se ha privilegiado el corto y el medio plazo

Millones de euros, amigos y la mano de Roures: así exporta Tebas La Liga al mundo

El campeonato empezó en 2013 un proceso para vender su imagen a todo el mundo. Por el camino se han abierto cuatro oficinas, se ha gastado mucho dinero y se han tomado decisiones de todo tipo

Foto: Javier Tebas precede a Jaume Roures en un desayuno. (EFE)
Javier Tebas precede a Jaume Roures en un desayuno. (EFE)

Ni siquiera el nombre ha quedado en pie desde que llegó Javier Tebas. Lo que era la LFP ahora se llama La Liga, y el cambio de denominación tiene bastante lógica, el campeonato nacional sigue teniendo prácticamente los mismos equipos que en 2013, cuando llegó a la presidencia el oscense, pero casi todo lo demás ha dado la vuelta.

La obsesión, como patronal que es, siempre estuvo relacionada con la necesidad de más dinero. Tebas llegó a un fútbol marchito, lleno de deudas con la Seguridad Social y de equipos controlados por administraciones concursales, un proceso que él mismo había alimentado en sus labores anteriores. El salvoconducto más sencillo era a golpe de derechos de retransmisión, y con un decreto muy trabajado -y labrado en una estrechísima relación con el anterior secretario de Estado, Miguel Cardenal- logró que entrase en el fútbol un dinero regenerador que le convirtió, en ojos de algunos, en una especie de salvador del campeonato.

Tebas, en todo caso, no quería quedarse solo en eso. Su idea desde el principio no hablaba solo de rentabilizar a los consumidores españoles sino de ensanchar la base. Internacionalizar el campeonato pensando que puede ser atractivo para el mundo. Si la Premier pudo, por qué no un evento que cuenta con el Real Madrid y el Barcelona. Algunas fuentes relatan que el retraso de la promoción del campeonato español era de 20 años.

La internacionalización de La Liga, como marca, como campeonato, es la historia de una expansión regada de dinero, de una obsesión con pasos sólidos y también otros quebrados, un plan inicial muy claro que se fue deshilachando y en el que fueron apareciendo cambios mucho menos justificados de lo que fue, en principio, una aventura por conseguir más aficionados y, sobre todo, mejores contratos de televisión.

La clave es siempre la televisión. La Liga se ve poco porque se emite poco, más que porque el producto no merezca la pena. En las oficinas de la patronal se identifican tres lugares en los que el campeonato no está y tiene que aparecer lo más rápido posible. Son estratégicos, cada uno por un motivo diferente: Oriente Medio, China y Estados Unidos. No necesitan demasiada explicación, en el primer lugar está el dinero y alguno de los conglomerados más importantes de televisión; en China, donde la Premier aún no manda como en el sudeste asiático, hay una bolsa poblacional enorme en la que expandirse y Estados Unidos mezcla ambas perspectivas.

Tres lugares y tres oficinas, pero a la hora de la verdad la implementación del campeonato en cada territorio tuvo sus particularidades. En todos los casos el proyecto era similar, poner un jefe de expedición que se dedicase a hablar de La Liga y a negociar con las televisiones locales.

Javier Tebas y Fernando Sanz, en un evento en México. (EFE)
Javier Tebas y Fernando Sanz, en un evento en México. (EFE)

Los inicios en Abu Dabi

La primera en abrir fue la de Abu Dabi, y también en la que más sencillo fue el proceso para elegir la cabeza visible: Fernando Sanz. El exjugador del Madrid y del Málaga llevaba tiempo con intereses en la región y desde La Liga se le veía como alguien muy adecuado para llevar a cabo esa labor. Es, dicen, un buen negociador y conocía Oriente Medio. Es un perfil institucional y, desde el primer momento, las cosas salen razonablemente bien, según varias fuentes.

En esta oficina había un contacto clave que llevar a cabo: BeIn Sports, la rama deportiva de Al Jazeera que actualmente tiene los derechos del campeonato español en su consorcio con Mediapro y que también tiene intereses en otras parte del mundo. Lo cual era, en principio, una ventaja, una buena relación comercial con la empresa catarí podía dar réditos importantes.

