política monetaria

Yellen prepara el terreno para la primera subida de los tipos en EEUU desde 2006

¡Que no cunda el pánico! La presidenta de la Fed confirma que la entidad telegrafiará el momento en que aumentará el precio del dinero, que lleva congelado en el 0-0,25% desde 2008

Foto: La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen
La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen

Estados Unidos no ve una subida de los tipos de interés desde junio de 2006. Es más, no presencia un cambio en el precio del dinero desde diciembre de 2008, que fue cuando la Reserva Federal (Fed) lo rebajó hasta el mínimo histórico del 0-0,25%. Y ahí sigue, porque no se ha movido desde entonces. Con este calendario, no extraña que la actual presidenta del banco central estadounidense, Janet Yellen, esté obsesionada no ya con anticipar sus decisiones, algo que entraría dentro de lo lógico, sino con preparar incluso el terreno para los cambios de lenguaje que precederán a los movimientos de la institución monetaria. Vamos, el aviso del aviso, todo un ejercicio de funambulismo monetario que es heredero, precisamente, de la política sin precedentes que la Fed viene aplicando desde 2008 para derrotar a esta crisis.  

Porque eso es lo que ha hecho este martes en su comparecencia ante el Comité Bancario del Senado. Consciente de que el mercado se ha olvidado de lo que es una subida de los tipos y de que conviene ser cuidadosa para no coger a nadie desprevenido, Yellen ha adelantado que en los próximos meses la Fed modificará su lenguaje para anticipar, a su vez, la subida de los tipos que tiene previsto acometer en la segunda mitad de 2015

Pensando en el tercer trimestre

Antes, eso sí, ha repetido la estrategia que ya siguió en diciembre. Si entonces anunció que la Fed no iba a subir los tipos en ninguna de las dos siguientes reuniones -enero y marzo-, ayer hizo lo mismo, solo que esta vez abarca más periodo de tiempo, puesto que alcanza las citas de marzo y abril. A partir de ahí, ha abierto la puerta a que todo cambie desde junio. "Si las condiciones económicas continúan mejorando, en algún momento la Fed considerará un incremento de los tipos de interés", ha asegurado. Y ha añadido dos matices para reforzar y aclarar aún más su discurso. 

Es tal el experimento monetario de la Fed que Yellen no sólo adelanta sus movimientos sobre los tipos, sino que anticipa ya hasta un cambio de lenguaje

El primero: "Antes de eso, la Fed cambiará su hoja de ruta sobre los tipos". Es decir, que antes de subir los tipos modificará el lenguaje de sus comunicados para telegrafiar esa subida. Ese cambio implicará que prescindirá de la expresión de que puede ser "paciente" a la hora de empezar a elevar los tipos. Yellen ha empleado la palabra paciente como salvoconducto: equivale a decir que el inicio del aumento de los tipos no será inminente. Por tanto, cuando la elimine es que verdaderamente se aproxima el repunte del precio del dinero. 

En cuanto al segundo, consiste en que pasadas las dos próximas citas, dejará de agrupar reuniones y empezará a analizar la situación cita a cita. Ajusta así su calendario y acorta los plazos al máximo con un propósito principal: que el mercado entienda que, en efecto, la cuenta atrás hacia la primera subida de los intereses desde 2006 está en marcha. Y ha invitado a interpretarla de forma positiva. "Que suban los tipos es una muestra de que la Fed confía en la recuperación económica", defiende. 

¿Cuándo llegará? El mercado ya está rodeando en rojo las dos reuniones del tercer trimestre: la de los días 28 y 29 de julio y la de los días 16 y 17 de septiembre. Todo indica que, como pronto, se producirá en una de ellas. Por el momento, buscará más pistas en el siguiente cónclave de política monetaria, que se celebrará los días 17 y 18 de marzo. 

Yellen cree que se acerca el momento de aumentar los tipos por tres motivos. El primero, que "el crecimiento será lo suficientemente fuerte como para resultar en un mayor descenso de la tasa de paro", que se encuentra ya en el 5,7%, el nivel más bajo desde 2008. El segundo, la mejoría del consumo privado, basada tanto en la creación de puestos de trabajo como en el incremento de poder adquisitivo derivado del descenso del precio del petróleo. Y el tercero, que las expectativas de inflación permanecen "estables" pese a la reciente ralentización de los precios. En este sentido, y aunque ha asegurado que seguirá de cerca el comportamiento de los precios para asegurarse de que la deflación no asoma su figura en EEUU, se ha mostrado convencida de que el actual enfriamiento de la inflación es temporal y se disipará con el paso de los meses. 

Como la Fed confirma así que será muy cuidadosa a la hora de subir los tipos, el mercado ha reaccionado con calma. El dólar se mantiene en torno a las 1,13 unidades por euro, la rentabilidad de los bonos estadounidenses a 10 años se ha deslizado ligeramente por debajo del 2% y los principales índices de Wall Street insisten en sus máximos históricos. 

Guerra de las divisas... ¿qué es eso?

Pero, además de mostrar su visión sobre la política monetaria, Yellen se ha expuesto a otras preguntas de los senadores. Una de ellas ha girado en torno a la guerra de las divisas, que está marcando la actualidad de los mercados en este arranque de 2015. Como es costumbre, la presidenta de la Fed ha tirado del manual siguen todos los banqueros centrales: ha negado que sus decisiones tengan que ver con la voluntad de alterar el tipo de cambio para motivar una depreciación competitiva. 

"El uso de una herramienta [de política monetaria] puede tener efectos en los tipos de cambio, pero creo realmente que no es correcto llamar a eso una manipulación de divisas o ponerlo al mismo nivel que las intervenciones directas en el mercado para conseguir una ventaja competitiva", ha defendido. 

¿Auditar la Fed? ¡No!

Otra de las cuestiones polémicas ha tenido que ver con uno de los temas que ha envuelto al banco central estadounidense durante la crisis. Consiste en la petición republicana de auditar el comportamiento de la Fed en las Cámaras para que no exceda sus competencias

Consciente del valor incalculable que para un banquero central tiene separarse lo más posible de la contienda política, Yellen ha insistido en su oposición a esa propuesta. "Auditar la Fed politzaría la política monetaria", ha sostenido. "La Fed ya está lo suficientemente auditada", ha añadido. Y como prueba, tras comparecer ante el Senado, este miércoles acudirá a la Cámara de los Representantes. 

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios