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Por qué Guanyu Zhou debe más la vida a su Ángel de la Guarda que al halo
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SE ROZÓ LA TRAGEDIA

Por qué Guanyu Zhou debe más la vida a su Ángel de la Guarda que al halo

A pesar de la mucha complacencia de la Fórmula 1 surgida después de que el piloto chino escapara ileso de un pavoroso accidente, urge revisar muchas cosas para el futuro

Foto: En la foto se aprecia como falló el arco de seguridad y el halo salvó la vida de Guanyu Zhou. (EFE/CHRISTIAN BRUNA)
En la foto se aprecia como falló el arco de seguridad y el halo salvó la vida de Guanyu Zhou. (EFE/CHRISTIAN BRUNA)

Fue sin duda uno de los accidentes más brutales de los últimos tiempos. En la salida del Gran Premio de Gran Bretaña, un error de George Russell provocó una carambola entre tres coches en la que se llevó la peor parte Guanyu Zhou con su Alfa Romeo. El piloto chino volcó y salió despedido boca abajo hacia las barreras de protección y el accidente provocó la inmediata neutralización de la carrera.

Una vez rescatado Guanyu Zhou de la difícil posición en la que quedó su coche, (boca abajo entre el guardaraíl y las alambradas que separan al público de la pista). Se reanudó el Gran Premio con el alivio de los pilotos porque las medidas de seguridad habían cumplido su función y el piloto chino había salido indemne del tremendo impacto. Sin embargo, un análisis detenido de los hechos permite concluir que hubo más de milagro que de efectividad en las medidas de seguridad para que todo no hubiera acabado en tragedia.

placeholder El coche de Zhou quedó atrapado en una posición muy peligrosa cuando lo detuvieron las alambradas (REUTERS /Molly Darlington)
El coche de Zhou quedó atrapado en una posición muy peligrosa cuando lo detuvieron las alambradas (REUTERS /Molly Darlington)

Momentos de tensión

Antes, cabría preguntarse también por la política actual de la Fórmula 1 de escamotear a la audiencia las imágenes de los accidentes y lo que sucede a continuación. ¿Alguien imagina la angustia de los padres, familiares y amigos de Zhou en China intentando saber qué pasaba en Silverstone? Si la realización oficial no ofrece imágenes se intuye un episodio de gravedad.

placeholder Una imagen muy dura. (REUTERS/Molly Darlington)
Una imagen muy dura. (REUTERS/Molly Darlington)

Pero volviendo al accidente en sí de Zhou, quizás sea errónea la premisa de que no consecuencias físicas para el piloto porque afortunadamente funcionaron las medidas de seguridad. La frase "El halo le ha salvado la vida" se repitió hasta la saciedad y, aunque es cierto, lo hizo porque lo que debería de haber funcionado antes falló clamorosamente.

En primer lugar, no es el halo el elemento de seguridad que protege a un piloto en caso de vuelco, sino el arco en forma de herradura situado a la espalda y por encima del piloto, donde se ubica la toma de aire del motor. Es decir, el halo evitó una desgracia ciertamente, pero nunca debería haber entrado en acción en un accidente de este tipo porque, primero, el arco de seguridad se rompió cuando debería haber resistido. En segundo lugar, las escapatorias no cumplieron su función de frenar un coche cuando este se sale de pista y el Alfa Romeo de Zhou llegó como un misil a la zona del colchón de neumáticos pese a los casi 300 metros de distancia que les separa de los límites de pista.

placeholder La FIA tiene que evitar que un coche pierda por impacto su arco de seguridad. (REUTERS/Molly Darlington)
La FIA tiene que evitar que un coche pierda por impacto su arco de seguridad. (REUTERS/Molly Darlington)

Un fallo en los controles imperdonable

Las fotos en la grúa del Alfa Romeo no dejaban lugar a dudas: toda la parte superior del vehículo estaba completamente seccionada. Todo, excepto la célula de seguridad del piloto. Zhou es de baja estatura y no pasó nada, pero pilotos muy altos como Esteban Ocon, por ejemplo, quizá no habrían tenido tanta suerte. El arco de seguridad es un elemento diseñado específicamente para esta clase de impactos.

Desde que se introdujo a finales de los 60 en la Fórmula 1, el arco de seguridad tiene como función primordial proteger al piloto en caso de vuelco, justo lo que no ocurrió en el accidente de Zhou. Incluso en monoplazas tan primitivos como los fórmulas nacionales de iniciación en la España de los años 70, los primeros arcos de seguridad rudimentarios cumplían su función y salvaron la vida de pilotos como, por ejemplo, el malagueño Gerardo Van Dulken. En estos tiempos de altísima seguriudad, sin embargo la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) deberá ahora exigir mayores controles de seguridad y resistencia de este elemento. Incluso con efecto inmediato para obligar a reforzar los chasis en la zona crítica.

placeholder Incluso en los primitivos y rudimentarios arcos de seguridad de los Fórmulas de iniciación españoles de los años setenta, funcionaron lo justo para que pilotos como Gerardo Van Dulken salvaran la vida. (Archivo 'El Automovil racing')
Incluso en los primitivos y rudimentarios arcos de seguridad de los Fórmulas de iniciación españoles de los años setenta, funcionaron lo justo para que pilotos como Gerardo Van Dulken salvaran la vida. (Archivo 'El Automovil racing')

De nuevo, las escapatorias de asfalto

Urge también abrir un debate sereno acerca de la conveniencia o rediseño de las escapatorias de asfalto. No solo por el abuso en forma de atajos por parte de los pilotos, sino porque también algunas de sus posibles ventajas en materia de seguridad se tornan en serios inconvenientes.

Una vez boca abajo, el coche de Guanyu Zhou no deceleró nada una vez fuera de la pista, entrando como un proyectil en la pequeña zona de grava antes del muro de neumáticos y las alambradas. Una de las lecciones del accidente sería estudiar la posibilidad de reducir el tamaño de las escapatorias de asfalto valorando pros y contras. También, la instalación de redes de frenado que se desplieguen cuando un coche sale de pista a gran velocidad. Porque el problema de las escapatorias de asfalto no sucede solamente por un vuelco, como el caso que nos ocupa. Cuando un piloto en un accidente las ruedas o el alerón delantero el coche sigue como un proyectil cuando se sale de pista, una imagen que no es algo infrecuente.

placeholder Pudo haber perdido la vida. (REUTERS/Molly Darlington)
Pudo haber perdido la vida. (REUTERS/Molly Darlington)

Otro punto clave es el sobrepeso de los coches. La brutal velocidad con la que llegó el coche de Guanyu Zhou a las alambradas de protección de los graderíos tiene que ver también con las enormes inercias de unos coches que pesan 300 kilos más que en el pasado. En otros accidentes de esta temporada se ha confirmado hasta qué punto el aumento de peso y tamaño de la actual generación de coches ha incrementado la gravedad de los daños respecto a los coches del pasado en golpes similares.

La experiencia de Silverstone ha tentado demasiado a la suerte, y la FIA deberá revisar apartados que se daban por seguros porque en las cuestiones de seguridad nunca hay que bajar la guardia. El riesgo inherente a este deporte impide garantizar la seguridad al 100%. Aspectos que se dan por sentados, sin embargo, no funcionaron en Silverstone. No se puede exigir más horas extras a los Ángeles de la Guarda.

Fue sin duda uno de los accidentes más brutales de los últimos tiempos. En la salida del Gran Premio de Gran Bretaña, un error de George Russell provocó una carambola entre tres coches en la que se llevó la peor parte Guanyu Zhou con su Alfa Romeo. El piloto chino volcó y salió despedido boca abajo hacia las barreras de protección y el accidente provocó la inmediata neutralización de la carrera.

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