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El Barça sufre para ganar al Mallorca en casa y se acerca al objetivo de la Champions League (2-1)
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Una victoria necesaria... y sufrida

El Barça sufre para ganar al Mallorca en casa y se acerca al objetivo de la Champions League (2-1)

El equipo azulgrana logró ganar en el Camp Nou después de caer contra el Cádiz y el Rayo Vallecano. Depay y Busquets marcaron y Ansu Fati volvió tras tres meses lesionado

Foto: Los azulgranas celebran la victoria. (Reuters/Albert Gea)
Los azulgranas celebran la victoria. (Reuters/Albert Gea)

A la tercera, fue la vencida. Eso es lo que debió pensar el entrenador del FC Barcelona, Xavi Hernández, cuando vio marcar a Memphis Depay el primero de los dos goles que le daría los tres puntos al conjunto catalán, obra del neerlandés y de Sergio Busquets. Los azulgranas vencieron al Real Mallorca en el Camp Nou en un partido cómodo y olvidaron los fantasmas de las derrotas ante Cádiz y Rayo Vallecano en el Camp Nou. Los catalanes, inmersos en la lucha por entrar en la Champions League, aprovecharon los pinchazos del Sevilla contra el Cádiz (1-1), el Atlético de Madrid en San Mamés (2-0) y de la Real Sociedad en Vallecas (1-1) para aumentar la distancia con sus perseguidores y ver cada vez más cerca el balón de oxígeno económico que será jugar la Champions 2022/23.

No fue un partido brillante ni mucho menos a pesar del resultado. El FC Barcelona tuvo varios sustos. Con Gerard Piqué cojo y forzando en el eje de la zaga y la novedad de Memphis Depay en el costado izquierdo ante la ausencia de Ousmane Dembélé, Dani Alves cometió una entrada muy peligrosa de la que salió sin amonestar. Los culés, muy verticales, buscaron rápidamente la espalda de la defensa visitante a través de los desmarques en profundidad de Depay y Aubameyang. En la primera llegada, el delantero gabonés rozó el 1-0, cuando Gavi dibujó un centro medido a la cabeza del ariete. Por fortuna para el Mallorca, Sergio Rico sacó una mano salvadora.

placeholder El neerlandés fue de los más activos. (REUTERS/Albert Gea)
El neerlandés fue de los más activos. (REUTERS/Albert Gea)

El Barça no fluía en ataque y en defensa corría hacia atrás con sus líneas separadas. Sergio Busquets no llegaba a las ayudas, el Mallorca atacaba la espalda de Alves y Jordi Alba y, para colmo, Piqué empezó a cojear a partir del minuto 10. Con molestias en el aductor, el capitán azulgrana siguió forzando. Después de una falta a la nada de Jordi Alba, el Mallorca taladró su espalda. De un balón hacia Brian Oliván en la izquierda, el lateral bermellón tiró un centro-chut que acabó en los pies de Fer Niño, sin que la zaga local abortase el golpeo. Sin embargo, el disparo del atacante visitante se marchó arriba con todo a favor.

Tras el gol anulado a Ronald Araújo por fuera de juego, el Mallorca dejó la puerta abierta a Depay. El neerlandés engañó con su desmarque a Pablo Maffeo, se plantó frente a Sergio Rico y fusiló al portero bermellón. El Barça ya había hecho lo más difícil cuando peor estaba jugando. Acto seguido, Xavi sustituyó a Piqué por Eric García a causa de las molestias del central. Como si estuviese pactado o no se fiara lo suficiente del desempeño del defensor de 21 años. No sucedería mucho más hasta el descanso. Alguna buena acción individual de Gavi por la izquierda al espacio y una acción peligrosa de Antonio Sánchez, cuando encaró a Eric García y, tras el resbalón del culé, disparó al medio para alivio de ter Stegen.

placeholder Gavi brilló con luz propia. (REUTERS/Albert Gea)
Gavi brilló con luz propia. (REUTERS/Albert Gea)

Tras el descanso, el Barça dominó el encuentro a su antojo ante un Mallorca muy blando y sin reacción... hasta los minutos finales. Ferran Torres, desaparecido en la primera mitad, acarició la asistencia en un pase de la muerte desacertado y, poco después, falló una ocasión clara. Sergio Busquets, que estuvo más rápido que nadie, leyó dónde cayó el rechazo y, con su pierna menos buena, batió a Sergio Rico. El Barça tocaba y tocaba y el Mallorca solo perseguía sombras. Buscó la reacción el entrenador mexicano del Mallorca, Javier Aguirre, con un doble cambio (Fer Niño y Dani Rodríguez se fueron y entraron Take Kubo y Grenier). Pero no encontró la solución.

En el minuto 66 se produjo uno de los hechos más esperados. Salió Ansu Fati a calentar y el Camp Nou estalló de júbilo con una sonora ovación. Justo después del gol anulado, el delantero y Dembélé saltaron al terreno de juego por Aubameyang y Ferran Torres para alegría del Camp Nou tres meses después de su último encuentro, aquel que disputó el 20 de enero contra el Athletic Club, el hispano-guineano saltó al terreno de juego.

placeholder Volvió el delantero culé. (REUTERS/Albert Gea)
Volvió el delantero culé. (REUTERS/Albert Gea)

Poco duraron las sonrisas, porque el gol de Antonio Raillo tras una gran asistencia de Salva Sevilla puso el miedo en el cuerpo al estadio azulgrana. El Mallorca achuchó en los minutos finales sin generar ninguna acción peligrosa, suficiente para silenciar el Camp Nou. Los azulgranas fueron un mar de nervios y Xavi Hernández, que veía peligrar los tres puntos, sustituyó a Dani Alves por Clement Lenglet. Al final, el Barça amarró la victoria con sufrimiento con un Xavi desesperado y se acerca al objetivo de entrar en los puestos de Champions League.

A la tercera, fue la vencida. Eso es lo que debió pensar el entrenador del FC Barcelona, Xavi Hernández, cuando vio marcar a Memphis Depay el primero de los dos goles que le daría los tres puntos al conjunto catalán, obra del neerlandés y de Sergio Busquets. Los azulgranas vencieron al Real Mallorca en el Camp Nou en un partido cómodo y olvidaron los fantasmas de las derrotas ante Cádiz y Rayo Vallecano en el Camp Nou. Los catalanes, inmersos en la lucha por entrar en la Champions League, aprovecharon los pinchazos del Sevilla contra el Cádiz (1-1), el Atlético de Madrid en San Mamés (2-0) y de la Real Sociedad en Vallecas (1-1) para aumentar la distancia con sus perseguidores y ver cada vez más cerca el balón de oxígeno económico que será jugar la Champions 2022/23.

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