Busquets, el pilar de la Selección de Luis Enrique que choca con Koeman en el Barça
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Busquets, el pilar de la Selección de Luis Enrique que choca con Koeman en el Barça

El centrocampista, premiado como el mejor jugador de la Nations League, encuentra en España el contexto perfecto para brillar mientras sufre en el Camp Nou. Estas son las causas

Foto: Busquets, con el trofeo de mejor jugador de la final de la Nations League. (Reuters)
Busquets, con el trofeo de mejor jugador de la final de la Nations League. (Reuters)

En una de las temporadas más convulsas en la historia del FC Barcelona, Sergio Busquets ha encontrado el cobijo futbolístico que le faltaba en el Camp Nou bajo las órdenes de Luis Enrique en la Selección. El veterano centrocampista de 33 años fue uno de los pilares competitivos que sostuvieron a España ante Italia y estuvieron a punto de tumbar a Francia en la final. Tan acertado y preciso se exhibió el jugador azulgrana que acabó recogiendo el trofeo a mejor jugador de la competición a pesar de haber perdido la misma. Busquets es, sin ningún tipo de duda, uno de los grandes vencedores de este parón internacional a raíz de sus excelentes actuaciones. Entretanto, la situación ha plantado una duda entre el barcelonismo. ¿Por qué no juega así con su club?

Foto: Dos chispazos de Francia derribaron a una gran España. (Reuters)

Parece un tiempo ya muy lejano, pero no hace tanto, el '5' español era el complemento fundamental de Xavi Hernández y Andrés Iniesta en el mejor Barça de la historia. La pieza que, sin ser la más valiosa ni la mejor, dotaba de continuidad el fútbol metódico y automatizado de Pep Guardiola en la sala de máquinas antes de liberar a los delanteros en el último tercio. Cuando todo funcionaba a la perfección, Xavi Hernández se encargaba de la creación, Iniesta aparecía en el siguiente escalón y Busquets conectaba pases rápidos y precisos en salida. Sergio lucía. Cuando el equipo estaba junto, ordenado, los espacios se repartían bien en el centro del campo y las pérdidas de balón se cortaban en pocos segundos con una presión pospérdida infernal. Busquets sonreía.

En un espacio y tiempo concreto, era el mejor en su posición haciendo lo que él hacía. Delegaba y luego, equilibraba para recuperar balones en el balcón del área rival. "Si miras el partido, no verás a Busquets. Si miras a Busquets, verás todo el partido", así lo veía Vicente del Bosque, el mismo que, para zanjar las dudas que surgieron alrededor cel centrocampista barcelonés tras la derrota contra Suiza en la primera jornada del Mundial de Sudáfrica, aseguró que "si volviera a ser jugador, me gustaría parecerme a Busquets".

placeholder Luis Enrique ha vuelto a extraer la mejor versión de Busquets. (EFE)
Luis Enrique ha vuelto a extraer la mejor versión de Busquets. (EFE)

En cambio, si el equipo se partía, los espacios en el centro del campo eran inmensos, debía defender corriendo hacia campo propio y no estaba protegido por el sistema, el '5' se veía condenado al error y superado por las circunstancias que le rodeaban. Así fue con Guardiola, Tito Vilanova, y también -durante meses- con Luis Enrique y Ernesto Valverde. Con el tiempo y el paso de los años, Busquets pasó de ser un apoyo ideal a graduarse en la posición de mediocentro. Aumentó su rango de pases, creó ventajas desde la creción, maduró en sus decisiones con la pelota, ganó poso con el balón y seguridad a la hora de tomar más responsabilidad tanto en la salida como en la distribución en campo rival. Su relación con Leo Messi, como su principal filtrador de pases en campo rival, le avalaba.

