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Síntomas de esclerosis en la gran empresa: el crédito nuevo cayó un 26% en diciembre
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HACIENDA MANEJA DATOS DEMOLEDORES DESDE FIN DE AÑO

Síntomas de esclerosis en la gran empresa: el crédito nuevo cayó un 26% en diciembre

La incertidumbre política está empezando a pasar factura y las primeras en pagar son las grandes empresas, que vienen sufriendo desde diciembre un parón en seco de su actividad

Foto: El ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro. (EFE)
El ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro. (EFE)

El crédito bancario es uno de los principales y más fiables termómetros que utiliza el Gobierno para medir la temperatura vital de la economía española, y la información interna que maneja el Ministerio de Hacienda no puede ser más descorazonadora. La congelación de la actividad, sobre todo en lo que concierne a las grandes empresas, empieza a ser una evidencia manifiesta que tiene su punto de inflexión negativo en el pasado mes de diciembre, justo a raíz de las elecciones generales que han sumido al país en una profunda e indefinida incertidumbre política.

Las cifras de paro mostraron en febrero las primeras consecuencias de una ralentización que viene claramente de fechas atrás. La inercia económica permite todavía sacar pecho a la hora de esbozar un cuadro general de indicadores macro, pero la procesión va por dentro y se detalla con mayor significación en otras variables, mucho más pegadas al terreno de la triste realidad. Las grandes empresas se han frenado en seco y empiezan a padecer los síntomas de una esclerosis que está íntimamente ligada a la paralización de la agenda política que ha guiado las principales decisiones de reforma económica durante la pasada legislatura.

La tensión electoral vivida en otoño como preámbulo de los comicios celebrados el pasado 20-D ha dejado una huella indeleble en la evolución de las grandes empresas que facturan más de un millón de euros. Los datos suministrados por el Banco de España y el Banco Central Europeohan supuesto un trago duro para el ministro en funciones Cristóbal Montoro. El crédito nuevo experimentó en octubre un crecimiento del 8%, muy inferior al registrado en los meses anteriores, cuando superó en términos generales los dos dígitos con un pico del 60% en el mes de julio. Peor fue el tránsito de noviembre con un incremento nulo, ni frío ni calor, que dio lugar a un desplome del 26,6% a lo largo de diciembre.

El punto de inflexión a la baja del crédito nuevo se sitúa en otoño pasado, justo en los momentos de mayor tensión previa a las elecciones del 20-D

La palidez que empieza a mostrar la economía se perfila con rasgos elocuentes en las mayores empresas, las primeras que están pagando la factura de una ralentización que se traduce lógicamente en sus decisiones de inversión. Las pymes, empresas de menos de un millón de euros de facturación, han conseguido mantener el pulso con incrementos del crédito entre un 5 y un 8%,equiparables a los que registran sus homólogas europeas. En las grandes empresas, la comparación es odiosa porque en toda la eurozona el crédito nuevo solo cayó un 0,6% en el último mes del pasado año, y todo ello a pesar del mayor crecimiento económico que muestra España en relación a la media comunitaria.

La atonía que padecen desde finales del pasado año las grandes empresas repercute en detrimento de toda la economía, tal y como se deduce de los datos globales de Hacienda. El crédito nuevo de los hogares sigue un ritmo estable de crecimiento, con niveles superiores al 25% durante el conjunto de 2015. Lo mismo se puede decir en el caso de las pequeñas y medianas empresas, donde los nuevos préstamos han experimentado incrementos del 14,6 y 13% respectivamente. Por el contrario, el crédito nuevo de las empresas grandes ha amortiguado su subida en la media del año hasta un 7,7%.

A lo largo del pasado año, el total del crédito nuevo ha experimentado un crecimiento del 12% frente a un 17,2% en la zona euro. La foto fija y global permite salvar todavía los muebles, pero un análisis de tendencia muestra una clara y continua inflexión a la baja, que empieza a partir del mes de julio y desemboca en diciembre con una caída del 12,1%. En el conjunto de las sociedades no financieras, las grandes compañías eclipsan los incrementos de préstamos nuevos a las pymes, provocando a la postre una fuerte desaceleración que toca suelo con un descenso conjunto del 16,4%.

Guindos se cura en salud y reconoce en Bruselas que existen 'indicadores contrapuestos' o, lo que es igual, que no todo es ya color de rosa en la economía

La escasez de financiación fue una de las constantes que influyeron en la doble recesión padecida por España entre los años 2008 a 2013 y una de las máximas preocupaciones de la política económica impulsada por el actual Gobierno en funciones del Partido Popular. Las alarmas están empezando a sonar otra vez y prueba de ello son las palabras del ministro de Economía, Luis de Guindos, que se ha curado en salud ante sus colegas comunitario en Bruselas admitiendo lo que él mismo identifica como “una ligerísima desaceleración” en el primer trimestre de 2016.

El representante español en el Eurogrupo incidía en la existencia de “indicadores contrapuestos”, lo que demuestra que ya no es todo color de rosa en nuestro país. Dicho de otro modo, la economía corre el riesgo de volver a las andadas, y por eso la menor confianza y los pies de plomo con que se mueven en la actual coyuntura los agentes económicos. El crédito, santo y seña de cualquier actividad económica, estáempezando a resentirse y es que parece que, tras dos años nadando contra la corriente, ha llegado, desgraciadamente de nuevo, el momento de guardar la ropa en prevención de lo que pueda ocurrir en España.

El crédito bancario es uno de los principales y más fiables termómetros que utiliza el Gobierno para medir la temperatura vital de la economía española, y la información interna que maneja el Ministerio de Hacienda no puede ser más descorazonadora. La congelación de la actividad, sobre todo en lo que concierne a las grandes empresas, empieza a ser una evidencia manifiesta que tiene su punto de inflexión negativo en el pasado mes de diciembre, justo a raíz de las elecciones generales que han sumido al país en una profunda e indefinida incertidumbre política.

Créditos Cristóbal Montoro Banco de España Banco Central Europeo (BCE) Luis de Guindos
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