la gran aventura de rodrigo hernando

Cuando Mongolia es el paraíso para cumplir el sueño de ser entrenador

Rodrigo Hernando, un entrenador desconocido para el gran públìco, es el primer español en fichar por un club de la lejana y desconocida Mongolia

Foto:

En diferentes puntos del planeta, muchos empresarios acaban entendiendo que un balón es la mejor herramienta para crecer a todos los niveles. Lugares en los que el fútbol va adquiriendo con el tiempo un mayor protagonismo, a medida que unos y otros empiezan a invertir en personal extranjero y más cualificado. Jugadores y técnicos españoles perdieron hace tiempo el miedo a hacer las maletas para instalarse en lugares lejanos. No hay sitio para todos en nuestro país y la globalización ha terminado imponiendo su ley en el fútbol. Ya no es noticia que este o aquel aparezca en el otro lado del globo. Poco a poco el español se abre paso en nuevos mercados. Es el caso de la lejana y desconocida Mongolia, donde ha aterrizado hace unos días el primer entrenador español. Rodrigo Hernando (Burgos, 16-1-1982) es el pionero que por primera vez ejercerá de jefe, de primer entrenador en un equipo profesional, siempre hasta la fecha en un segundo plano o con jóvenes y niños como alumnos.

Hasta el corazón de Asia se ha marchado este intrépido estratega español. A una Mongolia que no vive precisamente una buena situación económica, pero un país en el que algunos apuestan por el fútbol para crecer en este sector. Hasta hace unos pocos días era un técnico italiano el que manejaba el destino del Ulaanbaatar City FC, un club de la primera división que solo tiene un año de vida. El actual propietario compró la licencia de otro y lo cambió de nombre, teniendo claro que para dirigirlo a partir de ahora necesitaba de un profesional español. La agencia 'Ruiz y López', especializada en mercados asiáticos, entró en acción y propuso para el cargo a Rodrigo. Dicho y hecho. Hace unos días emprendió en solitario este viaje a lo desconocido y ya manda sobre el campo. "El entrenador español perdió hace mucho el miedo a salir al extranjero", apunta en conversación con El Confidencial desde la capital de Mongolia.

Selfie de Rodrigo Hernando en Mongolia
Selfie de Rodrigo Hernando en Mongolia

La cultura de un pueblo nómada

Explica Hernando que "Dashnyam Ganzorig -presidente del club- es un enamorado de nuestro fútbol y en concreto del Real Madrid, club del que es un fanático aficionado. Por ello quería que un español se hiciera cargo del equipo". Subraya, por otra parte, que el propietario pretendía que "el entrenador elegido tuviera la máxima titulación -UEFA Pro Licence-, algo que no sucede en estos momentos con los técnicos en la liga de Mongolia, a los que no se les exige esa cualificación". No lo dudó cuando le surgió la oportunidad porque "es la primera vez que puedo ejercer de primer entrenador en un equipo profesional y esta experiencia me puede abrir puertas en el futuro". Con 13 años su familia se mudó a Málaga y fue allí donde comenzó su carrera como técnico. Estuvo en las categorías inferiores del primer equipo de la capital andaluz, pero el año pasado emigró a Dubai, donde estuvo trabajando en una escuela de fútbol de niños. Siempre vinculado con los más jóvenes o con experiencias en clubes de categoría menor, se estrena como primer espada en Ulán Bator, la capital del país.

"Todo el mundo me pregunta por qué me he venido a Mongolia, pero tengo claro que para mí es una buena ocasión de crecer como entrenador", recalca el joven estratega. Ha firmado un contrato por la presente temporada -con seis jornadas disputadas, el campeonato acaba en octubre- "y luego ya veremos qué sucede". En estos primeros días, ha tenido la gran oportunidad de disfrutar del Festival de Naadam, la Fiesta Nacional de Mongolia, lo que le ha servido para ir conociendo la idiosincrasia del país. Dice que "he podido descubrir cómo es su cultura, cómo viven los nómadas -muy numerosos- y cómo es su cocina tradicional", basada en la carne y productos lácteos procedentes de ovejas, yak, camellos o cabras. "En fin, toda una experiencia", señala Rodrigo. En un país en pleno desarrollo a nivel futbolístico, comenta que "también, por decirlo de alguna manera, soy un educador".

