el portugués, crítico con el gobierno

El 'galáctico' Luis Figo se une a la 'revolución de las mascarillas' contra Pedro Sánchez

Luis Figo se une al movimiento de las caceroladas y los gritos de “Gobierno, dimisión”. Desconfía de los criterios del cambio de fase. El primer fichaje estrella de Florentino genera revuelo político

Foto: Luis Figo, durante la presentación del partido de leyendas entre la selección española contra un equipo de estrellas del mundo. (Efe)
Luis Figo, durante la presentación del partido de leyendas entre la selección española contra un equipo de estrellas del mundo. (Efe)

El fichaje que revolucionó el fútbol en el año 2000, por el cambio del Barcelona al Real Madrid, es un miembro activo en la denominada ‘revolución de las mascarillas’. Luis Figo castiga la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez con la cacerola en mano y unas palabras duras en su cuenta de twitter. “Esto es una puta ruina” es el hashtag del portugués. Denuncia la falta de criterios por los que Madrid no ha pasado a la fase 1. Recibe innumerables críticas y también apoyos. Los primeros le califican de facha e ignorante y los segundos de valiente y le dan las gracias por unirse a las protestas.

Luis Figo se une al movimiento de las caceroladas y los gritos de “Gobierno, dimisión”, publica un vídeo de una manifestación en su lujoso barrio, desconfía de los criterios del cambio de fases y los califica como una ‘quiniela’. Son innumerables las críticas que le responden, algunos con insultos, y otros con más respeto, entre ellos sanitarios, que le piden que confíe en las pautas que marcan los especialistas. La mezcla es explosiva. Luis Figo no es una persona cualquiera. Aunque lleve tiempo alejado de la primera línea del fútbol su historia está marcada por la polémica y la confrontación entre los dos rivales más poderosos del fútbol español.

La aparición de Luis Figo y cómo expresa su malestar con el Gobierno remueve todo tipo de comentarios que son utilizados en función de los intereses. O para desprestigiarle o bien para incorporar una cara visible que dé popularidad a las protestas que empezaron en el madrileño barrio de Salamanca y se extiende por otras ciudades de España. Figo es contundente. En uno de sus mensajes se refiere a España como el país de Europa con el confinamiento más duro. Las reacciones que provoca son diversas. Desde los que remueven el pasado, le afean y señalan como un mal ejemplo de ética y honestidad hasta los que lo abrazan, pese a que estén alejados del fútbol.

El farol que le ganó Florentino

¿Quién no ha visto alguna vez la imagen de la cabeza de cerdo que le lanzaron en su regreso al Camp Nou con la camiseta del Real Madrid? Luis Figo es un personaje mediático y delicado por las susceptibilidades que genera. Es protagonista del capítulo que más tensiones y crispación generó en las últimas dos décadas de rivalidad entre madridistas y barcelonistas. Su opinión política, dos meses después del confinamiento y en el inicio de la desescalada, resucita la figura de un personaje público amado y odiado en el fútbol y que ahora abre un nuevo escenario en la política de un país que sigue fracturado.

A Luis Figo se le recuerda como el primer ‘galáctico’ de Florentino Pérez y, desde su fichaje por el Real Madrid, pasó a categoría de ‘judas’ para los aficionados del Barcelona. Lo calificaron de traidor. Estaba oculta la faceta política de Luis Figo. Un ex futbolista al que le falló su estrategia de negociación con el Barcelona y provocó un giro en las elecciones a la presidencia del Real Madrid. Florentino Pérez dio un golpe electoral a Lorenzo Sanz. ¿Puede tener credibilidad una persona que engañó a su club para irse al rival? Esto no es más que uno de los tantos capítulos que se han protagonizado en la historia del fútbol. El matiz o la mecha está en qué representa Figo y su postura política en tiempos de pandemia.

Figo calculó mal su farol. No imaginaba que Florentino tuviera posibilidades de ganar esas elecciones después de que el Real Madrid acababa de conquistar la Octava Copa de Europa. Él y su agente (José Veiga) firmaron un precontrato en el que se comprometían a pagar 35 millones de euros de penalización si lo incumplía. Florentino resultó vencedor y Figo, sometido a una enorme presión social, se recluyó en Cerdeña. Tuvieron que ir a buscarle José Veiga y el ex jugador del Atlético de Madrid, Paulo Futre (participó en la negociación), para traerle a Madrid. En su presentación se le vio con una cara en la que no reflejaba que era su día más feliz. Esto es pasado y fútbol. El presente es un Luis Figo indignado con el Gobierno de Pedro Sánchez y activo en la ‘revolución de las mascarillas’.

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