Una alternativa para la movilidad individual

Cómo acertar (sin arruinarse) si dejas el coche y usas la bicicleta en la ciudad

Existen numerosas alternativas y presupuestos para todos aquellos a los que les resulte interesante usar la bicicleta como medio de transporte urbano en la nueva realidad del coronavirus

Foto: La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha enviado una carta a los ayuntamientos para impulsar el uso de la bici. (Trek)
La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha enviado una carta a los ayuntamientos para impulsar el uso de la bici. (Trek)

Medio de movilidad individual que permita respetar la distancia social, alternativa al transporte colectivo condicionado por la crisis del coronavirus, factores medioambientales…​ Para afrontar todos estos nuevos retos, la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha enviado una carta a los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes para impulsar el uso de la bicicleta, fomentado diferentes iniciativas e infraestructuras.

Sin duda, son tiempos para animarse a dar pedales. La bicicleta se posiciona como alternativa clara de transporte, aunque siempre según las circunstancias y necesidades personales. Para quien desee evaluar sus posibilidades, El Confidencial presenta una guía para su utilización dada la nueva coyuntura que se avecina.

Traza un esquema

El primer paso es analizar el lugar de residencia, tipo de desplazamiento, el kilometraje regular o las opciones para su custodia en el domicilio particular o centro de trabajo. Si la bici te encaja, conviene entonces estudiar qué tipo de bicicleta se nos adapta mejor y, por supuesto, de qué presupuesto disponemos.

“¿Vas a hacer mucha distancia o poca? ¿Vives en una ciudad con grandes desniveles o en zonas de terreno en perfecto estado? ¿Quieres hacer recorridos interurbanos?”, pregunta Juan Ochoa, asesor de El Confidencial para el mundo de la bicicleta, con amplia experiencia como cicloturista y empresario del sector. “Una bici puede ser como los coches para diferentes usos, no hay que pensar en la bici como un concepto genérico sin más”, dice.

Las bicicletas plegables, ligeras y de fácil transporte... Pero incómodas para ciertas distancias.
Las bicicletas plegables, ligeras y de fácil transporte... Pero incómodas para ciertas distancias.

Bicicletas plegables

Para muchos potenciales usuarios, dónde guardarla o dejarla temporalmente es un factor clave. "Al elegir una bici urbana es muy importante determinar el tamaño de rueda. Si tenemos que subir la bici a un cuarto piso no queda más remedio que acudir a la plegable, con ruedas de 20 pulgadas". Son estas bicicletas las que pueden doblarse sobre un eje. “Se quedan hechas un cuadradito muy compacto, son muy prácticas. Pero como bici, son más inseguras y un poco menos efectivas en la pedalada tanto por el tamaño de rueda como por su construcción, salvo que nos movamos en un presupuesto elevado”, avisa Ochoa.

Conviene tener en cuanta otros factores con las plegables: “Por un lado, la rigidez estructural del cuadro. Luego, una rueda de 20 pulgadas va a ser más manejable, pero menos estable y segura que una con rueda de 700 mm (rueda grande). Los componentes han de tener una calidad mínima por nuestra seguridad”. Hablemos entonces de precios: "Cuanto más pequeña sea, y si la queremos usar a diario, más cara. Si hubiera una reglamentación seria sobre la seguridad vial de los ciclistas, por calidad una plegable de 200 euros o menos quizá estaría prohibida. Una de calidad mínima debería rondar entre 350 o 400 euros. Y si vamos a usarla a diario, lo aconsejable es la franja entre los 500-1.000 euros por su ligereza y manejabilidad".

En una buena bicicleta de montaña es muy importante controlar el peso. (Trek)
En una buena bicicleta de montaña es muy importante controlar el peso. (Trek)

Bicicletas de rueda grande

Existe una amplia gama de bicicletas de uso urbano con rueda convencional. En este apartado, Juan Ochoa recuerda la opción de comprar una bicicleta de montaña, con amplia oferta y abanico de precios, o también adaptar la que ya se posea: “Si ya la tienes, tampoco es desdeñable adaptarla montando ruedas lisas de perfil urbano, guardabarros, luces... Es importante una postura cómoda para el uso cotidiano, con buen reparto de pesos. En esto, hay marcas que buscan que su gama baja se parezca a las de competición... Pero no lo hacen bien”. Ochoa añade otro factor a considerar: “Si podemos, es mucho mejor acceder a frenos de disco de cierta calidad, ya que tendremos una frenada segura y eficaz, algo muy importante en las ciudades, y nos ahorramos mantenimiento”.

Llega el momento de los presupuestos. “Si nos diera miedo gastar mucho por los robos y piensas en una bicicleta de 200 euros, hay que ser conscientes de que a veces lo barato sale caro. Nos da acceso a movernos en bici, sí, pero pasado el tiempo estas suelen dar muchos problemas, con lo que acabas comprando una de 400 euros o más. Quien quiera hacerlo bien, es mejor gastarse un poco más de entrada. La contrapartida es que siempre vas a poder revenderla porque una bici de cierta calidad aún mantiene su valor con los años”, señala Ochoa. ¿Cuál sería ese precio mínimo de bici recomendable? “Parten de 400 a 500 euros ofertas al margen, el escalón inicial que puede recomendar una tienda especializada. A partir de aquí se puede seguir subiendo en calidad y precio. Un tema importante por fiabilidad y mantenimiento son componentes como los frenos y la transmisión, con un mínimo de calidad para no tener que estar pendiente de fallos y reparaciones”.

Las bicicletas eléctricas, las más demandadas por su eficiencia y comodidad.
Las bicicletas eléctricas, las más demandadas por su eficiencia y comodidad.

Bicicletas eléctricas

La eléctrica abre un mundo de posibilidades: mayor velocidad, menor sudoración, recorridos más largos... “Son la guinda del pastel si uno se lo puede permitir. El ideal para competir en movilidad con un ciclomotor, pero con sus ventajas, claro está". Aunque conviene ponderar otros factores en juego. Ochoa aconseja en su elección que disponga de un motor central en el pedalier: "Son más caros, pero interactúan mejor con el ciclista, ofrecen una mejor respuesta, mayor autonomía y sensación de estabilidad y calidad superior”. Sin embargo, adquirir una eléctrica exige más información previa que una convencional. “Comprar una 'e-bike' por precio sin tener conocimiento te puede salir caro. Hay que huir en la medida de lo posible de motores sin marca y también de motores traseros (incorporados a la rueda de atrás)”, subraya.

El espacio de almacenamiento es también otro condicionante al decantarse por una 'e-bike'. “La mayoría de las eléctricas urbanas vienen dotadas de batería desmontable con cierre de seguridad. Si tienes un trastero o un lugar donde guardarla, puedes sacar la batería para llevarla a casa a cargar, a la vez que le quitamos unos tres kilos de peso para subirla a un piso, por ejemplo. Las que no tienen batería desmontable están más condicionadas para ser guardadas en un piso o un trastero, porque dependes de tener un enchufe a mano”, remarca Ochoa.

“Por ser más pesadas, son más seguras y estables de comportamiento, transmiten un mayor grado de seguridad al usuario”, explica uno de los pioneros en la introducción de la bici eléctrica en el mercado español. “Y como son bicis más caras, aquí va implícito en el precio un nivel de sus componentes, que suelen ser buenos”. Vale, ¿y cómo de caras? “Una 'e-bike' urbana de calidad mínima tiene un precio base que ronda los 2.000 euros, frente a los 4.000 de partida de una recreacional de montaña de calidad”.

¿Se pueden financiar?

Una baza a favor de la bicicleta es el mercado actual de financiación, que ofrece infinidad de campañas sin intereses. Empecemos por la bici tradicional. “Una de entre 400 ó 550 euros financiada a 18 meses te cuesta unos 30 euros al mes. Si encaja en tus intereses y necesidades, hasta podrías sustituir la compra por el abono de transportes”, asegura Ochoa. ¿Y una eléctrica? “Pues tampoco es imposible: una bicicleta de 2.000 euros a 30 meses, suponen unos 60 euros mensuales. Te aseguras una buena 'e- bike' de marca reconocida para mucho tiempo”.

Ochoa también recuerda que en estos momentos existen campañas como las de la Asociación de Tiendas de Bicicletas (Atebi), "que regalan una revisión gratuita ahora que llega el momento del desconfinamiento". Los pasos: llevar tu montura a una tienda adscrita, rellenar un formulario.... ¡y listo!

Un buen candado te garantizará tranquilidad y espantará a los ladrones.
Un buen candado te garantizará tranquilidad y espantará a los ladrones.

¿Y qué pasa con los robos?

Al margen de las circunstancias personales, el robo de bicicletas es uno de los mayores frenos para su uso. Aquí, es necesaria la inversión en un buen candado. “Algunos criterios de homologación de las marcas de referencia, y hablan de nivel 7 u 8 de seguridad, son ya equivalentes al de una moto. Los precios, entre 60 y 100 euros. No garantiza que no te la roben, pero tampoco que te lo corten con una cizalla y se la lleven volando", explica Ochoa. "Esta es la asignatura pendiente de las grandes ciudades, de modo que cada uno debe valorar donde puede guardar su bicicleta”. Y por supuesto, para la seguridad personal, el uso del casco, que no es obligatorios en las ciudades, pero por sentido común y cabeza, nunca mejor dicho, totalmente recomendable.

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