PSOE, Podemos, C's, PNV y Bildu afean su incomparecencia

El 'patrón' nuclear sufre la ira del Congreso tras 2 años sin rendir cuentas: "Viajo mucho"

El presidente del CSN, Fernando Marti Scharfhausen, ha sido duramente criticado en la Cámara por su falta de transparencia, opacidad y nula rendición de cuentas

Foto: El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear, Fernando Marti Scharfhausen.
El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear, Fernando Marti Scharfhausen.

Tensa comparecencia del presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en el Congreso de los Diputados. Fernando Marti Scharfhausen daba explicaciones a la Cámara a petición de PSOE, Ciudadanos y Unidos Podemos. Los tres grupos, a los que se sumaron ERC, PNV y Bildu, cargaron con dureza contra Marti por dar la espalda al Parlamento, órgano del que depende el consejo encargado de velar por la seguridad nuclear en España.

La comisión de industria para dar cuenta de la actividad del CSN llegaba casi dos años después de la última, celebrada en diciembre de 2014, y a pesar de que existe el compromiso de comparecer anualmente para detallar en sede parlamentaria las cuestiones que atañen a la seguridad nuclear y el impacto radiológico y medioambiental existente en España. El presidente encargado de velar por la seguridad nuclear pidió perdón en el Congreso. Sin embargo, la mayoría de portavoces parlamentarios arrancaron sus intervenciones reprochando su falta de disposición para dar cuentas ante la autoridad de la que depende el CSN.

En el turno de réplica, Marti Scharfhausen intentó justificar los innumerables reproches que le hicieron todos los grupos parlamentarios a excepción del PP, pero en cuanto a su dilatada incomparecencia de casi dos años, solo apuntilló brevemente que "todos los miembros del consejo tenemos que viajar muchísimo para hacerlo mejor" y añadió: "Me gustaría viajar menos, pero lo tengo que hacer". El malestar de la mayoría de la oposición viene porque en la anterior legislatura se alegó un viaje del presidente del CSN para disculpar su ausencia ante la Cámara. 

El malestar de la oposición viene porque en la anterior legislatura se alegó un viaje del presidente del CSN para disculpar su incomparecencia ante la Cámara

Al margen de esta cuestión formal, la comisión estuvo plagada de reproches a la labor de Marti como máximo responsable de la seguridad nuclear. Falta de transparencia, falta de independencia del poder ejecutivo (varios le reprocharon que saltó de secretario de Estado de Energía del Gobierno del PP en 2012 a presidente del CSN en 2013) en sus resoluciones, e incluso fue acusado de que España es un país con mayor riesgo nuclear desde que él está en el cargo.

Los dos principales asuntos que el parlamento puso encima de la mesa fueron las actuaciones del CSN con Garoña y el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas. En ambos casos, todos los grupos excepto el PP cuestionaron su falta de independencia tanto del poder político como de las empresas eléctricas. 

Otro tema que centró gran parte de la polémica fueron supuestos problemas internos en el seno de la institución. Todos los diputados realizaron críticas a la gestión del consejo en base a una carta que recibieron de una parte de técnicos que acusaba al Pleno de presionarles a la hora de hacer su trabajo y no dejarles actuar con plena independencia a la hora de emitir sus resoluciones. 

Por todo ello, PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos, ERC, PNV y Bildu pidieron el cese del presidente del Consejo de Seguridad Nuclear. Esta no es la primera vez que solicitan su destitución. El pasado 23 de abril, tres quintos de la Cámara (número mínimo para que se ejecute la moción) ya pidieron que se le apartara del cargo. Sin embargo, en ese momento, el Gobierno del Partido Popular evitó llevar al Consejo de Ministros la decisión y alegó la inminente disolución de las Cortes por la convocatoria de las elecciones del 26 de junio como motivo para no ejecutar el mandato de la Cámara.

Este argumento, el del limbo institucional en el que ha permanecido España durante los últimos tiempos, fue el utilizado por el Partido Popular en su turno de réplica para defender por qué, desde el 3 de diciembre de 2014, Fernando Marti Scharfhausen no había vuelto a pisar la Carrera de San Jerónimo. El propio PP llamó a la cordura al resto de grupos, a los que tachó de alarmistas en sus exposiciones, dando a entender que España tiene un problema de seguridad nuclear. Cabe destacar que varios diputados utilizaron el desastre de Fukushima como símil de lo que podría suceder en España. También se señaló que la experiencia con los reguladores españoles tiene precedentes negativos, en alusión al Banco de España y la CNMV.

Marti apeló al prestigio internacional de la institución y eludió muchas cuestiones recordando que el CSN se dedica "exclusivamente" a la seguridad nuclear

Por su parte, el propio presidente del CSN utilizó la mayor parte de su turno de réplica ante los parlamentarios para defender la posición unánime del Pleno del Consejo contra la posición de los técnicos críticos de la institución, de los que asegura que son una minoría. Apeló al prestigio internacional de la institución, y con la mayoría del resto de ataques salió del paso recordando que la actividad del CSN se dedica "exclusivamente" a la seguridad nuclear, por lo que consideró que muchas cuestiones planteadas estaban fuera de su ámbito.

Peor fue su respuesta a la supuesta opacidad que le achacan: "Habría que especificar qué es opaco, porque todo el sistema es opaco". Negó tajantemente la falta de independencia o la imposibilidad de discrepancia. Por otro lado, consideró que dentro del Pleno existe una gran unanimidad. "En otros organismos reguladores hay más bronca porque detrás existen intereses, sin embargo, en este caso, todos estamos de acuerdo en que lo que queremos es que la seguridad sea máxima".

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