plan de desescalada del covid-19

El Gobierno prepara la reapertura total de hoteles en julio para salvar el verano

Los alojamientos comenzarán su apertura a partir del 11 de mayo por provincias. El objetivo del Gobierno es garantizar la temporada de julio y agosto solo con medidas de higiene y protección

Foto: La playa de la Barceloneta, desierta por el coronavirus. (EFE)
La playa de la Barceloneta, desierta por el coronavirus. (EFE)

Después de un mes y medio de duros esfuerzos sociales y económicos, España empieza a ver la luz al final del túnel. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó el martes las cuatro fases de la desescalada de las medidas de confinamiento y cierre económico que darán paso a la 'nueva normalidad' posterior a la epidemia del coronavirus. Esta desescalada se prolongará durante las próximas seis u ocho semanas con el objetivo de que esté completada en la segunda mitad de junio. De esta forma, el Gobierno lograría salvar la temporada de verano para el sector turístico, un objetivo prioritario para lograr una recuperación acelerada de la actividad económica.

El sector turístico ya daba por perdida una buena parte del verano, de modo que este horizonte de desescalada planteado por el Ejecutivo mejora sus previsiones. Eso sí, cualquier avance en la desescalada estará sujeto al cumplimiento de los parámetros sanitarios que marcará el Gobierno en los próximos días. El objetivo del Gobierno es que el sector turístico pueda hacer la campaña de verano. Es cierto que estará a medio gas, o menos, ya que el sector prevé una fuerte caída de la demanda por motivos de precaución de los clientes. Pero no será porque los servicios turísticos estén cerrados.

El Gobierno permitirá la apertura de los hoteles y los restaurantes con normalidad desde mediados de junio, si se cumplen las fases de la desescalada. Esta reapertura estará vinculada al cumplimiento de medidas de higiene y protección de contagios, entre ellas, el distanciamiento personal. Sin embargo, el objetivo del Ejecutivo es que los negocios estén funcionando ya con normalidad.

El sector turístico es clave para la economía española, y más durante los meses de verano. El principal motivo es la cantidad de empleo que genera, al ser un sector intensivo en mano de obra. En el verano de 2019, la hostelería dio empleo a casi dos millones de personas, 1,4 millones en bares y restaurantes y más de medio millón en hoteles y otros alojamientos. Si se consigue salvar una buena parte de ese empleo, permitirá generar una renta en muchos hogares, en especial entre las rentas bajas, lo que supone un fuerte estímulo para el consumo doméstico.

Los hoteles reabrirán a partir del 11 de mayo, cuando las distintas provincias comiencen la fase uno de la desescalada

El empleo es un indicador clave para la confianza de los hogares, ya que la creación de empleo se percibe rápidamente en los entornos sociales de cada ciudadano. De este modo, los sectores intensivos en mano de obra serán clave para estimular la recuperación económica o, al contrario, para frenarla. El sector turístico, además, está plagado de microempresas y autónomos que son muy vulnerables a una crisis larga. De ahí que una recuperación temprana de la actividad sea clave para salvar empresas y empleos. "Las medidas de este desescalado están bien encajadas y estructuradas, pero deben ir acompañadas de la recuperación de la confianza del consumidor", señala Eduardo Abad, presidente de UPTA.

Los hoteles y otros establecimientos de alojamientos reabrirán a partir del 11 de mayo, cuando las distintas provincias comiencen la fase uno de la desescalada. Durante esta fase, tendrán que mantener cerrados los espacios comunes, incluidos los comedores, bares, etc. En la segunda fase, se permitirá la apertura de las zonas comunes a un tercio de su aforo máximo. También podrán reabrir las cafeterías y restaurantes, con un máximo de un tercio de la ocupación. Por último, en la última fase, ya podrán ampliar la ocupación de estos espacios a la mitad de su aforo normal.

Durante las primeras semanas de desescalada, solo podrán recibir turistas de la misma provincia, ya que la movilidad interprovincial estará restringida hasta que se completen las cuatro fases de la desescalada. El objetivo del Gobierno es que la movilidad dentro del territorio nacional sea total a partir de la segunda mitad de junio. Eso significa que los grandes polos turísticos del país podrán recibir viajeros de toda España. Lo que no está tan claro es qué ocurrirá con los turistas internacionales. El Gobierno trabaja con un escenario de reapertura lenta de las fronteras exteriores para controlar cualquier posible brote del virus. De ahí que el sector del turismo vaya a centrarse en el cliente nacional este año. La gran esperanza es que se recupere la confianza en los resultados sanitarios lo antes posible y que los españoles quieran viajar después de un largo confinamiento.

[Los ERTE permitirán salvar más de un millón y medio de empleos este año]

Lo que está claro es que esta será una temporada alta muy baja por la caída de la demanda. De ahí que el Gobierno esté estudiando extender las ayudas económicas a este sector para que la reapertura se haga de forma escalonada y se eviten las quiebras y cierres de empresas. En concreto, el Ministerio de Trabajo está estudiando extender los ERTE (expedientes de regulación temporal de empleo) hasta final de año en algunos sectores muy afectados, como es el turístico. El objetivo es que las empresas vayan asumiendo la carga habitual de gastos salariales a medida que aumenta su facturación.

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