Estima un avance del PIB del 2%

El BdE mantiene su previsión de crecimiento y avisa que el Gobierno incumplirá el déficit

La desaceleración de la economía se estaría moderando en la recta final del año lo que lleva al BdE a estimar un avance del PIB del 0,4% en este trimestre, cifra idéntica a la del anterior

Foto: Sede del Banco de España (iStock)
Sede del Banco de España (iStock)

La desaceleración de la economía española está perdiendo intensidad en los últimos meses, lo que anticipa un aterrizaje suave de la economía española hacia su nivel de crecimiento potencial y sin sufrir una recesión. Esta es la previsión del Banco de España que ha actualizado su cuadro macroeconómico para el horizonte 2019-2022. La entidad anticipa una ralentización moderada de la economía española, que crecerá un 2% este año, un 1,7% en 2020, un 1,6% en 2021 y un 1,5% en 2022.

La entidad ha mantenido sin cambios sus previsiones económicas respecto a las que manejaba en septiembre, aunque sí ha variado la composición del crecimiento. Con los datos disponibles hasta ahora, el BdE anticipa un crecimiento del PIB en el cuarto trimestre del año del 0,4%, lo que coincidiría con la expansión registrada durante el verano.

De esta forma, la economía española cerraría el año con un crecimiento acumulado del 2%. La demanda doméstica tendrá una influencia superior a la que el banco estimaba hace tres meses y crecerá un 1,2% este año y un 1,6% en 2020. Esto significa que el consumo de las familias se consolida muy por debajo del crecimiento del PIB.

Una de las claves estará en el reparto de la nueva renta, ya que hasta 2017 el aumento de la masa salarial se destinaba a pagar a nuevos trabajadores y ahora ya se destina principalmente a la subida de salarios existentes. Esta diferencia tendrá un gran impacto en términos de demanda, ya que la propensión al consumo de los nuevos empleados es muy superior a la que generan las subidas salariales.

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Por el contrario, el consumo público seguirá acelerando y crecerá este año un 2,2%. La inversión productiva de las empresas (bienes de equipo e intangibles) seguirá aumentando a un ritmo elevado en los próximos ejercicios, con un avance del 4,1% este año y del 4,7% en 2020. Sin embargo, la inversión en construcción sufrirá un fuerte parón y después de crecer un 6,6% en 2018 apenas avanzará un 1,4% este año y un 1,6% en 2020.

Los supuestos sobre los que se elaboran las previsiones son menos favorables para la actividad que los de septiembre

El principal cambio en la composición del cuadro macro que ha realizado el Banco de España es que ahora el crecimiento se apoya más sobre la demanda interna y menos sobre el sector exterior. Las importaciones están creciendo más rápido de lo esperado y las exportaciones se están comportando peor. El resultado es que el BdE estima que la demanda exterior aportará tres décimas al crecimiento económico este año y en 2020 restará dos décimas.

¿Qué pasa con el déficit?

El Banco de España borra con sus previsiones cualquier visión catastrofista sobre la economía española: “A futuro, las actuales proyecciones prevén que la presente fase expansiva se prolongue durante el próximo trienio”, señala la entidad en su informe. Sin embargo, no comparte las previsiones del Gobierno y de la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) sobre la evolución del déficit público.

El BdE teme que el déficit se irá en 2019 hasta el 2,5% del PIB, lo que significa que no se habría producido ningún ajuste en el conjunto del año. Y ni siquiera gracias al aumento de la recaudación gracias al ciclo económico. El supervisor español mantiene sus previsiones muy lejos de las del Gobierno, que asegura que llegará al 2% de déficit este año. Con los datos de ejecución presupuestaria hasta el mes de octubre, ya está casi todo el ejercicio liquidado, de modo que será necesario un cierre de año muy favorable para cumplir los objetivos.

De hecho, el BdE cree que el déficit no bajará al 2% del PIB ni siquiera en 2020. Para el próximo año la entidad estima un desfase presupuestario del 2,1% a políticas constantes. Esto significa que será necesaria una política fiscal restrictiva para corregir todos los 'debers' que España no ha hecho en 2019.

La mejoría del déficit público descansaría exclusivamente sobre los efectos favorables del ciclo económico

El Banco de España también rebaja las expectativas del Gobierno respecto a la creación de empleo. La entidad contempla un crecimiento de la ocupación (equivalente a tiempo completo) del 2% este año, tres décimas por debajo de la previsión del Ministerio de Economía y para 2020 estima una ralentización hasta el 1,3%, muy lejos del 2% del Gobierno.

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“La moderación gradual de las tasas de crecimiento del producto que se anticipa a lo largo del horizonte de proyección se traducirá en una disminución progresiva del ritmo de creación de puestos de trabajo en comparación con el observado en los últimos años”, señala el BdE. A esto hay que añadir el efecto derivado del aumento de la población activa, principalmente gracias a la inmigración.

Esto supondrá una ralentización adicional para la reducción del desempleo. La entidad estima que la tasa de paro se mantendrá por encima del 14% al cierre del año (14,3%) y seguirá muy cerca en 2019, en el 13,6%.

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