica.

El decreto ley de los últimos presupuestos de Cristóbal Montoro incluyó una nueva deducción por maternidad de "gastos por la custodia del hijo menor de tres años en guarderías o centros educativos autorizados". El objetivo es facilitar "la conciliación de la vida familiar y laboral", según señala el texto. Sin embargo, la Agencia Tributaria ha dejado fuera a las primeras con la modificación del reglamento del IRPF. O al menos, a gran parte de ellas, con lo que muchas familias se quedarán sin la deducción. Eso sí, tendrán herramientas para reclamar.

La deducción aparecerá en el borrador de la declaración de la renta de las madres que Hacienda considera que tienen derecho a la misma. La agencia cruzará los datos con los modelos 233 que han tenido que enviar hasta el 15 de febrero los centros autorizados, algo que no han podido hacer miles de guarderías dedicadas al cuidado de los niños —lo que se podría entender como 'custodia'— con licencia municipal, pero sin la autorización de la comunidad autónoma, requisito para ser centro de educación infantil. La diferencia está en las exigencias sobre dimensión, ratio entre alumnos y profesores o cualificación de estos.

El PP y Ciudadanos ya se han mostrado en contra de la interpretación de Hacienda tras a raíz de la información publicada por El Confidencial el 4 de marzo, aunque la Agencia Tributaria por ahora ratifica su posición. Las familias perjudicadas tendrán dos vías para intentar beneficiarse a posteriori de la deducción, cambiar el borrador o confirmarlo e iniciar rectificación de la autoliquidación para solicitar la deducción por el gasto en guardería.

"La mayoría de las madres, por las deducciones a las que tienen derecho, tendrán resultado a devolver. La opción de confirmar el borrador y después presentar una rectificación permite cobrar el dinero y no perder la posibilidad de acabar teniendo el beneficio fiscal", explica Elena Manzano, profesora de Derecho financiero y tributario de la Universidad de Extremadura. Su consejo se basa, explica, en la experiencia reciente con la prestación por maternidad, que el Supremo consideró el año pasado que no debe tributar por IRPF.

La opción de confirmar el borrador y después presentar una rectificación permite cobrar el dinero y no perder la posibilidad del beneficio fiscal

Las familias también tendrán la alternativa de modificar el borrador e incluir la deducción, si consideran que tienen derecho porque el hijo está al cuidado (custodia) en una guardería que no es centro de educación infantil con licencia autonómica. En este caso, podrían recibir antes el beneficio fiscal si Hacienda da por bueno el borrador, pero se enfrentan a un daño patrimonial en caso contrario: aplicarse un beneficio fiscal indebido implica devolver el dinero con intereses y una sanción.

No obstante, también existe el riesgo de que, si no se incluye la deducción en la primera autoliquidación, Hacienda considera que se renuncia a ella. Esta práctica es común entre las agencias tributarias autonómicas y muchos de sus beneficios fiscales, que tras seis meses consideran que el contribuyente ha renunciado a ellos si no los pide. Pero "no es habitual en la Agencia Tributaria estatal", matiza Manzano.

Por ello, su recomendación es confirmar el borrador, cobrar el dinero si es a devolver, lo que suele ser casi inmediato si Hacienda no tiene dudas con el mismo, y presentar una rectificación. El periodo para rectificar es de cuatro años, con lo que las familias afectadas tendrán tiempo para calcular el beneficio fiscal que solicitan, así como los argumentos, que deben estar basados en el decreto ley de los presupuestos generales de 2018 que recogieron la deducción. Por el contrario, el reglamento modificado del IRPF sí cierra la puerta a estas guarderías.

Si esta opción tuviera resultado negativo, la siguiente posibilidad es una reclamación económico-administrativa. Un Tribunal Económico-Administrativo Regional (TEAR) deberá responder en menos de seis meses, y el afectado tendrá un mes para presentar una reposición ante el mismo órgano si la decisión fue en su contra. Posteriormente, a las madres ya solo les quedaría la vía judicial, con los tribunales superiores de justicia de las comunidades autonómicas y, si no, al Supremo.

Hacienda se posiciona

Para abrir un centro dedicado al cuidado de niños, lo que podría asemejarse al concepto tradicional de guardería, se necesita una licencia municipal que atiende a las condiciones de las instalaciones. Pero para ser un centro de educación infantil, figura que surgió en 2006 con la Ley Orgánica de Educación (LOE, que sustituyó a la LOGSE), hace falta además una autorización autonómica, que tiene exigencias en la ratio de alumnos y personal, número de aula y cualificación de los profesores.

La LOE no menciona en su texto el término guardería como sí hacen los presupuestos de 2018, ya que ha quedado obsoleto o, al menos, ambiguo. Tradicionalmente, se entiende por guardería el centro donde se dejan a los niños al cuidado de profesionales, lo que podría entenderse como 'custodia', pero la LOE introdujo que la edad entre 0 y 3 años ya es una etapa educativa.

Así, las comunidades autónomas, que son las competentes en educación, pasaron a tener la potestad de autorizar a los centros de educación infantil. Sin embargo, la licencia de apertura de lo que siempre se ha entendido por guardería ha seguido en manos de los ayuntamientos.

La Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (Acade) calcula que hay unos 5.000 centros autorizados por las regiones, y una cifra "probablemente" mayor de guarderías con licencia municipal pero no autonómica. Los primeros han denunciado durante años que tienen más exigencias que otras guarderías con las que compiten, y que estas pueden ofrecer precios inferiores. Aunque en comunidades como la de Madrid ya hay ayudas —el cheque bebé de 100 euros al mes— solo para los centros a los que dan licencia.

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