munir hace el gol del empate a pase de messi

Messi da un toque: "No puede ser que recibamos goles todos los partidos"

El Barcelona rescató un punto en la recta final del partido gracias a una asistencia de Messi a Munir. El argentino dio un toque al equipo por los fallos y problemas defensivos

Foto: Leo Messi fue suplente en el FC Barcelona-Athletic Club. (Reuters)
Leo Messi fue suplente en el FC Barcelona-Athletic Club. (Reuters)

Messi, como capitán, habla más y dice verdades como puños. El problema de este Barcelona es que es un equipo frágil y vulnerable atrás al que ya no puede ni sujetar Ter Stegen. Aquí esta el problemón de un Barcelona que lleva tres partidos sin ganar. Messi se moja, aunque el capitán del Barcelona pide calma: "Es una pena y una lástima, pero hay que estar tranquilos porque esto acaba de empezar. Tenemos que hacernos más fuertes defensivamente porque a la mínima nos crean ocasiones. No puede ser que recibamos goles todos los partidos. Venimos de un año donde era muy difícil hacernos gol e incluso ocasiones y pasamos a este año que a la mínima nos convierten. Somos conscientes. Tenemos plantilla para ser un gran equipo y no depender de ninguno. Hay que seguir hacia delante porque el miércoles tenemos un partido duro en la Champions contra el Tottenham y sabemos que hay cosas que mejorar".

Saltó el airbag en el Camp Nou cuando salió Messi al césped y recuperó un punto con una asistencia a Munir con el partido en su recta final (1-1). Era el minuto 84 y llegaba el gol que no habían conseguido fabricar antes Luis Suárez, Dembélé y Coutinho. Un gol que evita una derrota, pero que no tapa la calamidad del juego del equipo azulgrana que jugó 55 minutos sin Messi porque Ernesto Valverde decidió que era un día propicio para darle descanso pensando en el partido del próximo miércoles contra el Tottenham en la Champions. El técnico sigue con las rotaciones y a Messi le acompañó Busquets en el banquillo. El accidente existe, pese al empate y la salida de Messi para hacer de airbag de un equipo que fue incapaz de elaborar jugadas con peligro, tener fluidez, equilibrio y hacer daño en la portería de Unai Simón.

La racha negativa que acumula el Barcelona en los tres últimos partidos es para “reflexionar”. Así lo dijo Luis Suárez al final del encuentro. Un empate contra el Girona, derrota frente al Leganés y otro empate en el Camp Nou ante el Athletic de Bilbao provocan que se enciendan las alarmas. Dos puntos de nueve es un mal bagaje. Pero todavía son peores las sensaciones que transmite el juego de un equipo desnortado al que sólo le quedaba que Messi fuera suplente para estrellarse por tercera vez consecutiva.


El Barcelona puede dar por bueno el empate contra el Athletic de Bilbao porque si Iñaki Williams está con el punto de mira ajustado el resultado del primer tiempo (0-1 con gol de Óscar De Marcos en el minuto 40) la ventaja habría sido más abultada. El equipo de Berizzo anuló la salida del balón desde atrás con una presión alta. Piqué sufrió con las carreras de Williams y en una pausa se acercó al banquillo a pedir una pastilla de glucosa. Estaba fatigado. El Barcelona, con Sergi Roberto haciendo de Busquets, Rakitic y Arturo Vidal por delante no fue capaz de hacerse compacto. Arriba, Dembélé, Coutinho y Luis Suárez hacían la guerra por su cuenta.

Salvador Munir

Un Barça pequeño en su estadio, torpe en la construcción y nulo en la pegada. Hasta que salió Messi para darle más velocidad a los ataques e intimidar al rival. Aún así, Iñaki Williams tuvo un par de aproximaciones para poner los pelos de punta a Piqué y los aficionados. Valverde se la jugó metiendo en el campo a Munir por Jordi Alba -minuto 80- y todo el nefasto planteamiento tuvo una salida de emergencia. Messi siguió tirando pases verticales, insistiendo por todo el frente de ataque, lanzó un disparo al poste y por fin encontró alguien que metiera el pie en uno de sus centros. Munir, en uno de esos ataques de corneta, hizo el empate. Lo del Barcelona es un accidente que deja heridos.

Uno de los que peor parados sale es Ernesto Valverde por el exceso de rotaciones en los tres últimos partidos, pero sobre todo por la suplencia de Messi. "Dejar a Messi en el banquillo es mi responsabilidad. Lleva cuatro partidos en diez días. Pienso que a Leo le va bien descansar. Igual que a Busquets, pensando en la Champions. Sé que era una decisión arriesgada, pero creo que tenemos plantilla. Cuando tomo una decisión, la tomo pensando que es lo mejor para mi equipo y para mi club. Lo hago siempre antes del partido y no después. El problema de entrar en una dinámica como esta es todo el ruido que se genera. Tenemos que luchar contra eso, hacerle frente y tirar hacia delante", explica el técnico. La decepción también es patente en Luis Suárez: "Hicimos todo lo posible para llevarnos el partido. Messi es el mejor del mundo, pero no podemos depender de que entre Leo".

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