Busquets necesita un ecosistema que le proteja

Sin embargo, sus defectos con y sin la pelota han seguido siendo en mayor o menor medida los mismos. Si el sistema de su equipo no funciona y se abre en canal, tanto en defensa como en ataque, Busquets será la principal víctima de los fallos de su equipo. El catalán, con total diferencia, es el jugador que más necesita que su equipo esté unido. Algo que el Barça de Ronald Koeman logra en muy pocas ocasiones, ya que tiene una tendencia enorme a partirse, no brindarle las líneas de pase necesarias y desproteger a su mediocentro. Si a eso le sumamos que no hay una buena circulación de la pelota, no se reparten bien los espacios y la salida de balón es inexistente, tendremos la situación actual azulgrana. El ejemplo más reciente lo encontraremos contra el Atlético de Madrid, donde Piqué reculaba hacia el área, Araujo y Mingueza saltaban a la presión y el resultado fue una derrota dolorosa.

placeholder Los últimos partidos del Barça han sacado a relucir la peor versión de Busquets. (Reuters)
Los últimos partidos del Barça han sacado a relucir la peor versión de Busquets. (Reuters)

Charly Rexach, testigo privilegiado del ascenso de Busquets, valora las diferencias entre ambos ecosistemas: "Busquets ha jugado como lo venía haciendo en el Barça hace años: cuatro defensas, tres centrocampistas y tres delanteros. En la zona central, sin moverse mucho a las bandas y ejecutando rápido a un toque o dos. Ahí, sin tener que correr mucho, es un jugador insustituible". El eterno compañero de Johan Cruyff resume su análisis en una frase: "Lo importante es la distancia entre líneas". Y es que Rexach destaca cómo en el Barça las líneas se separan y "cuanto más lo hacen, más sufre Busquets, porque no están bien repartidos posicionalmente". El 94% de acierto en el pase logrado en la Nations League contrasta con el 86.8% registrado en LaLiga esta campaña según el portal de datos Fbref.

Sin ser un centrocampista especialmente rápido o agresivo a la hora de ofrecer ayudas laterales o saltar a presionar a campo abierto, Busquets se ve señalado cuando su equipo se aleja del estilo que le hizo indispensable. Por su peculiaridad como mediocentro (muy rápido de mente, pero lento de piernas), no es lo suficientemente veloz para cubrir mucho terreno cuando su equipo no tiene la pelota ni lo necesariamente creativo para ejercer como organizador único. Algo que el Barça, especialmente desde la salida de Messi, le ha obligado a hacer en muchos partidos. Busquets no llega a todo. Y menos a sus 33 años.

Foto: Sergi Roberto, Gavi, Eric García y Sergio Busquets llegan a la concentración de la Selección. (EFE)

En cambio, en la Selección de Luis Enrique se encuentra una propuesta radicalmente distinta. Más similar a lo que ha venido jugando toda su vida y en donde, sin ningún tipo de duda, está más mimado por el esquema. Ya fuese ante Italia con Koke Resurreción y Gavi de escuderos o ante Francia, con Rodrigo Hernández y Gavi, Busquets siempre encontró múltiples líneas de pase, presionó hacia adelante (Aymeric Laporte y Eric García incluidos) y lució en un equipo que juntaba pases en campo rival viajando todos juntos. "Busquets ha sido el mejor del torneo, lo que habla de su nivel. Para nosotros es vital. Es el pilar sobre el que basamos nuestro juego de ataque y defensa", confesaba el asturiano tras la final.

"Por paradójico que suene, cuanto menos espacio haya en el centro del campo, mejor le va a Busquets; porque él no necesita espacio para jugar. Lo que necesita es no tener que recorrer muchos kilómetros hacia su campo", zanja Rexach. Decía el propio seleccionador antes de la Eurocopa que "Busquets es un jugador bastante incomprendido porque lleva muchos años, pero es un jugador único y una garantía". Quizás en estos momentos no hay nadie que lo comprenda tan bien como Luis Enrique ni tan mal como Ronald Koeman.

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