La presencia de Mediapro en BeIn Sports tiene poco de casual. La compañía de Jaume Roures no forma parte directamente del plan de expansión internacional de La Liga, pero aparece constantemente en el proceso. Mediapro tiene los derechos del fútbol, el empresario catalán mantiene una muy estrecha relación con Javier Tebas y su empresa tiene contactos en los mismos puntos calientes que la patronal había establecido para su primera expansión. Además, tiene los derechos de venta de los paquetes internacionales audiovisuales del campeonato, conseguidos en la última subasta en la que la compañía catalana arrasó. "Siempre que La Liga aparece en algún sitio, Roures no anda muy lejos", relata una fuente conocedora del proceso de internacionalización.

La oficina de China

La mano de Mediapro se vio también en China, el segundo punto de esa expansión internacional. El director de la oficina es Sergi Torrent, que ya dirigió los intereses del campeonato en la región en épocas anteriores. Aunque estuvieron cerca de buscarle un reemplazo decidieron finalmente que conocer el país le daba un buen perfil para el puesto. China es un lugar difícil para negociar y tener mano en el terreno es importante, Torrent lo tenía, también por herencia paterna, ya que su progenitor había colaborado con la Fórmula 1 en el gigante asiático.

Lo extraño en este caso es que cuando hubo que negociar con el ‘broadcaster’ local, lo que se supone que es la primera obligación del director de la oficina, Torrent fue apartado. Apareció en escena Mediabase, la empresa de Jaume Roures y Pere Guardiola que meses después terminó llevando el control del Granada a unos empresarios chinos. En las fotografías de la firma del acuerdo final se ve como el magnate catalán tiene tanta preponderancia como el propio presidente de La Liga, algo que chocó a algunos trabajadores de La Liga.

Ese acuerdo se firmó con PPTV, una compañía de televisión por internet. Consiguió el campeonato por 50 millones de euros al año por cinco años de unión. Solo unos meses después la Premier League rubricó otro acuerdo de derechos con el mismo ‘broadcaster’, en este caso lograron 250 millones de euros al año por tres. Fuentes conocedoras de la negociación aseguran a este periódico que, al menos en aquel momento, la liga tenía una penetración en el mercado chino igual o superior al campeonato inglés, lo que hace difícil de explicar esa diferencia tan radical en las cifras.

La última oficina en abrir fue la de Nueva York y desde el principio quisieron que fuese Raúl quien la dirigiera. No tenía experiencia comercial, pero entendían en La Liga que su historial deportivo cubriría esas carencias. El mítico delantero del Madrid tenía otras ofertas de Estados Unidos, pero aceptó la de La Liga, que suponía un montante final de alrededor de un millón de euros aunque, bien es cierto, también se comprometía a entregar sus derechos de imagen. Eso supuso que, durante un tiempo, estuviese comentando para BeIn, la televisión de Roures que poseía los derechos del campeonato, en una muestra más de los espacios comunes entre la empresa y la patronal del fútbol.El exdelantero tenía otras ofertas, aseguran que más cuantiosas, cuando llegó al organismo presidido por Javier Tebas.

Javier Tebas en Nigeria. Antonio Barradas es el segundo por la derecha. (La Liga)
Javier Tebas en Nigeria. Antonio Barradas es el segundo por la derecha. (La Liga)

La dudosa expansión en África

Hasta ahí la primera fase, pero pronto Tebas quiso abrir una nueva oficina en la que no todos dentro de La Liga estuvieron de acuerdo. Corría el año 2015 y Tebas decidió expandirse a África por medio de una sucursal en Johannesburgo. Este continente no tiene tanto sentido como lugar para relacionarse con los ‘broadcasters’ ya que la evolución tecnológica allí es muy diferente, tanto que es más fácil encontrar teléfonos móviles que televisión de pago. Aún así, Tebas optó por el mismo modelo que había desarrollado en otros lugares. Lo hizo, además, con la elección más extraña de todas como director de la oficina: Antonio Barradas.

El portugués, de 73 años, llevaba años alejado del fútbol y de España. Su anterior contacto fue en los años 90, en el Badajoz, club del que fue dueño durante un tiempo. De ahí le viene su cercana relación con Javier Tebas, que formó parte de la gestión del equipo extremeño en la época. Algunos dirigentes del club le recuerdan como el que mandaba realmente en aquella empresa. Fueron los inicios en el fútbol de quien terminaría siendo presidente de La Liga y ahí ya estaba Antonio Barradas.

Es difícil desentrañar la relación entre ambos, como también lo es entender la llegada de Barradas a un puesto de responsabilidad. Fuentes de La Liga aseguran que todo lo que pide el portugués se hace realidad rápido, que su palabra se cumple casi automáticamente. Por ejemplo, la institución acostumbra a pagar en 30 días, pero Barradas solo tiene que llamar a Tebas para que los plazos de sus pagos se reduzcan. Su hijo, que trabaja con él, se ha encargado de algunos envíos por encima de las empresas de paquetería tradicionales.

