ante la posible eliminación de deducciones

El PSOE admite "controles informáticos" a los padres de la concertada y niega una campaña

El debate llega al Congreso y los socialistas insisten en que no hay una campaña. Sí admiten que hay colegios que incumplen y que se llevan a cabo "controles" por "medios informáticos"

Foto: Alumnos de sexto de Primaria de un colegio madrileño. (EFE)
Alumnos de sexto de Primaria de un colegio madrileño. (EFE)

El debate sobre los planes del actual Gobierno socialista sobre la educación concertada llegó al Congreso de los Diputados este martes, a pesar de que las Cortes se disolverán en los próximos días por la convocatoria anticipada de elecciones para el 28 de abril. Pero el grupo parlamentario de Ciudadanos decidió presentar una proposición no de ley (PNL) para instar al Ejecutivo a explicar si estaba entre sus planes eliminar las deducciones en el IRPF de las familias que llevan a sus hijos a colegios concertados. El debate llega después de que este diario revelara a principios de febrero que Hacienda estudiaba pedir a las familias que devolvieran lo desgravado desde 2015.

Aunque el ministerio insistió en que no pensaba llevar a cabo "un cambio de criterio en la normativa", la titular de la cartera, María Jesús Montero, reconoció que se abría a pedir una declaración complementaria, recalcando que Hacienda está obligada a controlar las donaciones que realizan los padres por la escolarización de sus hijos. Y el grupo parlamentario naranja pidió en el pleno de la Cámara que el PSOE aclarara su postura este martes. La portavoz socialista en materia de educación, María Luz Martínez Seijo, aseguró que “no existe ninguna campaña general” aunque, al mismo tiempo, reconoció que “hay controles habituales a través de medios informáticos”, asegurando también que “hay familias que se desgravan cuotas haciéndolas pasar por donativos”, y que algunos centros concertados, “sabiendo que la ley prohíbe esas cuotas”, las solicitan igualmente a los padres.

Seijo negó una “inspección” general y, al mismo tiempo, sí reconoció que hay controles. También recriminó al diputado naranja Paco de la Torre que lleven a cabo “una política educativa alarmista”, y se preguntó si la pretensión del partido centrista es que el ministerio “haga la vista gorda”. La portavoz socialista fue especialmente dura con el grupo proponente, al que reprochó “un discurso tóxico, lleno de mentiras o medias verdades”, dejando claro que la campaña ha comenzado.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)

“Tras darnos lecciones sobre gestión, desgraciadamente ya gobiernan. Y encima en Andalucía están al frente de la Consejería de Educación. ¿Y cómo van a acabar con el fracaso escolar? Nada más y nada menos que con 1.000 profesores menos”, aseguró. La diputada socialista no dudó en cargar una y otra vez contra Ciudadanos, asegurando que “el alarmismo” y “la contradicción permanente” son las máximas en todas sus políticas.

De la Torre empezó su comparecencia acusando al PSOE de haber emprendido “una guerra contra la educación concertada” y aseguró que era “no solo educativa, sino también fiscal”. El parlamentario, recordando su condición de inspector de Hacienda, recordó que existen otros mecanismos de advertencia. “A lo largo de estos años, he visto muchas cosas. En 2010, los defraudadores que aparecían en la lista Falciani recibieron cartas. Después, los 30.000 amnistiados defraudadores de Montoro, en vez de recibir cartas para regularizar, recibieron una PNL”, aseguró, afirmando considerar “una vergüenza” que los padres de la concertada “queden en igualdad con los peores defraudadores de este país”.

El diputado de Ciudadanos insistió en que muchas de estas familias, a las que ahora Hacienda podría mirar con lupa, “se limitaron a confirmar un borrador” de la declaración de la renta. De la Torre aseguró que, quedando apenas unos días para que las elecciones generales queden convocadas, el ánimo de la propuesta respondía no tanto a recabar el apoyo de los socialistas como a saber “qué quieren hacer con los impuestos y con la enseñanza concertada”.

Probablemente, los apoyos más inesperados que recibirá la PNL naranja serán los ocho votos del PDeCAT. El portavoz, Carles Campuzano, aseguró que en Cataluña “el 50% de los colegios son concertados” y que el posible cambio de criterio de la Agencia Tributaria ha supuesto una “enorme preocupación” en la mayoría de las familias. Campuzano, en línea con Ciudadanos, habló de la “infrafinanciación” de la escuela concertada, y aseguró tener esperanza en que la posibilidad de que Hacienda decidiera eliminar las deducciones sea “un error político”.

Por su parte, los populares se erigieron como los abanderados de la concertada, y aseguraron que apenas el 14% de los presupuestos relativos a la educación va a parar a esta escuela. “No se corresponde con el peso que tiene en toda España”, insistió la portavoz, María del Carmen González. Los populares pidieron al PSOE saber si la ministra del ramo, Isabel Celaá, defenderá la misma postura de la concertada como subsidiaria de la pública en el País Vasco, su comunidad, en la que los colegios concertados superan el 50%.

Aunque el arco parlamentario de la izquierda más allá del PSOE (Unidos Podemos, Compromís y ERC) criticó la propuesta de Ciudadanos en una defensa cerrada de la educación pública, la iniciativa tiene todas las de ganar si PP y PDeCAT confirman sus votos afirmativos: contarían con 178 síes.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
17 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios