230 ojeadores 'top' de entre 21 y 33 años

Generación Maldini: cómo los 'millennials' invaden los despachos de los clubes de fútbol

El Big Data y las nuevas tecnologías prometen convertir el balompié en el nuevo béisbol, si no lo han hecho ya. Un deporte cada vez menos narrativo; más clínico y matemático. Intuitivo, predecible

Foto: Abel Rojas, derecha, durante su etapa en 'Ecos del Balón'. (YouTube)
Abel Rojas, derecha, durante su etapa en 'Ecos del Balón'. (YouTube)
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El fútbol moderno se ha convertido en una suerte de carrera ‘armamentística’: a mayor preparación tecnológica por parte de un club, mayor porcentaje de éxito se espera. El ‘método Monchi’ ha mutado en una ciencia –no del todo exacta- a través del análisis minucioso y exhaustivo, tanto en su conjunto como a nivel individual, del rival de turno, del equipo revelación o del MVP de la última Copa Libertadores sub-20. Una radiografía casi perfecta del deporte rey, que se ha sumergido de lleno en una nueva era en la que unos nuevos actores otrora secundarios salen a escena.

Según una estimación realizada por El Confidencial utilizando la base de datos de Football Manager, que nutre las de Prozone y las de los clubes de la Premier League, más de 230 ojeadores y analistas de datos de entre 21 y 33 años trabajaron a tiempo completo únicamente para los clubes de las cinco grandes ligas durante la pasada temporada. El Big Data y las nuevas tecnologías prometen convertir el balompié en el nuevo béisbol, si no lo han hecho ya. Un deporte cada vez menos narrativo; más clínico y matemático. Intuitivo, predecible. Juan Mata señalaba recientemente en una entrevista concedida a 'The Athletic' que, "en el fútbol de ahora, el miedo a perder es mucho mayor que la alegría de ganar", lo que ha derivado en que, a través del análisis de datos y el 'scouting', futbolistas como Juan Román Riquelme o Juan Carlos Valerón, 'playmakers' libres y creativos, estén casi extintos.

La rigidez táctica y la estrategia son cada vez más intensas. Ahora más que nunca, las estadísticas, los números, determinan la proyección de un jugador concreto, las probabilidades de que uno u otro club vayan a Europa y, por supuesto, cuánto debe rascarse uno el bolsillo para asegurarse un mínimo de goles por temporada. Es el famoso 'Moneyball', y se está aplicando al fútbol de forma exponencial.

Lluvia de entrenadores jóvenes

Para anticiparse a esta revolución tecnológica, los clubes de la Bundesliga rejuvenecieron sus banquillos. Una nueva ‘ola’ liderada por el Hoffenheim de Julian Nagelsmann (32) –ahora en el RB Leipzig-, el Schalke 04 de Domenico Tedesco (34) –ahora en el Spartak de Moscú- y el Werder Bremen de Florian Khofeldt (36). Técnicos jóvenes, propensos a la aplicación de las nuevas tecnologías en su trabajo sobre el terreno. En España apenas tenemos el ejemplo de Diego Martínez (38) al frente del Granada (líder de la Liga), pero el verdadero ‘plan renove’ se está dando entre bambalinas.

Pablo Ortega, ojeador del Arka Gdynia polaco. (Arka.gdynia.pl)
Pablo Ortega, ojeador del Arka Gdynia polaco. (Arka.gdynia.pl)

En julio de 2018, Roberto Olabe, director de fútbol de la Real Sociedad, presentaba el nuevo organigrama deportivo del club. En él figuraban Abel Rojas (Málaga, 1988), Guillermo Valverde (Madrid, 1993) y Xabi Esnaola (Donostia, 1992) como nuevas incorporaciones a las áreas de Análisis y Reclutamiento. Todos ellos periodistas, comunicadores e 'influencers' futbolísticos en redes sociales. Poco más de un año después, Martin Odegaard, Alexander Isak, Portu o Nacho Monreal juegan a las órdenes de Imanol Alguacil y el conjunto 'txuri urdin' es una de las sensaciones del campeonato. ¿Casualidad?

Virtudes periodísticas al servicio del fútbol

El malagueño Rojas destacó por su visión del fútbol en 'Ecos del Balón', proyecto multimedia que él mismo fundó dedicado en exclusiva al estudio del juego, obviando cualquier polémica superflua o extradeportiva. Esnaola, que se graduó en Comunicación en Deusto, hacía lo propio en su blog, 'Efecto Comet', aunque centrándose en la Real, el equipo de su tierra para el que ahora trabaja. En cuanto a ‘Willy’ Valverde, era el especialista en fútbol alemán de 'Marcador Internacional', web que nació de la mano de Axel Torres y su programa homónimo en Radio Marca. El periodista y analista Toni Padilla le conoce bien.

"Era evidente que Guillermo sentía un impulso por entrar en el negocio del fútbol. Creo que fue clave cuando pudo seguir de cerca los primeros pasos de Guardiola en el Bayern. Me acuerdo de una foto de un amistoso, con Guillermo cerca de Pep en un banquillo de un campo de Regional, observando, aprendiendo. Era cuestión de tiempo que el profesional del fútbol pasara por delante del periodista", declara el comunicador catalán a El Confidencial, y añade que al proyecto "llegaron personas con inquietudes" cuyo "potencial" supo ver Axel Torres.

Pocos meses después de que estos tres chicos se integrasen en el organigrama de la Real Sociedad de la mano de Olabe, el Real Betis Balompié incorporaría a su secretaría técnica a Álvaro Ladrón de Guevara (Sevilla, 1990), licenciado en Periodismo también. A su temprana edad, ya había trabajado cuatro años para el Galatasaray. Los casos más recientes son los de Sergio Santomé (Valencia, 1991) y Carlos Rosende (A Coruña, 1988), captados por Valencia y Deportivo de La Coruña, respectivamente. Ambos, al igual que Valverde, estuvieron vinculados en su momento a 'Marcador Internacional'.

La 'pasión' por ver un Notts County-Wrexham...

"Axel ha sido clave en todo esto: fue él quien descubrió el talento de gente como Sergio, Guillermo, Carlos... Luego ellos han volado solos, pues van sobrados de talento y personalidad", apostilla Toni Padilla. A su vez, bromea al ser cuestionado por la influencia que han podido tener su colega o Julio Maldonado Maldini’ a la hora de que los 'millennials' quieran dejar de hacer crónicas y empezar a elaborar informes técnico-tácticos: "Siempre le digo a Axel que es el culpable de dejar sin salir de fiesta a millares de adolescentes que prefieren ver un Notts County-Wrexham".

Las oficinas de Driblab en Madrid, donde analiza Salvador Carmona.
Las oficinas de Driblab en Madrid, donde analiza Salvador Carmona.

El autor de 'Una pasión esférica', peso pesado de dicho portal, ha trabajado codo con codo con esta ‘camada’ de comunicadores futbolísticos, por lo que esta ‘fuga’ de talento no le sorprende demasiado. "Son genios", afirma con rotundidad. Sus perfiles sociales, no obstante, permanecen ‘mudos’ o inactivos desde entonces. Sus aplaudidos análisis no se pueden ‘airear’ en Twitter. Ya no. "No están expuestos a los medios", nos comenta el jefe de prensa de un club de la Primera División española. Nos niegan cualquier entrevista con ellos.

De Canal Plus a la Premier

Además de Axel Torres y Julio ‘Maldini’, Gaby Ruiz ha sido otro ‘faro’ que ha iluminado el camino de estos chicos. En marzo de 2016, el periodista abandonaba Canal+ para formar parte del equipo de 'scouting' del Middlesbrough. Su amigo Víctor Orta, alumno aventajado de Monchi -y ex de Marca también-, le daría su primer trabajo 'full time' como ojeador tras 21 años de trayectoria en televisión. Ambos encabezan ahora la búsqueda de talento para el Leeds United de Marcelo Bielsa.

"Todos vamos por detrás de Gaby, que ha sido pionero en tantas cosas... Aunque, si miras la historia, todo se repite. En los años 30, los periodistas ya eran fichados", señala Toni Padilla, un apasionado de la historia. "No es una dinámica en el fondo sorprendente: el periodista maneja información, conoce gente y muchos acaban en los clubes. Aunque pocos con el talento de Gaby, sin duda. Perdimos a un genio en la televisión; se ganó un profesional en el fútbol", señala.

"En el fútbol, en general, se tiende a pensar que el periodista no sabe de fútbol por no haberlo jugado, cuando, en realidad, un buen periodista ve mucho fútbol; mucho más que algunas personas de la propia industria. Los datos, sumados al visionado de partidos, más la habilidad comunicativa del periodista, pueden ser una salida profesional", apostilla Salvador Carmona (Sevilla, 1990), graduado en Economía y Estadística por la Universidad de Arizona y fundador de Driblab, una asesoría de clubes de fútbol basada en grandes datos y metodología predictiva. ¿Su objetivo? Minimizar el margen de error. Una labor que, erróneamente, muchos reservan solo a quienes poseen una formación matemática.

"Pero hay que tener cierta afinidad con los números, entenderlos e interpretarlos", apunta, no obstante, el sevillano. "Hay cierto periodo de adaptación para acostumbrarse a lo que hacemos. Si tienes una formación numérica, ese proceso es más rápido, pero no es necesariamente fundamental". El periodista Paco López, miembro de Driblab, es un ejemplo de la mejor adaptación de los jóvenes amantes del fútbol a este nuevo mercado. Si además son periodistas, pueden ofrecer "una unidad entre los modelos cualitativo y cuantitativo", haciendo el análisis deportivo de datos "más didáctico para el receptor". En este caso, "el entrenador, el director deportivo o la presidencia" de un club.

Investigación, archivo e interpretación

Bien visto, el 'scouting' y el Big Data tienen muchas similitudes con la labor periodística, pues requieren de habilidades parecidas a la de un documentalista. Es un trabajo de investigación, de archivo e interpretación de datos, al fin y al cabo. Si, además, quien lo lleva a cabo es un apasionado del fútbol, adquiere un plus de interés, esfuerzo y compromiso. Su amor por este deporte ha llevado a muchos de estos jóvenes periodistas a formarse también como entrenadores u ojeadores –antes o después de haber firmado-, pero Miguel Ángel Gómez, director general deportivo del Real Valladolid, antepone las aptitudes a cualquier otra cosa.

Sergi Guardiola (c), junto con el director deportivo del Real Valladolid, Miguel Ángel Gómez (d). (EFE)
Sergi Guardiola (c), junto con el director deportivo del Real Valladolid, Miguel Ángel Gómez (d). (EFE)

"Lo innegociable es querer aprender, integrar otras formas de trabajo. No creo en la obligatoriedad de los títulos. Se trata de incrementar el conocimiento, bien sea a través de cursos o bien a través de una visita a clubes donde se puedan compartir experiencias, formas de trabajo", asegura Gómez. De las 16 personas que conforman su secretaría técnica, nueve son 'millennials' y tres cumplen, además, un perfil periodístico: Guillermo Bullón (26), Iván MartínezPachu’ (31) y Alexis Muñoz (28).

"Este perfil se ha visto históricamente perjudicado. El gran error de este mundillo es pensar que solo unos pocos saben de esto y tratar con ego y prepotencia a gente con ilusión y conocimientos de sobra para aportar a una empresa del sector del deporte. Pueden ser muy útiles para un club", reivindica el cordobés. En este sentido, Toni Padilla estima que los clubes "no ven periodistas", sino "personas con conocimientos". "Simplemente, se fichan trabajadores jóvenes que permiten competir mejor en un nuevo tipo de mercado. Que la gente no se crea que se trata de periodistas y nada más".

Twitter, una ventana al mundo

Antes de incorporarse al actual equipo de 'scouting' del Real Betis, Álvaro Ladrón de Guevara se licenció en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Mientras se sacaba la carrera, compartía en un blog y en Twitter sus concienzudos análisis de jóvenes promesas. Anticipó el 'boom' de Thibaut Courtois, entre muchos otros futbolistas, lo que llamó la atención de los responsables de captación del Galatasaray turco. Con apenas 29 años, comparte rutinas de trabajo con leyendas verdiblancas de la talla de Alexis Trujillo (54), Juanjo Cañas (47) o Juan Merino (49).

Pero no hace falta haber pasado por la universidad para que un club profesional abra sus puertas a un 'millennial'. Ejemplo de ello es Pablo Ortega (Madrid, 1987), quien, tras superar el Bachillerato, obtuvo la titulación de entrenador y la de 'scout'. Fueron su blog y su canal de YouTube los que llevaron al Arka Gdynia a interesarse por sus habilidades. Ahora elabora informes de futbolistas de Segunda y Segunda B desde el pasado mes de mayo para ellos. Hasta entonces, como cientos de miles de chicos de su edad, había compaginado lo que consideraba su 'hobbie' con su trabajo "en fábricas, cadenas de montaje y otros comercios".

Su contenido en redes sociales, afirma, fue "fundamental" para llamar la atención no solo del club polaco, sino del Karpaty Lviv ucraniano y el Pyramids FC egipcio, con los que colaboró previamente. "Para los que no hemos tenido una carrera como futbolistas es muy, muy complicado llegar a formar parte de un club de primer nivel, y Twitter es una ventana al mundo con la cual dejas de ser invisible", declara el ojeador madrileño. "Bien utilizadas, las redes sociales son una herramienta maravillosa que te permite conocer gente increíble a la que no tendrías acceso de cualquier otra forma".

Pongamos como ejemplo a Xabi Esnaola, de 27 años. Trabajó como camarero y mozo de almacén al tiempo que se formaba como 'scout' y preparaba contenidos para sus redes sociales y su blog. El aficionado al balompié de Gipuzkoa encontró en 'La Mano de David' primero, y 'Efecto Comet', después, un lugar donde el juego era el único protagonista; muy por encima de la rumorología que ‘contamina’ el fútbol hoy en día. Los medios locales pronto empezaron a hacerse eco de su trabajo, que se convirtió en su propio ‘escaparate’. Lo mismo les ocurrió a Abel Rojas, Álvaro Ladrón o Sergio Santomé.

Onel Hernandez, del Norwich City y 'radiografiado' por la veinteañera Mariela Nisotaki. (Reuters)
Onel Hernandez, del Norwich City y 'radiografiado' por la veinteañera Mariela Nisotaki. (Reuters)

Pero son muchos los 'millennials' para los que las redes sociales no han supuesto un gran cambio en su estatus. De hecho, se sumergieron en ellas cuando ya trabajaban para algún club. Es el caso de Mariela Nisotaki (Atenas, 1990), jefa de las áreas europea y doméstica de captación del Norwich City, recién ascendido a la Premier League, o Adrián Espárraga (Cartagena, 1990), ojeador del Girondins Bordeaux. Antes, trabajó para el Real Betis y el Leicester City de la mano de Eduardo Macià, actual director deportivo del conjunto francés. Él no se dio a conocer en internet.

"Fue en el curso de entrenadores cuando uno de los profesores, Juan Gambero, me propuso formar parte de su cuerpo técnico en un equipo de Tercera. Al año siguiente, Rafa Gil me llamó para incorporarme a la secretaría técnica del Málaga CF", relata el 'scout' murciano. Poco después, pasaría a ser analista del primer equipo blanquiazul. Esto le obligó a aparcar sus estudios de Ingeniería Industrial. "Me quedan algunos créditos para terminar la carrera", admite, "pero una vez que ves que está a tu alcance la posibilidad de hacer de tu pasión tu trabajo, no hay mucho que pensar".

La continua formación

Espárraga, último ‘filtro’ del área de captación del Girondins, lleva años viajando de un lado a otro del mundo escrutando fichajes potenciales en directo. No llega a la treintena, pero ya ha cumplido el sueño de millones de personas de su misma edad. No hace mucho que "compaginaba los estudios de Ingeniería con el curso de entrenador" -posee la licencia UEFA Pro, la más alta, desde los 20 años-, y actualmente se sigue "preparando". "La formación siempre tiene que estar presente en la carrera de todo profesional, sea en el ámbito que sea". Fue formándose precisamente, y no en las redes sociales, donde llamó la atención de las personas adecuadas. El don de la oportunidad.

"Empecé a usarlas tras incorporarme al Málaga", asegura Espárraga, "y, hasta el momento, ninguno de los trabajos que he conseguido ha sido gracias a ellas". No obstante, él sí mantiene su perfil activo, al contrario que los 'scouts' de la Real Sociedad. "La mayoría de los clubes regulan su uso, pero la mayoría de las reglas son lógicas. Son una parte importante de la sociedad si se les da el uso correcto. Además, ayudan a dar visibilidad a muchas acciones que se realizan desde el club; no podemos olvidar que somos las caras visibles de la institución, y que la representamos de modo directo o indirecto", reivindica.

Martin Odegaard, este domingo ante el Betis. (Reuters)
Martin Odegaard, este domingo ante el Betis. (Reuters)

Para Toni Padilla, "saber manejar bien la cantidad de información a la que podemos llegar ahora es clave", y en ello la ‘Generación Maldini’ –llamémosla así- tiene ventaja. Uno de los pioneros en este campo fue Pablo Longoria (Oviedo, 1986), director técnico del Valencia hasta hace bien poco. Con apenas 33 años, ya ha sido jefe de 'Scouting 'del Sassuolo y la Juventus. "Un tipo brillante" al que no le han hecho falta las redes sociales para promocionar su trabajo. "Sin talento detrás, no dejan de ser humo", insiste el catalán. En el caso de estos chicos recién asentados en el fútbol profesional, prefiere decir que "han sido clave las nuevas tecnologías", en general.

Ser ‘millennial’ en la era del Big Data

Pero, ¿qué supone este 'boom' juvenil para los ojeadores y analistas de siempre, los que llevan tantos años en la carretera buscando al próximo 'crack' o creando sus propias bases de datos desde cero? ¿Deben temer por su futuro laboral?

"Los 'scouts' tradicionales no lo son tanto", señala Miguel Ángel Gómez, ya que "los sistemas van evolucionando. Quizás aporten otra visión en cuanto al método de observación y registro. Todo suma siempre. La clave está en el equilibrio; en lo que aporten unos y otros, porque en la detección de talento no hay una sola forma de trabajo", añade. El propio director deportivo del Valladolid respondía en su momento a este perfil, convirtiéndose en el coordinador del equipo de trabajo de Monchi en el Sevilla FC con solo 35 años. Antes, había ejercido como psicólogo del club, analista de rivales y técnico de la cantera. Un ejemplo de adaptabilidad, como estos jóvenes.

Monchi, para muchos el mejor 'scouting' del mundo. (EFE)
Monchi, para muchos el mejor 'scouting' del mundo. (EFE)

"Los 'millennials', o como se llamen, manejan mejor el Big Data, saben leer datos, saben usar aplicaciones para entender mejor a los jugadores. Eso te permite preparar mejor un viaje de captación, por ejemplo. Antes, un observador descubría jugadores en directo durante un torneo sub-15; ahora puede tener pistas antes", explica Toni Padilla. El catalán, no obstante, cree que "todo lugar de trabajo debe tener gente muy joven y gente veterana" porque "los jóvenes aprenden de los veteranos, y viceversa". No es el caso de Driblab. "El mayor miembro de nuestro equipo nació en 1986, y el más joven en 1996", confirma su cofundador, Salvador Carmona, exanalista de ESPN, la NBA y la Federación Española de Baloncesto (FEB).

Es inevitable que, en este nuevo contexto, surjan ciertas dudas. ¿Están asumiendo los jóvenes demasiada responsabilidad demasiado pronto en el fútbol de élite? ¿Se han convertido los dirigentes de los clubes en unos temerarios? "Se debe ser temerario si quieres conseguir éxitos. Siendo prudente no se gana. La clave no fue fichar 'influencers'; fue entender que, detrás de esos 'nicks', teníamos mucho talento", analiza Padilla. Y aunque el colaborador de Movistar + considere que "estos casos aún son excepciones, no normas", la revolución futbolística de la ‘Generación Maldini’ ya parece imparable.

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