La gran empresa impulsa la salida de la crisis: ha creado 242.000 empleos en la pandemia
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Las pymes han destruido 68.000

La gran empresa impulsa la salida de la crisis: ha creado 242.000 empleos en la pandemia

Las grandes empresas han mostrado su capacidad de resistencia y adaptación para sobrevivir a la pandemia con una intensa creación de empleo. Las pymes han destruido más de 68.000 empleos

Foto: Una oficina de empleo, en una imagen de archivo. (EFE)
Una oficina de empleo, en una imagen de archivo. (EFE)

En España, las grandes empresas suelen ser tratadas como las sospechosas habituales. Si bien su comportamiento en muchas ocasiones es censurable ética y penalmente, deberían estar en el centro de la estrategia económica de España. El motivo es que son empresas más productivas y que generan entornos de estabilidad con empleo permanente y resistente a las crisis. La pandemia del coronavirus ha vuelto a mostrar el comportamiento diferencial de las empresas ante las recesiones en función de su tamaño.

Las empresas muy grandes, las que tienen 500 o más trabajadores, han creado más de 242.000 empleos durante la pandemia. Esto es, si se compara con el mismo mes del año 2019. Es el único grupo de empresas, por tamaño, que ha aumentado sus plantillas en la crisis. Aunque es cierto que durante el gran confinamiento destruyeron empleo, como ocurrió en todos los países, fue un proceso más corto y menos intenso que en el resto de la economía.

Foto: La ministra María Jesús Montero. (Reuters)

Pero no solo estas empresas perdieron empleo a un ritmo inferior, sino que también su recuperación ha sido más intensa. Por ejemplo, si se compara con el mes de septiembre de 2020, justo en el inicio de la segunda ola del virus, su creación de empleo es de casi 185.000 puestos de trabajo, esto es, dos de cada cinco nuevos empleos del sector privado. Si se mide en términos porcentuales, el avance es del 4%, superior al 3,7% de media del país y el doble que el 2% de crecimiento del empleo en las empresas de menos de 10 trabajadores.

Se constata, por tanto, que la gran empresa ha sufrido una crisis menos profunda y ha experimentado una recuperación más rápida. La gran empresa ya recuperó en el último trimestre de 2020 el nivel de empleo que tenía antes de la pandemia y desde entonces no ha parado de crecer.

Este comportamiento extraordinario tiene un efecto composición que no puede ignorarse: los sectores más afectados por la pandemia están copados por empresas pequeñas, la mayoría establecimientos familiares. Bares, pequeños hoteles, tiendas de barrio… Estas actividades han sufrido especialmente el golpe de la pandemia y esto explicaría que su comportamiento durante esta crisis haya sido tan malo.

Sin embargo, este efecto composición no explicaría la gran diferencia entre grandes y pequeñas. Las microempresas, de menos de 10 trabajadores, todavía tienen 43.000 empleos menos que antes de la pandemia, esto es, han perdido el 1,5% de sus empleos. Estas empresas tan pequeñas han sufrido varios problemas específicos. Los más importantes son: el cierre de los canales de financiación a pesar de los avales del ICO, su bajo nivel de digitalización, que impidió el teletrabajo, y la escasa profesionalización de la gestión, que dificulta la adaptación a los escenarios cambiantes.

Los registros de la encuesta de confianza que realiza trimestralmente el INE a las empresas también muestran el impacto diferencial de la crisis en función del tamaño de cada empresa. Las expectativas de las empresas más pequeñas, de menos de 10 trabajadores, siguen siendo negativas. Esto significa que hay más microempresas pesimistas que optimistas, a pesar de la intensa recuperación económica.

Esto no ocurre en las empresas medianas y grandes, que en su mayoría esperan un buen final de año. En esta fase de la recuperación, los indicadores de confianza están siendo mejores en el sector de la hostelería gracias a la reapertura del turismo, pero aun así la confianza sigue siendo peor entre las pequeñas empresas.

Las perspectivas de futuro determinan la evolución del empleo, ya que una empresa que no espera una mejoría de su negocio difícilmente puede embarcarse en una contratación. Y más una pyme. Esto explica que mientras el empleo crece a ritmo interanual del 4% en las grandes empresas, en las pymes apenas avance un 1%. El empleo de las pymes tardará al menos medio año más en volver a los niveles previos a la crisis, cuando la recuperación ya esté bien asentada.

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