Cuando Rodrygo se suma a la revolución en el Real Madrid (y Jovic se quita la presión)
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Cuando Rodrygo se suma a la revolución en el Real Madrid (y Jovic se quita la presión)

El mejor Real Madrid de la temporada golegó (5-0) al Leganés con dos jóvenes jugadores que están en los planes de Zidane para iniciar la revolución anunciada

Foto: Rodrygo celebra el gol marcado al Leganés en el Bernabéu. (EFE)
Rodrygo celebra el gol marcado al Leganés en el Bernabéu. (EFE)

La solución a uno de los problemas para que Zidane empiece a definir qué equipo es y a qué juega el Real Madrid está en un chico de 18 años: Rodrygo Goes. El chaval derriba la puerta del primer equipo con su actuación en la victoria (5-0) contra el Leganés. Es lo que necesita un proyecto al que le cuesta arrancar y tener una identidad. Saber quiénes son los futbolistas más fiables para el técnico cuando lleguen los partidos decisivos. Si la siguiente cita fuera el Clásico, no tengan dudas de que entre los titulares estaría Rodrygo. No va a mirar Zidane el DNI ni la trayectoria de los jugadores. Cree en Rodrygo y tiene la percepción de que es un futbolista con más empaque que lo que dice su edad. Una excelente noticia para el entrenador y malísima para todos los que empezaron la temporada en este puesto. Los Bale, James, Vinícius y Lucas Vázquez sufren el adelantamiento más increíble que se recuerda en mucho tiempo en el Real Madrid.

Rodrygo es la bandera de la revolución anunciada por Zidane y que se diluyó cuando se cerraron las puertas Bale y James. El entrenador se encontró con dos futbolistas que le sobraban y a los que no tuvo más remedio que recurrir. Las otras dos opciones eran contar con Lucas Vázquez o Rodrygo. Tras varias pruebas, en las que Vinícius también ha ocupado la demarcación de extremo derecha y no ha funcionado, la más convincente es la de Rodrygo. Tiene madurez y los registros que demanda el entrenador. Da equilibrio táctico, tiene movilidad, trabajo, velocidad, cambio de ritmo, desmarque y hace goles. El chico aprovecha otra oportunidad para afianzarse en el once. La primera fue en el partido contra el Galatasaray, en el que Zinédine Zidane tenía la soga al cuello, y el joven brasileño se vació hasta acabar acalambrado.

placeholder Fede Valverde pugna por un balón en el partido contra el Leganés. (EFE)
Fede Valverde pugna por un balón en el partido contra el Leganés. (EFE)

No era sencillo para Zidane arriesgar con Rodrygo hace dos meses, cuando era un recién llegado y la consigna pasaba por que madurara en los entrenamientos con el primer equipo y jugara con el Castilla de Raúl. El crecimiento ha sido vertiginoso. Zidane tiene atracción por este joven atacante que transmite calma y seguridad cuando entra en contacto con la pelota. Lo ha puesto tres ratos y ha hecho dos goles en la Liga (Osasuna en el primer minuto que salió y Leganés a los seis minutos). El miedo escénico, ese del que hablaba Jorge Valdano por lo que impresiona a los jugadores que se enfrentan a la grandeza del Bernabéu, no se percibe en un chaval que ha cruzado el charco y lleva en España poco más de tres meses. Para Rodrygo, jugar en el Bernabéu es como montar una pachanga en el barrio con los colegas. Esto lo ven los entrenadores con facilidad. Zidane se ha encontrado en poco tiempo con una pieza con la que quitarle el óxido a la banda derecha.

La consistencia de Fede Valverde

La revolución ha llegado en el Real Madrid. Ahora queda comprobar si ZZ le va a dar continuidad o se va a quedar en un experimento. No tiene pinta, porque el chico es fiable. Tiene orden, personalidad y talento. No desentona en una delantera en la que acompaña, ni más ni menos, que a Benzema y Hazard. Y, sobre todo, tiene pegada, que es algo que necesita el Madrid. El gol contra el Leganés fue de '9'. Bien colocado en el área pequeña para rematar un centro de Benzema. Tiene todo lo que le falta a Vinícius, con quien es inevitable compararle. Rodrygo transmite tranquilidad y fluidez en sus acciones. Acaba las jugadas, define y no se le ve excitado. El otro perjudicado con la explosión del brasileño fue Luka Jovic. Suplente. Pero aprovechó la ocasión con el partido encarrilado. Le anularon un gol y se estrenó como goleador en el minuto 90 con un cabezazo. Jovic se quita la presión de no ver portería.

Foto: Fede Valverde en una acción del partido contra el Granada. (EFE)

El Real Madrid goleó a un flojo Leganés. El partido resultó un paseo ante un oponente que fue blando y bajó los brazos demasiado pronto con el gol inicial de Rodrygo. Entró bien el equipo blanco al partido (una de las obsesiones de Zidane). Desplegó un fútbol vertical en el que Fede Valverde (titular por delante de Modric) da vigor en el centro del campo. El joven uruguayo es otra de las piezas que tiene Zidane para revolucionar el equipo. Dos chicos (Valverde y Rodrygo) que aportan profundidad, energía, desequilibrio, trabajo y gol. Valverde compacta el equipo. Rodrygo le da filo y pegada. Se sumó Jovic a la fiesta. Si Florentino Pérez señaló como un problema la falta de hambre, se puede dar por contento con la voracidad que tiene el equipo si cuajan el uruguayo, el brasileño y el serbio.

Una victoria convincente en el Bernabéu. Los muchachos (Rodrygo, Fede Valverde y Jovic) aparecieron como primeros espadas. Le hacía falta a Zidane para empezar a despejar dudas y generar más certezas. Los menos optimistas se pueden quedar con un partido cómodo ante un rival que entregó demasiado pronto la cuchara. En todo caso, la revolución de ver a Rodrygo y Fede Valverde en el once y el nivel tan alto que mantiene Benzema (dos asistencias y un gol de penalti) funcionan. Faltó algo más de Hazard. Le hicieron un penalti y decidió tirarlo Sergio Ramos. Una acción a debate. El portero, Soriano, se adelantó ligeramente y el árbitro le mostró la amarilla. Mandó repetirlo y el capitán marcó en el segundo intento. Es una norma que castiga al portero. El Real Madrid sacó adelante un partido con nota, la portería de Courtois a cero, y llegarán más citas para comprobar si esta revolución en el 'plan A' está en la cabeza de Zidane.

Rodrygo Eden Hazard
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