Movistar y Bahrain, posibles opciones

¿La espantada de Chris Froome? Por qué sopesa correr el Tour 2020 con otro equipo

El británico no quiere trabajar para nadie en Ineos y, ante las dificultades del equipo para establecer una jerarquía en el Tour, podría meditar su marcha a mitad de temporada. Busca igualar a Induráin

Foto: Chris Froome, con el Team Ineos en el Tour de los Emiratos. (Reuters)
Chris Froome, con el Team Ineos en el Tour de los Emiratos. (Reuters)

Chris Froome anhela sumarse al selecto club de ganadores de cinco Tour de Francia. El británico, que dice estar ya recuperado de las múltiples fracturas que sufrió tras su caída el pasado año en la Dauphiné, acaba contrato este 2020 con Ineos, formación en la que lleva desde el 2010 (antaño Sky), y podría estar negociando su salida inmediata de la estructura, según el portal 'Cyclingnews'. Parece ciencia ficción, pero en caso de darse esta posibilidad el movimiento sacudiría por completo el ciclismo mundial. Los de Dave Brailsford, que esta semana han sido noticia por los apuros económicos que podrían padecer en caso de que la epidemia se enquistara con el tiempo, atesoran a muchos galgos de primera clase bajo su paraguas y Froome no está en disposición de ser gregario de nadie, ni siquiera del jovencísimo Egan Bernal, el actual maillot amarillo. Froome querría abandonar ya la disciplina para ejercer como líder único en otro equipo y aspirar a la corona.

¿Permitiría la UCI esta transacción? La respuesta es sí. Las reglas a este respecto son claras: cualquier corredor que lo desee puede cambiar de equipo dentro de las dos primeras semanas de agosto. El Tour, que vio retrasada su fecha por culpa del coronavirus, se celebra a finales de mes, por lo que el británico podría disputar la 'Grande Boucle' con otros colores diferentes. La cuestión es quiénes estarían interesados en hacerse con sus servicios. Solo tres equipos (Education First, UAE-Emirates e Israel) lo tienen complicado, al tener cubiertas las 30 fichas máximas permitidas. Así las cosas, para hacerle sitio a él, deberían bajar de la bicicleta a alguien. Sin embargo, el resto del World Tour sí dispone de vacantes. Por ahora todo son especulaciones y parece harto complicado que el movimiento, que tiene sentido, se dé.

Algunos equipos están pasando por problemas y el salario de Froome podría estar por encima de los cuatro millones de euros (habría que pagarle la mitad). El contexto actual no es el idóneo para mover ficha, más cuando ni siquiera se sabe si arrancará definitivamente el Tour. Por barajar opciones más o menos viables, el Bahrain-McLaren puede ser una de ellas, la otra Movistar. El primero de los conjuntos (con parte de financiación inglesa) está capitaneao por Rod Ellingworth, hombre clave en los éxitos del Sky y del ciclismo olímpico británico. Froome le conoce bien, como también a Mark Cavendish, Wout Poels o Mikel Landa, todos ellos antiguos compañeros. Pero que Ellingworth diera el visto bueno a la incorporación de Froome le traería problemas con Landa. El vasco salió de Movistar con la premisa de liderar este proyecto y la llegada del cuatro veces campeón del Tour pondría en riesgo su papel.

Mientras, los telefónicos sostienen una plantilla joven, sin mucha experiencia ni grandes líderes, no aún especialmente curtidos (más allá de Valverde), pero que han efectuado promesas a corredores de presente como Enric Mas y, sobre todo, Marc Soler, que lleva años esperando su oportunidad para optar a las grandes generales. No obstante, Telefónica, mecenas del equipo, tiene intereses estratégicos en el Reino Unido. Acaba de firmar un acuerdo con Liberty Media, gigante norteamericano, que ha dado como resultado la creación del mayor operador de telecomunicaciones por número de clientes del Reino Unido. ¿Podría facilitar esto el aterrizaje de Froome al equipo? Como poder... Sería un reclamo publicitario. Desde luego, un bombazo en toda regla y una manera de que el conjunto español le devolviera a Ineos el golpe tras las polémicas salidas de Richard Carapaz y Andrey Amador, hombres relevantes que Unzué, manager azulón, jamás quiso perder para esta nueva etapa.

Ineos ha preparado su relevo

Movistar sueña con volver a ganar un Tour de Francia y Chris Froome, de 34 años, tiene entre ceja y ceja el quinto que le igualase a Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain, los más grandes. No muchos corredores a lo largo de la historia pueden presumir de haberlo tenido tan cerca. Tiene apetitio y ganas de demostrar, para mal de sus detractores, que sigue atesorando calidad y capacidad para disputar la más laureada de las carreras, que está 100% recompuesto de sus heridas. Sin embargo, el panorama en la cita gala junto a Geraint Thomas y Bernal, los dos últimos vencedores, no parece el propicio para el asalto a la carrera. El colombiano ya aseguró que no se veía con el dorsal 1 trabajando para él en una reciente entrevista con Eurosport. Además, Carapaz, ganador el año pasado del Giro con el Movistar, podría reclamar un peso mayor a partir del curso que viene si consigue retener la maglia rosa.

El ciclista británico disfruta cada vez de menos espacio en el seno de Ineos. Durante su ausencia, otros han asumido su rol, con éxito. Ha dejado de ser la estrella de un equipo que ya ha ido preparando su relevo. Cambiar ahora es una elección, pero esperar al año que viene parece lo más sensato dada la incertidumbre que envuelve al pelotón en particular y a todo el deporte internacional, en general. Froome lleva diez años en esta estructura y la espantada a pocos meses de que se extinga su vinculación contractual causaría estupor. Las transferencias a mitad de curso, pese a aceptarse, tal y como hemos explicado anteriormente, no son frecuentes. Eso sí, Froome tiene en el equipo un ejemplo en el que fijarse. Es Rohan Dennis, actual campeón del mundo contrarreloj, que en 2014 decidió pasar del Garmin al BMC.

Ciclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios