ahorro complementario para la jubilación

¿Cómo incentivar el ahorro? Las deducciones en planes de pensiones son solo para ricos

El Banco de España advierte de que los mayores patrimonios son los que más se benefician del incentivo fiscal. Desde la OCDE enumeran otras alternativas

Foto: Hucha rota. (© Dan Brownsword/Corbis)
Hucha rota. (© Dan Brownsword/Corbis)

Los números de la Seguridad Social no cuadran. El envejecimiento progresivo de la sociedad supone un desafío para el que los políticos no han llegado a ningún consenso, mientras los españoles siguen a la cola en ahorro privado para la jubilación. El incentivo actual no ha servido para fomentarlo y se queda en las clases altas.

Es decir, las deducciones no son solo regresivas, como han denunciado muchas veces expertos como los técnicos de Hacienda de Gestha, sino que los más ricos son los que más se aprovechan de ellas. Justo los que menos necesitarían apuntalar su jubilación. Así lo mostró este viernes en un encuentro organizado por Inverco sobre pensiones Óscar Arce, director general de economía y estadística del Banco de España (BdE), con un gráfico en el que se muestra que el 10% de la población con más renta se concentra la mayoría de deducciones.

Las aportaciones a los planes de pensiones se pueden deducir en la declaración de la renta con un máximo de 8.000 euros o el 30% de la base imponible. Esta ventaja fiscal es el mayor atractivo de este producto, que exhibe menos liquidez, rentabilidades históricas inferiores y comisiones mayores de media que productos comparables como los fondos de inversión.

Por el contrario, en el rescate se tributa por el dinero aportado y la rentabilidad obtenida por IRPF, con tramos mayores que las ganancias generadas (sin el dinero aportado) con otras inversiones, que van por ahorro. En cualquier caso, hay un diferimiento fiscal al no tributar por el ahorro y los retornos conseguidos hasta que no se recupera el dinero, algo que sucede en la mayoría de países de la OCDE, como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Japón, Grecia, Canadá o Suiza.

El organismo califica esta opción como EET: excepción en la aportación, exención con los retornos, y tributación al rescatar el dinero. Por otro lado, cuatro países tienen exenciones en las tres categorías: Bulgaria, Colombia, México y Eslovaquia; Chipre tiene exención en la aportación y en el rescate, y se tributa por la rentabilidad; seis estados cuentan con exención por la rentabilidad y tributación en aportación y rescate: Austria, Bélgica, Francia, Corea del Sur, Malta y Portugal; tres regímenes fiscales tienen exención solo en el rescate: Australia, Nueva Zelanda y Turquía; y otros tres únicamente en la aportación: Italia, Suecia y Dinamarca.

La mayoría de países tiene incentivos fiscales para el ahorro privado. Arce, desde el Banco de España, advierte de la probable caída de la tasa de beneficio —pensión sobre el ahorro medio— como consecuencia de la incertidumbre en la salud financiera del sistema. Así, cree que "podría considerarse extender el papel del ahorro para la jubilación". En este sentido, recuerda que el volumen el activo de los fondos de pensiones equivale en España al 14% del PIB, frente al 50% de la media simple de la OCDE, o del 83% de media ponderada.

Fuente: Banco de España.
Fuente: Banco de España.

Por ello, recuerda que "un cambio en la composición del ahorro de inmobiliario a financiero podría contribuir en este sentido, especialmente, en la parte baja de la distribución (de la población por renta)". Salvo entre el 10% de los españoles con mayor renta, en el resto el peso de los activos financieros sobre el total en la distribución de ingresos es menor que en la media de la eurozona.

Sin embargo, "la evidencia señala que los incentivos fiscales al ahorro tienen un efecto limitado en la generación de nuevo ahorro", advierte el economista del BdE. Como ejemplo, una investigación de Ayusto y otros en 2007 mostró que la introducción en España en 1988 de la deducción por aportaciones a fondos de pensiones "habría generado un efecto moderado sobre el flujo de ahorro nuevo", relata Arce. De hecho, otros estudios citados por la OCDE recuerdan que se incrementó el patrimonio inmobiliario y cayó el ahorro financiero pese a las deducciones.

Planes de empresa

La OCDE recuerda que los incentivos al ahorro "son instrumentos útiles para promover el ahorro para la jubilación". En opinión de los investigadores Stéphanie Payet y Pablo Antolín, que estuvo también este viernes en la jornada organizada por Inverco, los incentivos fiscales deben ser neutrales respecto a la decisión entre consumo y ahorro, y piden que los países evalúen el coste fiscal, que en todos los casos es inferior al 5% del PIB.

En cualquier caso, la mayoría de países ha realizado modificaciones en la última década en sus sistemas de pensiones ante el envejecimiento de la población, algo que tiene como reto actualmente el Pacto de Toledo, la comisión del Congreso encargada de alcanzar algún consenso. Algo que no ha conseguido tras más de dos años. Entre las reformas, lo habitual es introducir mecanismos de capitalización para evolucionar hacia un modelo mixto.

En este sentido, la industria española de gestión de activos ha hecho 'lobby' en los últimos años por el modelo de Reino Unido, en el que se garantiza una pensión mínima para todos los británicos y la complementaria depende de las aportaciones a través del plan de empleo. Todas las empresas están obligadas a proveer uno, gestionado de forma privada pero en un sistema organizado por un supervisor público (Nest). Los trabajadores entran por defecto, aunque voluntariamente pueden salirse. Si permanecen, una parte de su salario y una aportación del empleador suman a su plan para la jubilación.

Muchos otros países incentivan con mecanismos de obligatoriedad o fiscalidad el llamado segundo pilar, que es el ahorro complementario a través de planes de empresa (el primer pilar es el público y el tercero los planes individuales). En España, los planes de empleo suman 34.000 millones, estancados desde hace años, con apenas un tercio del ahorro complementario para la jubilación en fondos de pensiones.

Desde la OCDE recuerdan que hay numerosos ejemplos que fomentan el segundo pilar. Antolín explica que según su experiencia, los mejores resultados en el diseño de sistemas de pensiones en su conjunto se consiguen si de forma combinada con programas paralelos se "implementan mecanismos automáticos, opciones por defecto, mayor información y elección simple, incentivos fiscales y educación financiera".

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