Más consecuencias de la crisis del covid

Hacienda ya no recauda con el impuesto de sociedades: pierde 2.300 millones

En junio de 2019 este tributo había recaudado más de 1.600 millones de euros. El aumento de las devoluciones y el hundimiento de los pagos fraccionados explican este agujero

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Congreso. (EFE)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Congreso. (EFE)

El impuesto sobre sociedades está haciendo un roto en las cuentas públicas este año. Los ingresos por los pagos fraccionados se han hundido como consecuencia de la crisis económica y las devoluciones están disparadas, una combinación explosiva que hace que este impuesto registre los peores datos de la historia. Incluso peores que el año en el que el Gobierno de Mariano Rajoy eliminó el pago fraccionado mínimo.

En los seis primeros meses del año Hacienda ha perdido 2.300 millones de euros con este tributo, según los datos de la Agencia Tributaria. Un dato que contrasta con los más de 1.600 millones que recaudó en el mismo periodo de 2019 y los 2.000 millones de hace dos años. Y, por supuesto, está a ‘años luz’ de los casi 9.000 millones que recaudó en la primera mitad del año 2007. Este año el impuesto sobre sociedades no solo no aporta, sino que es un lastre para la recaudación.

La temporada de resultados en España, que siempre la inauguran los bancos, anticipa los peores datos en una década. El Banco Santander sufrió unas pérdidas de 10.700 millones de euros en el primer semestre del año por ajustes contables forzados por la crisis del coronavirus. El BBVA, por su parte, tuvo unos números rojos de casi 1.200 millones de euros. Estos resultados son solo el inicio de lo que está por venir en los próximos meses.

Esto son solo dos ejemplos que ilustran la delicada situación que atraviesa el sector empresarial como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Estas pérdidas están generando un hundimiento en la recaudación del impuesto sobre sociedades. Los pagos fraccionados del primer semestre del año se han hundido en un 24% respecto al mismo periodo del año anterior. Los pagos fraccionados son los anticipos que realizan las empresas a cuenta de los resultados del año en curso; como este ejercicio se han hundido los beneficios, la tributación es mínima.

En total, la recaudación en estos seis meses con los pagos fraccionados no llega a los 4.500 millones de euros, 1.400 millones menos que en el mismo periodo del año anterior. Se trata del peor dato desde el año 2016, cuando Rajoy eliminó el pago mínimo y, sin contar ese ejercicio, es el peor desde 2013. La diferencia, sin embargo, estriba en que el pago mínimo ahora es más elevado que en 2013, lo que exige un esfuerzo mayor a las empresas a pesar de la grave crisis que están viviendo.

Los grandes grupos empresariales son los que están haciendo el gran agujero de la recaudación. En la primera mitad del año han contribuido con menos de 2.000 millones de euros, esto es, un 30% menos que en el mismo periodo de 2019. Por el contrario, las pymes y las grandes empresas que no tributan como grupo, sostienen el impuesto con caídas más moderadas, del 18% y el 15%, respectivamente.

[Las ayudas públicas evitan que el número de trabajadores sin renta supere el 30%]

Además de la caída de los ingresos con los pagos fraccionados, Hacienda está sufriendo las consecuencias de retrasar, cada vez más, la devolución de los impuestos cobrados indebidamente gracias al pago fraccionado mínimo. La Agencia Tributaria ha realizado devoluciones en la primera mitad del año que rozan los 10.000 millones de euros, esto es, en torno a un 40% de la recaudación anual total.

De todas ellas, la mayor parte (el 97%) son devoluciones correspondientes a pagos adelantados del año 2018 que, en vez de pagar en 2019, Hacienda optó por retrasarlas a 2020 y así limitar el déficit del último ejercicio. Una estrategia cortoplacista que le ha estallado en las manos a Hacienda este año cuando la situación de caja del Estado es más delicada. En total, la Agencia Tributaria ha devuelto este año casi 2.000 millones más que en el ejercicio anterior.

Los ingresos por los pagos fraccionados y la liquidación positiva de 2019 no han sido suficiente para compensar estas devoluciones millonarias que ha tenido que realizar la AEAT. El resultado es esta pérdida neta de 2.300 millones de euros en los seis primeros meses del año. Esta es la primera vez en la serie histórica que ocurre esto, con la excepción del año 2016, cuando se eliminó el mínimo en el primer pago fraccionado y se recuperó de emergencia para el segundo por el hundimiento de la recaudación.

Si a esta cifra se unen los 1.600 millones que se recaudaron en este periodo de 2019 y que este año no se han ingresado, la diferencia entre los dos ejercicios se eleva por encima de los 3.900 millones de euros. De esta forma, el impuesto sobre sociedades se convierte en el principal problema de la recaudación pública este año junto con el IVA. No solo eso, también va camino de ser el peor año de toda la serie histórica de recaudación con este impuesto.

Si las cuentas de las empresas no mejoran rápidamente en la segunda mitad del año, la situación del impuesto sobre sociedades apunta a que será dramática. La recaudación de este tributo seguirá siendo negativa, al menos, hasta noviembre de este año, cuando las empresas realicen el segundo pago fraccionado del año. Los ingresos de los próximos meses serán residuales y probablemente serán incapaces de remontar estas pérdidas de 2.300 millones.

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