Todas las fuentes consultadas destacan el buen trato personal de Barradas, pero no se llevan a engaño, el trabajo con él es especialmente difícil por su relación con Tebas, que siempre se pone de su lado en cualquier debate. También sorprende la creación de una subsede en Nigeria, un país en el que Tebas ha mostrado especial interés. Allí la oficina de La Liga, dependiente de la de Sudáfrica, está situada en la propia sede de la Federación Nigeriana de Fútbol.

Becarios a la aventura

La idea de tres oficinas, convertida por gusto de Tebas en cuatro, fue el primer estadio de expansión. Después se pensó en una pequeña ampliación añadida llamada LaLiga Global Network en la que algunos jóvenes bien preparados irían a lugares concretos como una especie de diplomacia del campeonato. Fuentes de La Liga señalan un fracaso en este intento en el que se han dilapidado entre seis y siete millones de euros, a pesar de que Santander lo incluyó en su patrocinio.

Los jóvenes, según cuentan, no estaban del todo capacitados para la función en la mayoría de los casos, principalmente porque se les mandaba a una labor ingente sin contactos y sin ayuda. Se podría haber pactado con alguna agencia local ese trabajo, pero se decantaron por un modelo en el que siempre el joven, que algunos definen como un becario avanzado y bien remunerado, tenía todas las de perder. "Desde el principio tenía poco sentido, aunque pasan una formación cuando llegan a su destino están bastante perdidos", explican desde La Liga.

Nicolás García Hemme, medallista olímpico en taekwondo, dirige desde Madrid esta iniciativa. Fuentes internas señalan, además, que es especialmente difícil de evaluar el trabajo de los jóvenes y si realmente está sirviendo de algo para la marca de La Liga.

El futuro

Varias fuentes no conectadas entre sí recalcan una misma frase: “El futuro después de Tebas será duro”. La presencia del presidente actual ha supuesto un saneamiento general de las cuentas y algunos de los contratos de televisión más lucrativos de la historia del fútbol español. Casi nadie niega esa máxima, la de la bonanza derivada del real decreto y algunas decisiones estratégicas, pero cuando se habla de Tebas las frases se enlazan con un “pero…”. Señalan su capacidad de trabajo y su inteligencia, pero algunos colaboradores piensan que en los últimos tiempos ha errado en su percepción del futuro.

"Tebas se rodea muy bien, y él no tendrá problemas como Villar porque siempre que va a tomar una decisión pide informes que le acrediten. Es muy inteligente y trabaja mucho, pero tiene en conta al Madrid y al Barcelona y cada vez le será más difícil dirigir la liga. Él lo sabe, y probablemente por eso en los últimos tiempos ha primado el trabajo a corto y medio plazo", explica alguien cercano al presidente. También se habla de la pérdida de algunas vías de comunicación con otras instituciones con las que se podría llegar a acuerdos, como la NBA. De hecho, en el último partido jugado en Europa por la liga de baloncesto americano, un lugar en el que se encuentran muchos de los actores del deporte en Europa, La Liga no tuvo representación.

En algún momento de estos últimos años La Liga pensó en una expansión diferente, una idea que Tebas compró en principio pero que en el año 2015 desechó para seguir la estrategia de siempre, una que puede sobrevivir a corto plazo pero que probablemente no tendrá futuro en el medio y en el largo. Por eso mismo algunos sospechan que su tiempo en la patronal no será eterno, también porque muchas de sus decisiones están cortando las alas al Real Madrid y al Barcelona, que no le tienen gran estima y suponen la parte central del negocio del fútbol español. Tampoco su tradicional socio Jaume Roures, tiene pensado estar muchos años más en la brecha.

Con luces y sombras, La Liga ha ido expandiéndose por nuevos mercados. Aún queda muy lejos la Premier League, que parece tocada por la varita mágica y no para de inflar sus contratos televisivos. Ahora, de nuevo, se abre ese proceso en España y algunas fuentes hablan de un temor en la patronal porque esta vez no se consiga, como viene pasando siempre, un contrato mayor que el actual. De ser así las cosas se le pondrían aún más difíciles a Javier Tebas, que para justificar sus formas y sus muchas guerras, así como para plantar cara a los grandes, necesita que los resultados sigan siendo óptimos.

Liga

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios