Este sábado tenían que demostrar sus virtudes

Boateng y Murillo, los 'remiendos' que el Barcelona se podía haber ahorrado

Los fichajes del conjunto culé en el último mercado no tuvieron un buen partido en Huesca. La directiva los contrató en circunstancias especiales, pero no responden al perfil Barça

Foto: Prince Boateng se lamenta de una jugada desperdiciada en la primera parte. (Reuters)
Prince Boateng se lamenta de una jugada desperdiciada en la primera parte. (Reuters)

En una convocatoria más propia de Copa del Rey que de un partido de Liga, Ernesto Valverde prescindió de seis de sus titulares ante el Huesca y el Barça se dejó dos puntos a falta de seis jornadas para el final (0-0). Los dos 'remiendos' del mercado de invierno, Prince Boateng y Jeison Murillo, desaparecidos desde su llegada, disputaron los noventa minutos en El Alcoraz y despejaron todas las dudas: sus fichajes son un parche innecesario, un tanto cutres, para el conjunto culé, sobre todo el primero, que no embocó ni una sola vez a puerta. Cuestra creer que en 'La Masia' Valverde no haya encontrado nada mejor.

A falta de un par de meses para que finalicen sus cesiones, ya puede decirse que los dos jugadores no continuarán vistiendo la camiseta azulgrana la temporada que viene. Los dos llegaron en circunstancia concretas. El técnico extremeño necesitaba un suplente para dar descanso a Luis Suárez tras la espantada de Munir al Sevilla y, tras barajarse nombres como el del ex de la Real Sociedad, Carlos Vela, la directiva se decidió por Boateng, más famoso por sus episodios extradeportivos que por su calidad sobre el terreno de juego. Esta tarde tenía la responsabilidad de suplir al uruguayo y ha resultado un fiasco. Está fuera de forma y lento.

El delantero, que comenzó su carrera siendo mediocentro defensivo, llegó en préstamo del Sassuolo con la idea firme de marcarle un gol al Real Madrid, pero no es capaz ni de ver puerta frente al colista. Era un partido perfecto para que mostrara sus virtudes, pero ni con esas. Los centrales del Huesca lo han amarrado bien y apenas ha ofrecido desmarques. Su papel ha sido prácticamente testimonial desde que estampara su firma en enero: un partido de Copa y dos de Liga con el de este sábado. El alemán no ha sido problemático en este tiempo en el que ha asumido su papel en el banquillo, pero tampoco ha mostrado interés por mejorar su situación. Vive cómodo y relajado en la Ciudad Condal, como se aprecia en su Instagram, pero cuando le toca dar la cara no cumple. "Podríamos haber hecho más en ataque", se ha limitado a contestar Valverde en la entrevista postpartido.

Murillo se retira a vestuarios al término del encuentro. Por detrás, Jordi Alba y Arturo Vidal. (EFE)
Murillo se retira a vestuarios al término del encuentro. Por detrás, Jordi Alba y Arturo Vidal. (EFE)

No es un defensa tipo Barça

Por su parte, Murillo estuvo correcto haciendo pareja con Todibo, la promesa del Toulouse que debutaba, y el francés Umtiti, si bien los aragoneses apenas presentaron dificultades. La cesión del defensa por parte del Valencia se gestionó por la vía de urgencia: el Barça desconocía cuando iba a disponer en plenitud fisica de Umtiti y el belga Vermaelen. Con Piqué y Lenglet asumiento todos los minutos, cualquier lesión dejaba a la zaga blaugrana en paños menores. Valverde no comtemplaba cargarle con el peso de la responsabilidad a Todibo, aún verde, y apostó por la experiencia del colombiano. El Barça pagó 1,2 millones de euros y se guardó una opción de compra de 25 millones por si la cosa salía bien, pero no parece que vaya a ejecutarla. Antes del encuentro de este sábado tan solo disputó la eliminatoria de Copa contra el Levante, con un rendimiento bastante discreto. Desde luego, no es un defensa tipo Barça. Sus despejes en largo, cuando aquí gusta salir con pelota jugada, dan buena cuenta de ello.

Sin Rakitic ni Sergi Roberto (problemas físicos), Suárez ni Piqué (ciclo de amonestaciones), ni Messi y Busquets (descanso); el Barça se mostró como un equipo endeble cuyos suplentes están muy lejos del nivel que se exige. Jordi Alba, Coutinho y Arthur salieron en la segunda parte y tampoco consiguieron romper las tablas en el marcador. El canterano Riqui Puig, con su descaro, fue la mejor noticia. Filtró algunos pases interesantes que, o bien por fuera de juego o bien por la poca puntería de sus compañeros, no fructificaron. Boateng ha desperdiciado su último tren y Murillo también.

Liga

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios