EL IPRI REFLEJA UN DESCENSO DEL -0,4%

El hundimiento de los precios industriales aviva con fuerza el riesgo de deflación

Los datos son elocuentes, y reflejan con nitidez el riesgo de deflación que amenaza a la economía. Los precios industriales se hundieron en el mes de julio

Foto: El ministro de Economía, Luis de Guindos (EFE)
El ministro de Economía, Luis de Guindos (EFE)

Los datos son elocuentes, y reflejan con nitidez el riesgo de deflación que amenaza a la economía española. Los precios industriales –que forman parte relevante del proceso inflacionista– se hundieron en julio. Hasta el punto de que en términos anuales registran una caída del 0,4%.

Muy lejos, en todo caso, del incremento que se producía un mes antes (+0,5%). En lo que va de año el descenso es incluso mayor, un -1%, pese a que la demanda interna de la economía española (consumo público, privado e inversiones) crece de forma relevante. El PIB en el segundo trimestre avanzó seis décimas respecto del mismo periodo anterior, básicamente por la aportación de la demanda interna.

El desplome de los precios industriales –que necesariamente se trasladará en los próximos trimestres al IPC– no tiene nada que ver con circunstancias coyunturales, como es el descenso de los carburantes. De hecho, el índice de precios industriales (IPRI) sin energía registra una caída aún mayor. En concreto, del 0,6% en términos interanuales, por encima de la media general. El IPC, por su parte, refleja ya un descenso del 0,3% anual, sin duda afectado por los precios industriales.

El riesgo de deflación es todavía más evidente si se tiene en cuenta que la utilización de capacidad productiva –un indicador clave desde el punto de vista económico– continúa avanzando, hasta representar ya el 75,8% en el tercer trimestre del año. Por encima del 75,4% del trimestre precedente y lejos ya del 72,5% que se registró como media en 2013.

Esto quiere decir que, pese a que la demanda interna está creciendo y a que el grado de utilización de la capacidad instalada por parte de las fábricas es sensiblemente mayor, los precios industriales caen de forma pronunciada. Esto es todavía más sintomático si se tiene en cuenta que el tipo de cambio del euro respecto del dólar se ha ido depreciando en los últimos meses, hasta el entorno de 1,34 dólares, algo que, al menos en teoría, debería encarecer las importaciones de bienes industriales, toda vez que la producción nacional no es capaz de atender la demanda interna.

Precios energéticos

Los datos conocidos este lunes ponen de relieve que el descenso de los precios industriales es más evidente en el caso de los bienes de consumo (-0,5%), con especial intensidad en los de carácter no duradero (frigoríficos o lavadoras). La evolución de los precios energéticos –fundamentales para la industria– es neutra en los últimos doce meses.

El riesgo de deflación se descuenta en los mercados ya desde hace meses. El bono alemán a diez años se mueve en torno al 0,9% desde hace días, lo que refleja que los inversores no esperan ningún repunte de la inflación en los próximos años. Sobre todo cuando las expectativas de crecimiento en la Unión Europea (UE) son muy moderadas. Y lo que hacen los precios industriales es anticipar ese fenómeno deflacionista o próximo a cero: el proceso de ‘desinflación’ o muy baja inflación que le gusta decir al Banco Central Europeo (BCE).

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