ANTE LA SALIDA DEL CONFINAMIENTO

El 'boom' de la bicicleta en España que está sorprendiendo hasta al mismo sector

El desconfinamiento en España ha provocado un inusitado interés por el uso y la recuperación de la bicicleta, que está sorprendiendo incluso a los profesionales del sector

Foto: Barceloneses dando un paseo por la playa en bicicleta. (EFE)
Barceloneses dando un paseo por la playa en bicicleta. (EFE)

“A día de hoy, tras ocho días de apertura de los talleres y tiendas de bicicletas de tamaño inferior a 400m2, ya estamos detectando un fortísimo incremento del interés, tanto en la solicitud de servicios de reparación de bicicletas, como de consultas y compras de bicicletas, principalmente para uso urbano como solución de movilidad” Así reza un fragmento de la carta que la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) ha enviado estos días a la Ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, solicitando medidas de promoción para el uso de la bicicleta.

¿Hasta qué punto el inicio del desconfinamiento en España ha supuesto una explosión en el interés por la bicicleta? El primer día de libertad para el ejercicio, en las redes sociales corría una fotografía de una estación de servicio española con largas colas de ciclistas intentando hinchar las ruedas de sus bicicletas. Anecdotas aparte, a juzgar por las opiniones recogidas por El Confidencial en Madrid y Barcelona, esa nueva explosión por la bicicleta está incluso sorprendiendo a los profesionales del sector.

Un verdadero aluvión

“Estamos como en los momentos del papel higiénico en los supermercados al principio del confinamiento. Hemos tenido un aluvión de consultas, por ejemplo, nos han estado entrando unas cuarenta llamadas al día solo para una bici que teníamos en oferta, una bici de primer precio”, explica con analogía humorística Juan Ochoa, propietario de Bicimania, tienda especializada en bicicleta de montaña en Madrid. “Para el resto ni te imaginas. Hemos vivido una primera semana de locura. Tenemos cuatro o cinco líneas que han estado echando fuego todos los días, a todas las horas en que estábamos abiertos. No pasaban tres minutos sin una llamada. Y todos para lo mismo, la búsqueda y captura de bicis de primer precio”.

“Hemos notado una auténtica explosión. La gente estaba con unas ganas tremendas y la demanda también ha sido de taller, aparte de compra”, confirma Javier Lumbreras, propietario de Calmera, una de las tiendas de mayor solera en Madrid capital. "Ha superado lo normal, se ha notado tanto en bicis de ocio como de transporte, todos los ámbitos. Tenemos un público que no se había planteado la bici y ahora se ha comprado una como medio de transporte o la han rescatado del trastero. Luego hay un publico habitual que tiene mayores ganas todavía de disfrutar”, apunta. “También ha crecido la entrada en taller de bicicleta usada, de gente que tenía la bici guardada y sin usar, que la ha rescatado tanto para deporte como desplazamiento. Ha crecido en las dos vertientes”.

Varios madrileños pasean en bicicleta en el entorno de la calle Plasencia. (EFE)
Varios madrileños pasean en bicicleta en el entorno de la calle Plasencia. (EFE)

Internet, una locura

Pero no solamente ha crecido el interés con las tiendas abiertas (mediante cita previa). En Barcelona, Probike es una de las más reconocidas del sector. Sus amplias instalaciones de más de 2000m2 no podían ser aún abiertas. Sin embargo, el fenómeno está siendo el mismo. “El taller ha crecido mucho, pero el comercio a través de Internet es ahora una locura, la demanda ha aumentado muchísimo. Ha ido funcionando durante estos dos meses, pero estos últimos días la diferencia ha sido bestial en la tienda electrónica. Pensábamos que iba a ser demanda de ocio, pero tenemos mucha demanda de primeros precios de bicicleta de montaña. Desde 400 euros y 3.000 euros, este está siendo el rango de precio medio” explica su responsable, Pere Cahué.

De “tromba postconfinamiento” califica el fenómeno Juan José Aparicio, propietario de Golpe de Pedal, tiendas ubicadas en la sierra madrileña. “Pero también es cierto que los bolsillos están jorobados y no se venden gamas altas” explica sobre la fuerte demanda de la bicicleta económica. “Hay un boom porque la gente se ha tirado a la calle con bicicletas de supermercado, pero que ahora las quieren arreglar para ayer”. A pesar del auge, no siempre la nueva situación es fácil para las tiendas recién abiertas. ”Es mejor tener la persiana bajada según qué trabajos, pero hay mucha gente que no es del mundillo, que hace difícil responder a la demanda. Hay que rogar al cliente que pidan citas, porque nos encontramos un porcentaje muy grande que se presenta a puerta fría y te ponen en un brete. No te puedes convertir en el cómplice del mal hacer que muchos no se toman en serio. Nosotros intentamos cumplir, pero necesitamos que la gente cumpla las normas”.

Varios ciudadanos dan un paseo en bicicleta por el Paseo Marítimo de Barcelona. (EFE)
Varios ciudadanos dan un paseo en bicicleta por el Paseo Marítimo de Barcelona. (EFE)

Las consecuencias del boom

Desde Mammoth, otra importante cadena de tiendas en la provincia de Madrid, Miguel Rodríguez confirma esta explosión de interés: “Hay mucha demanda de taller, porque mucha gente ha descubierto o redescubierto la bici, tanto como elemento de ocio y deporte como de medio de transporte, y han sacado bicis que llevaban meses o años sin usar" ¿Qué tipo de bicicleta y cliente está adquiriendo o pidiendo información de bicicletas? ¿Ocio, transporte…? "El mayor aumento de demanda se ha producido en bicis infantiles y en bicis de adulto de menos de 1.000 euros. Aún es pronto para sacar conclusiones sobre el uso que se dará a estas bicis, pero todo parece indicar que, tras esta crisis, la bici saldrá muy reforzada como medio de transporte urbano y se verá cuando se vaya recuperando la actividad", asegura.

¿Hasta qué punto será esta una tendencia puntual, fruto del desahogo, o una visión más amplia ante la nueva realidad del coronavirus? “Estoy seguro de que hay un tanto por ciento de este fenómeno que estamos viviendo que viene para quedarse, no sé si un diez o un veinte. Porque habrá gente que montando en bici piensa que puede ser más feliz, que puede guardar la distancia social, y el tema del medio ambiente”, apunta Cahué, optimista ante el creciente peso específico de la bicicleta como modo de transporte en Barcelona, una ciudad ya de gran concienciación en este apartado.

En general, las fuentes consultadas se muestran entusiasmados ante el contexto actual, aunque sin poder determinar aún el porcentaje entre ocio o de transporte urbano. “En España estamos buscando bicis de montaña, sencillas, que se pueden usar como vehículo de transporte. La gente busca bici barata. En un mercado más maduro, lo suyo es buscar la bici de ciudad para quien quiera usarla como medio de transporte”, explica Juan Ochoa. “Sería interesante saber cuántas se dedican a uso urbano y cuantas a ocio. Creo que en la fase en la que estamos es más por deporte, por salir, por recuperar la sensación de montar en bici. En este primer arrebato, es más deportivo. Luego, ya veremos”, indica.

Los consejos de los profesionales

El sector confirma así la vuelta de una gran cantidad de bicis de “trastero y de terraza”, del “ciclista ocasional”, como subraya Juan José Aparicio, y por tanto, bicis para revisión. Por ello, pedimos a los especialistas consejos básicos para quien se interesa ahora por la bici y estudia adquirirla. “Si ya se tiene bici, conviene antes de nada llevarlas a un taller para revisar elementos internos que no se ven, porque una bici arrinconada mucho tiempo tiene problemas. En general, hay que revisar transmisión, frenos y cubiertas”, aconseja Ochoa. “Incluso lubricantes, que ahora son muchos mejores que los aceites que usábamos antes", añade.

“Aunque se piense que sea arrimar el ascua a la sardina, se aconseja acudir a una tienda especializada por el seguimiento. Y luego, un nivel de calidad mínimo que no le dé muchos problemas después... o que estos sean menores. Las bicicletas de 100 ó 200 euros no las trabajamos porque son de muy baja calidad. Hay bicicletas dignas por 400 euros e incluso por menos. Luego, puedes entrar en otro segmento”, sugiere Lumbreras. “Muchas veces, cada cien euros que nos gastemos de más en una bici de 500 a 1000 repercuten en una mejora de calidad de componentes que se nota”, dice Ochoa. Para Aparicio, el producto 'low cost' no cubre unos mínimos, ni siquiera de seguridad: "Si hubiera control administrativo, muchas bicis que se comercializan en España no se podrían vender. Y con las bicis eléctricas, que son un poco más complejas, el problema de falta de fiabilidad se puede agudizar. Lo mejor es ponerse en manos de profesionales, que les expliquen qué son como ciclistas, qué necesitan y así podemos recomendar a cada cual su cosa”. "No hay que precipitarse por las ganas de comprar rápido porque eso puede llevar a errores", añade Ochoa.

¿Y en caso de buscar esa bicicleta económica, pero especifícamente destinada al transporte urbano? “Antes tenemos que hacer un análisis previo de nuestras necesidades. Para muchos usuarios, servirá la misma bici que usamos para ocio o deporte, pero hay situaciones en las que tenemos que plantearnos otras alternativas", apunta Miguel Rodríguez. "Si tenemos que compartir su uso con medios de transporte o meterla en edificios, la mejor opción sería una bici plegable porque se pueden llevar como equipaje de mano en tren, metro y autobús y es fácil guardarla en la oficina, por ejemplo. Si la velocidad de desplazamiento es un aspecto importante o la tengo que usar con ropa de calle y no tengo la opción de ducharme o asearme cuando llego al destino, las bicis de pedaleo asistido son una buena opción”, cocnluye.

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