Rodrigo junto a Dashnyam Ganzorig, presidente del Ulaanbaatar City FC
Rodrigo junto a Dashnyam Ganzorig, presidente del Ulaanbaatar City FC

Chófer permanente

¿Qué se ha encontrado? Pues "un equipo muy joven, hasta tengo un jugador que sólo tiene 16 años". Su primera impresión es que "son futbolistas anárquicos, y lo digo humildemente, a los que a nivel táctico hay que inculcarles muchos conceptos. Por contra, tienen un buen físico y técnicamente me han sorprendido para bien. Les falta ser organizados en el terreno de juego, al igual que el club también necesita organizarse en diferentes cuestiones". "Soy joven y creo que he acertado viniendo a Mongolia, porque en mi currículum -insiste- ya aparecerá una experiencia como primer entrenador. Si las cosas me van bien, puede ser positivo con vistas al futuro".

En estos primeros días vive en un hotel cercano al lugar de entrenamiento, aunque en breve se mudará a un apartamento. Tiene a su disposición, las 24 horas del día, un chófer que le traslada a cualquier lugar. El club se encarga de todos los gastos, también la alimentación. "Ya he aprendido algunas palabras sueltas que me sirven a la hora de entrenar", comenta, pero a su lado siempre está un asistente que sabe inglés -"espero que traduzca bien", dice entre risas- y es el que transmite las instrucciones a los futbolistas. Un desconocido guardameta italiano y tres futbolistas rusos forman la armada extranjera del Ulaanbaatar City FC. "El fútbol está en plena expansión y en fase de desarrollo en Mongolia, así que espero aportar mis conocimientos para ayudar en este proceso", relata, destacando que una de las cosas que más le ha sorprendido "es que hay muchos turistas extranjeros; es un país que a nivel general está en pleno desarrollo".

Rodrigo, en traje de faena
Rodrigo, en traje de faena

El sueño español

"Gracias a los éxitos de los clubes y de la Selección, muchos hemos tenido la oportunidad de salir al extranjero", destaca. "Se considera muy preparado al entrenador español en general y de ahí que surjan ofertas como la mía", resalta. "Serlo es un plus si hablamos de técnicos", resume. "Yo no me pongo barreras", afirma entusiasmado ante esta exótica experiencia que ha iniciado. El próximo fin de semana debuta en un partido que en su día fue aplazado, así que a marchas forzadas da las primeras pautas a sus jugadores. Su equipo disputa los partidos en un estadio alquilado, pero el dueño ya ha dado los pasos necesarios para que la construcción de un estadio se ponga en marcha dentro de poco. Y cubierto, algo no habitual en un país en el que la competición queda largamente paralizada porque durante meses se superan los 30 grados bajo cero.

"Ganar la liga de Mongolia es imposible", reconoce Rodrigo, algo que tiene muy claro la dirigencia. Con un partido menos, el Ulaanbaatar City FC es séptimo con 7 puntos, mientras el Erchim -líder actual- suma 18. El objetivo es quedar entre los tres primeros. Si finalmente lo logra, no descarta Rodrigo continuar más tiempo en aquellas lejanas tierras. "Sé que esta experiencia me va a enriquecer", subraya el técnico burgalés. "Soy joven y creo que estar en Mongolia acabará siendo algo muy beneficioso", afirma, soñando con entrenar algún día en España. "Eso sería poner la guinda al pastel, aunque ahora no pienso en ello", consciente de que "por mi perfil, posiblemente tenga que estar más años en el extranjero. No tengo ambiciones a corto plazo". Lo que nadie le arrebatará de su hoja de servicios es que fue el primer entrenador español que abrió camino en la lejana Mongolia... 

Internacional

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios