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Carlos Sainz, en el diván del piloto: ¿qué le está fallando con su nuevo Ferrari?
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ESTILO DE PILOTAJE Y PERSONALIDAD DEL F1-75

Carlos Sainz, en el diván del piloto: ¿qué le está fallando con su nuevo Ferrari?

Las siguientes líneas intentan explicar los problemas de Sainz en la nueva era 'wing car', con un F1-75 que responde de manera ajena al estilo de conducción natural del español

Foto: Carlos Sainz en Mónaco, antes de comenzar el Gran Premio (Ferrari)
Carlos Sainz en Mónaco, antes de comenzar el Gran Premio (Ferrari)

El Confidencial preguntaba a Carlos Sainz tras el Gran Premio de España un par de cuestiones. Respondió primero a la segunda. “¿Qué cómo puede ir la próxima carrera de Mónaco para mí? Es cierto que siempre me he sentido cómodo en Mónaco, donde puedo hacer buenas vueltas, pero también necesitas tener confianza en el coche, el equilibrio del coche que te gusta en Mónaco. Y hasta que no sienta bien cómo se comporta no sabes exactamente qué va a pasar, pero voy a afrontar el fin de semana como siempre, motivado y dispuesto para ir a ganar”.

La cita española dejó a Sainz con un bajón anímico. El español siempre se refiere en términos generales a su “estilo de pilotaje” para explicar sus problemas con el F1-75. Sin embargo, ahora la presión es infinitamente mayor, porque junto al gran rendimiento de Leclerc se une que el F1-75 gana carreras ¿Cuál es el problema de Sainz? El pasado superó situaciones similares. ¿Y en esta ocasión?

"El coche sobrevira como loco..."

La primera pregunta de este medio: “¿Podrías explicar a la gente de la calle cuál es tu estilo de pilotaje para entender mejor qué te pasa? Porque además tienes a lado a Leclerc y su telemetría, puedes comparar para evolucionar…”. "Es muy específico, son muchos detalles para explicar en una entrevista en palabras. También hay cierta confidencialidad para el equipo”, contestaba Sainz, “desde las cámaras y desde otras partes se puede ver que no tengo la misma confianza en el coche que el pasado año. El coche es un poco ‘puntiagudo’ para mi punto de vista, pero lo acepto. O te adaptas, o pones el coche más a tu gusto”, reconocía el propio Sainz, “son dos cosas que llevan tiempo y experiencia, errores, prueba y error. Y a la vez tengo a mi izquierda a alguien (Charles Leclerc) que está haciendo un gran trabajo con el coche, está trabajando a alto nivel, esta haciendo supervueltas, con un impresionante estilo de pilotaje, en algunas cosas intento copiar, y en otras quiero poner a mi gusto para ser más rápido”.

En marzo, el propio Sainz daba pistas en el podcast oficial de la Fórmula 1. “Lo que me gusta es un coche que subvira, más que un coche que sobrevira, porque mi estilo es muy agresivo, todo el mundo me llama smooth operator”, explicaba para desmentir que su apodo se ajustara a su manejo de un monoplaza, “puedo hacer un coche rotar (agresivamente), lo hago girar con el volante y los pedales, sé como hacer un coche girar. Si me das un coche que subvire, no te preocupes, lo hago girar. Pero si me das un coche que sobrevire, de repente lo llevo al siguiente nivel y el coche sobrevira como un loco. Asi que necesito estabilizar el coche, digamos. El McLaren sobreviraba, y posiblemente iba mejor con mi estilo y logré hacerle girar con los frenos. El Ferrari (de 2021) era un poco más neutral, estaba en medio, el Renault sobreviraba mucho más, tenía mucho tren frontal (¿como el F1-75?), y sufría bastante para adaptarme”. Pero el comportamiento de los ‘wing car’, y en particular en F1-75, parece ir en la línea de aquel Renault de 2018. Mattia Binotto confirmaba este pasado fin de semana esa naturaleza sobreviradora en el nuevo Ferrari.

Nada nuevo bajo el sol

Con la anterior generación de monoplazas, al frenar, la carga aerodinámica se transfería un 20 por ciento hacia el eje delantero. Ahora, solo un 5 o un 10 por ciento como máximo. Quienes hacían rotar más el coche aprovechando esta carga ahora no la tienen. Por tanto, deben buscar más carga delante para rotar el coche, lo que acentúa la tendencia al sobreviraje. Leclerc, en comparación con Sainz, ‘tira’ menos de volante con este monoplaza. Son coches, además, que van más bajos de atrás, y no pueden ir tan blandos como en el pasado para hacerlos rotar en las curvas. Son más sobreviradores a más baja velocidad, lo que también podría jugar en contra de Sainz.

La telemetría indica que Sainz no muestra un patrón regular: clava muchas curvas, en algunas supera a Leclerc, incluso en las más rápidas. Sin embargo, no acaba de redondear todo por esa falta total de confianza y pierde esas décimas en el cómputo global. Sainz no se mostraba particularmente preocupado hasta el Gran Premio de España. Pero la decepción y los errores en Montmeló acentuaron su desconcierto y la presión al terminar el fin de semana.

Después de seis carreras, Sainz no parece ver la luz de salida del túnel. Sin embargo, esta situación tampoco es nueva en su carrera. El propio Sainz ha contado cómo, en Renault, encontró a partir de Silverstone 2018 las claves en la puesta a punto que le permitieron superar a Hulkenberg en la parte final de la temporada. “Cuando llegue de Renault, que era un coche particular en una dirección, de repente el McLaren iba en la dirección contraria. Cuando llegue a McLaren les dije: “chicos, este coche es totalmente diferente, no sé cómo pilotar este coche. Hice el test en Abu Dabi, y me dije que debía resetear todo mi estilo de pilotaje, y es lo que tuve que hacer en mi primer año”. A partir del pasado verano Sainz también comenzó a superar a Leclerc, incluso los sábados, el terreno favorito del monegasco.

Nada nuevo entonces para el español. Aunque ahora las circunstancias son diferentes, y más tensas. Porque Leclerc y Ferrari ganan. Sin embargo, su trayectoria en la Fórmula 1 nos repite la misma lección: Carlos Sainz siempre termina encontrando su camino. Solo falta saber cuándo.

El Confidencial preguntaba a Carlos Sainz tras el Gran Premio de España un par de cuestiones. Respondió primero a la segunda. “¿Qué cómo puede ir la próxima carrera de Mónaco para mí? Es cierto que siempre me he sentido cómodo en Mónaco, donde puedo hacer buenas vueltas, pero también necesitas tener confianza en el coche, el equilibrio del coche que te gusta en Mónaco. Y hasta que no sienta bien cómo se comporta no sabes exactamente qué va a pasar, pero voy a afrontar el fin de semana como siempre, motivado y dispuesto para ir a ganar”.

Charles Leclerc Fórmula 1
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